Categoría: Sociedad

Noticias, reportajes y entrevistas sobre temas de sanidad, retos sociales, responsabilidad y sostenibilidad social, educación y otros aspectos relativos la organización social en África.

  • La lucha ejemplar de RD Congo contra los brotes del ébola

    La lucha ejemplar de RD Congo contra los brotes del ébola

    Autoridades de la RD Congo en la ciudad de Likati en atención sanitaria del ébola
    Autoridades de la República Democrática del Congo en la ciudad de Likati en atención sanitaria del ébola. / Flickr.

    Las autoridades de la República Democrática del Congo (RDC) notificaron este fin de semana a la Organización Mundial de la Salud (OMS), un nuevo brote de ébola, entre ellos algunos casos mortales. El brote fue localizado en la zona sanitaria de Likati, en la provincia de Bas Uele en la frontera del norte del país, explicaron. 

    La nota de prensa de la OMS dice que el pasado 11 de mayo el Ministerio de Salud de la República Democrática del Congo, informó de que una de las cinco muestras analizadas en el laboratorio del Instituto Nacional de Investigaciones Biomédicas de Kinshasa, había dado positivo por el virus del Ébola. 

    Asimismo se está investigando tres nuevos posibles casos. El primero de ellos corresponde a un hombre de 39 años que presentó síntomas el 22 de abril y que falleció días después, lo que llevó a dar seguimiento a dos contactos, el de la persona que lo atendió en el centro sanitario, y que está ahora con síntomas, y el del conductor del mototaxi que lo trasladó al centro médico y que ha fallecido.

    Según explica el organismo mundial, desde el pasado 22 de abril se han notificado nueve casos sospechosos, 3 de ellos mortales. Seis están hospitalizados. 

    La gestión gubernamental y el apoyo internacional

    La administración de la vacuna contra el ébola, Merck (MRK.N) y el trabajo rápido de las autoridades sanitarias locales, fueron claves para controlar la propagación del virus por el país a principios de mayo. Durante ese brote se pudieron vacunar a más de 1 600 personas, contactos de los pacientes y a los contactos de los contactos, dijo el grupo de ayuda Médicos Sin Fronteras (MSF), según la Agencia de Noticias Reuters.

    El penúltimo episodio de ébola infectó a 12 personas de la zona oriental de Kivu del Norte y mató a seis de ellas. Si bien se anunció a principios de mayo la erradicación de la enfermedad, este nuevo brote empaña la esperanza de erradicar por completo el virus en el país.

    Estos casos estaban relacionados genéticamente con la epidemia de ébola que se vivió entre los años 2018-2020 y que mató a más de 2 200 personas, la segunda cifra más alta registrada en la historia de la enfermedad.

    En los próximos días, dice la OMS en su boletín sobre el brote epidemiológico, se espera la llegada a la zona afectada de un equipo multidisciplinario dirigido por el Ministerio de Salud y que cuenta con el apoyo del organismo internacional y otros asociados a fin de investigar en profundidad la enfermedad en la zona afectada.

    La secuencia del virus

    Médicos Sin Fronteras, dice por su parte que la RDC ha experimentado una sucesión de brotes desde marzo de 2018 y es una enfermedad que sigue presente en la provincia de Kivu del Norte y en el sur de Guinea. El virus del ébola en el RDC apareció por primera vez 1976. La organización humanitaria señala que en casi todos los brotes notificados durante los últimos años pueden llegar a matar del 25 al 90 por ciento de los infectados.

    MSF detalla que la epidemia de ébola de los años 2014-2016 en África Occidental no tuvo precedentes: 67 veces el tamaño del brote más grande registrado anteriormente, llegó a áreas urbanas y mató a más de 11 300 personas. Cientos de trabajadores sanitarios murieron, diezmando la dificultades en los  sistemas sanitarios de Liberia, Guinea y Sierra Leona.

    Cronología de Ébola en RDC

    • 2014: 66 casos de EVD, 49 de ellos mortales, diagnosticados inicialmente en la provincia Equateur (Watsi Kengo, Lokolia, Boende y Boende Muke).
    • 2012: 36 casos, 13 de ellos mortales, en la provincia Orientale – Isiro (virus Bundibugyo).
    • 2008–2009: 32 casos, 15 de ellos mortales, en Kasaï-Occidental (virus Zaire).
    • 2007: 264 casos, 187 de ellos mortales, en Kasaï-Occidental (virus Zaire).
    • 1995: 315 casos, 250 de ellos mortales, en Kikwit y alrededores.
    • 1977: 1 caso (virus Zaire).
    • 1976: 318 casos, 280 de ellos mortales, en Yambuku (virus Zaire).

