Hamed Bakayoko, una ambición común con un carisma distinto
16/03/2021
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Por Pascal Belda y Franck Olivier Kra
El Primer ministro de Costa de Marfil, Hamed Bakayoko (Abiyán, Costa de Marfil; 1965), conocido también como HamBak en ambientes populares o GoldenBoy en ambientes políticos, falleció el miércoles 10 Marzo en un hospital en Friburgo, Alemania, después de pasar varias semanas en el Hospital Americano de París. Es el segundo Primer ministro costamarfileño que fallece en nueve meses, tras la muerte de Gon Coulibaly (Abiyán, Costa de Marfil; 1959-2020) , candidato a Presidente. Coulibaly era considerado el delfín del actual presidente, Alassane Ouattara, que rige el país desde 2010.
Hamed Bakayoko, tenía un perfil diferente a muchos políticos marfileños actuales. Era un hombre amante de pasillos alfombrados y paredes de fieltro, pero tal vez, se sentía más a gusto en la calle, con músicos y famosos de Abiyán, o charlando con artistas de otros países como Bono, además de ser un gran fan de Rafael Nadal.
Con un físico de Goliath, destacaba por su inteligencia política, que le ayudaba constantemente para imponerse ante sus adversarios. Daba cierta autonomía a su equipo para sus proyectos políticos y económicos, lo que le garantizaba un alto grado de fidelidad. No se cortó a la hora de emprender e involucrarse en muchos negocios, algunos que sus detractores veían de dudosas procedencia.
Un huérfano en El Dorado de África Occidental
Creció en Abiyán, particularmente en el barrio de Adjame , donde se instalaron los inmigrantes de Burkina Faso y otros países musulmanes limítrofes. Para muchos, entre los años 1960 y '80, era el El Dorado de África del Oeste, que floreció bajo el mandato del legendario presidente Houphouet Boigny y la gran influencia de Francia en el país.
Huérfano de madre muy joven, desarrolló ese instinto de supervivencia con su padre, funcionario, y sus 2 hermanas.
Después de unos estudios en medicina fallidos en Uagadugú (Burkina Faso), volvió a Abiyán y empezó su periplo de líder asociativo y empresario en medios de comunicación.
En 1991, fundó el periódico Le Patriote y fue muy activo en los movimientos estudiantiles que a la muerte de Houphouet Boigny vieron el multipartidismo como una gran oportunidad que abría nuevas posibilidades para la democracia marfileña. También es reseñable su paso por Radio Nostalgie, donde coincidió con Dominique Ouattara, la esposa francesa nacida en Argelia del presidente Alassane Ouatarra. La primera dama de Costa de Marfil, una avispada mujer de negocios y que era accionista en la emisora, se convirtió en la gran madrina de Hambak.
De la mano de D. Ouattara, fue subiendo escalafones en la política costamarfileña hasta ser nombrado Primer ministro en julio 2020. Antes, había pasado por la cartera de Interior y de Defensa, donde fue el impulsor de una profunda reconstrucción del aparato militar y de las instituciones territoriales.
La masonería como muleta para ascender
Bakayoko fue el máximo responsable político presente durante la detención del Presidente Laurent Gbagbo, que en 2010 había sido confirmado por el Constitucional pero no por la Comisión Electoral. La disputa desató unos sangrientos enfrentamientos postelectorales, pero todavía se recuerda el respetuoso comportamiento de Bakayoko mientras Laurent Gbagbo se vestía en su refugio bombardeado al ser detenido.
Su carisma le permitió establecer relaciones íntimas y provechosas tanto con altos dirigentes, como el rey de Marruecos Mohamed VI, como con artistas populares, siendo un buen ejemplo el músico del coupe-décalé DJ Arafat. Bakayoko sabía moverse con facilidad en ambos ambientes. Hombre generoso y cercano no dudaba en ayudar cualquier persona para sus proyectos o necesidades. Fue el caso de muchos músicos tanto en África como en Europa. Era un hombre capaz de ser humilde y pedir consejo a personas menos cualificadas que él, pero exitosas en una tarea particular. Sabedor que ser parte de la masonería en África y Costa de Marfil es a veces imprescindible para ascender en la jerarquía de poder, HamBak fue masón desde su inicios políticos, llegando a dirigir la Logia de Costa de Marfil.
El fallecimiento de Bakayoko, casado con la abogada V. Tanoh y padre de cuatro hijos, deja a Costa de Marfil sin uno de sus líderes políticos. Su ambición política y pretensiones presidenciales podrían ser comunes, pero su carisma y forma de ser lo distinguían de todos los demás.
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