    La OMS señala que hasta la fecha, el brote parece estar geográficamente limitado a una zona remota de difícil acceso, aunque se sigue investigando para determinar su extensión real, por lo que es necesario mantener una cuidadosa vigilancia.

    El ébola es una enfermedad viral muy grave que infecta al ser humano por animales salvajes y se transmite de persona a persona. Según la agencia de noticias Al Jazeera, este virus mató a unas 11 000 personas en África Occidental entre el 2013 y 2016.

    La República Democrática del Congo también está luchando contra la pandemia de coronavirus. El país ha reportado cerca de 30 000 casos y 768 muertes, señala la nota de prensa de la cadena de noticias árabe.

  • África da un paso al frente ante las consecuencias de la pandemia para la mujeres y las niñas

    África da un paso al frente ante las consecuencias de la pandemia para la mujeres y las niñas

    Photo by muthengi mbuvi on Unsplash

    Por África Actual

    Las profundas consecuencias económicas derivadas de la Covid-19 son graves y están afectando a mujeres y niñas, un colectivo que representa más del 70% del total de víctimas y supervivientes detectados en todo el mundo. Esta es la principal consecuencia que se desprende de los datos difundidos durante el 3er Encuentro de Ministras de Asuntos Exteriores, organizado por España y Australia y en el que participaron 5 países africanos.

    A esta reunión virtual, en la que llevaron la voz cantante la ministra de Asuntos Exteriores de España, Unión Europea y Cooperación de España, Arancha González Laya, y la ministra de Asuntos Exteriores y ministra de la Mujer de Australia, Marise Payne, asistieron sus homólogas de Andorra, Bélgica, Bulgaria, Estonia, Guinea Bissau, Kenia, Libia, Liechtenstein, Noruega, Sudáfrica, Sudán, Suecia y Timor Leste. Las ministras abordaron las consecuencias de la pandemia en mujeres y niñas, prestando especial atención a las víctimas y supervivientes de la trata de personas. 

    Ellas son víctimas de la trata con fines de explotación sexual, ya sea de forma virtual o en persona, de matrimonio precoz y forzado, así como el trabajo forzoso y de otras formas similares de explotación, señala la nota de prensa del gobierno de España. 

    Esta clase de abusos, dice la nota informativa, tiende a ser invisible, ya que con frecuencia las víctimas son explotadas con impunidad y de manera silenciosa. “Los traficantes de personas han sido capaces de explotar a niñas y mujeres en sus propios hogares, invisibilizándolas como víctimas aún más que antes de la pandemia”, afirmó la ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya.

    Según datos de ONU Mujeres (la agencia de Naciones Unidas dedicada a promover la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres), el 49% de las mujeres adultas son víctimas de la trata de seres humanos a nivel mundial.

    Los efectos del Covid 19 sobre las mujeres y las niñas, es un documento publicado por ONU Mujeres en mayo de 2020 y en el que se señalaba que la pandemia además de la profunda conmoción y cambios en la economía y las sociedades en general, “ha puesto de manifiesto las desigualdades estructurales en todos los ámbitos económico, sanitario, seguridad o de protección social”.

    Uno de los mayores peligros, dice el informe, es que todos los derechos de las mujeres, por los cuales se había luchado durante décadas, están hoy amenazados.

    El organismo internacional ha considerado nueve efectos derivados de esta problemática:

    1. Violencia contra las mujeres: 243 millones de mujeres y niñas (de 15 a 49 años) han sufrido violencia física o sexual por parte de la pareja en el 2019; desde el comienzo de la pandemia, se ha intensificado. 
    2. La salud de las mujeres: en 2017, un total de 810 mujeres murieron al día por causas evitables relacionadas con el parto y el embarazo. El 94% ocurre en países de ingresos bajos y medios-bajos. 
    3. Mujeres jóvenes y niñas: El 89% de la población estudiantil en el mundo, entre niñas, niños y jóvenes, sin clases desde marzo de 2020, debido a los cierres provocados por el Covid-19, dato que incluye a 743 millones de niñas. 
    4. Violencia doméstica: Antes de la pandemia menos del 40% de las mujeres que habían sufrido violencia, denunciado estos delitos. Desde el confinamiento, las denuncias o llamadas relacionadas con la violencia doméstica han aumentado. Por ejemplo, 33% en Singapur; 30% en Chipre; 30% en Francia y 25% en Argentina. 
    5. Desastres económicos: Cuando estalló la pandemia, las mujeres y las niñas sufrieron sus efectos económicos. A nivel regional el 92% de mujeres empleadas en el sector informal estaban en África subsahariana; el 91% en Asia meridional y el 54% en América Latina y el Caribe. 
    6. Conflicto: Los años de guerra en lugares como Yemen y Siria han diezmado los hospitales y deteriorado los sistemas sanitarios. 
    7. Profesionales sanitarios: El 70% de profesionales de asistencia sanitaria y social a nivel mundial, son mujeres y solo un 30% son líderes en el sector sanitario a nivel mundial. 
    8. Trabajo no remunerado: Antes de la pandemia las mujeres realizaban el triple del trabajo doméstico y asistencial sin remuneración que los hombres. Desde el comienzo de la pandemia, el cierre de colegios y sistemas sanitarios sobrecargados, han contribuido al trabajo no remunerado de las mujeres en el hogar. 
    9. Migrantes: La Covid-19 ha provocado la pérdida de 25 millones de trabajos a nivel mundial. 136 millones de mujeres migrantes; 66 millones de trabajadoras migrantes y 8,5 millones de trabajadoras domésticas migrantes. 

    Un llamado a la comunidad internacional

    Las Ministras reconocen las dimensiones en el plano de los derechos humanos, la economía, el género y la justicia de este delito transnacional, al igual que la importancia de que las administraciones colaboren con la sociedad civil, las empresas, las organizaciones internacionales y otros grupos de interés en los países de origen, tránsito y destino para prevenir y enjuiciar estos delitos y prestar apoyo a las supervivientes.

    En este encuentro se ha instado a todos los gobiernos a seguir respaldando el fondo fiduciario de contribuciones voluntarias de Naciones Unidas para las víctimas de la trata de personas, especialmente mujeres y niños.

    También se ha solicitado al sector financiero mundial apoyar la inclusión financiera, haciendo suyas las recomendaciones del plan de la Comisión del Sector Financiero para el 2019 dirigido a movilizar fondos contra la esclavitud y trata de personas. 

    “Ahora, más que nunca, la colaboración internacional es fundamental para combatir la trata de personas, pues somos conscientes del aumento de los riesgos para niñas y mujeres que ha traído consigo la crisis de la COVID-19”, señaló la jefa de la diplomacia australian, Marise Payne. 

  • Cómo facilitar la producción local de vacunas contra la covid-19 en África

    Cómo facilitar la producción local de vacunas contra la covid-19 en África

    Photo by Daniel Schludi on Unsplash

    Por David Richard Walwyn, Professor of Technology Management, University of Pretoria, y Padmashree Gehl Sampath, Fellow, and Senior Advisor, Global Access in Action Program, Berkman Klein Center, Harvard University

    La disponibilidad desigual de las vacunas para la covid-19 se ha convertido en un asunto cada vez más urgente y pesado. Pero encargarse del problema de lo que se ha denominado “nacionalismo de vacunas” se ha convertido en un hueso duro de roer.

    La escasez de medicamentos y la fragilidad de las cadenas de suministros para fármacos esenciales son problemas para casi todos los países en vías de desarrollo. En África, concretamente, la capacidad de producción es limitada. Más de 20 países carecen completamente de ella y muchas regiones continúan importando al menos el 95 % de sus necesidades farmacéuticas.

    Es fundamental comprender por qué ocurre esto. Después de todo, hay pruebas suficientes de que los Gobiernos pueden ser agentes económicos efectivos. Esto incluye ser capaces de ejercer una gran influencia en el sector de la producción, ya que pueden construir esta capacidad a través de incentivos, regulación y normativa, por ejemplo. Las experiencias de otros países demuestran que la inversión y la contratación públicas en el sector farmacéutico nacional pueden crear capacidad de producción y mercados.

    Entonces, ¿por qué no ha ocurrido en África?

    Generalmente, estos productos exigen un uso intensivo de tecnología y capital. También requieren un personal altamente capacitado y cadenas de suministros fiables de materia prima esencial y equipo especializado. Y, además, la inversión en personal e infraestructuras precisa de un mercado estable a largo plazo con un consumo lo bastante constante como para justificar el riesgo.

    La ausencia de esta seguridad, incluso en los mayores mercados del continente, tales como Sudáfrica, Nigeria y Egipto, limitan el desarrollo de este sector esencial.

    Hemos llevado a cabo un estudio para entender hasta qué punto las carencias en disponibilidad de financiación restringen el desarrollo de la capacidad de producción de vacunas y otros materiales sanitarios. Nuestros hallazgos muestran cómo los Gobiernos, las empresas y los organismos donantes deberían aunar sus esfuerzos para apoyar las herramientas de diagnóstico, las vacunas y los tratamientos como recurso vital.

    Identificamos ciertos enfoques que deberían ser explorados. Estos incluyen planes conjuntos para la producción regional de centros, adquisición mancomunada, subvenciones directas, periodos de exclusividad comercial, cesión internacional de tecnología y redirección de las ayudas al desarrollo internacionales.

    La investigación

    Como parte del estudio, hemos analizado dos casos prácticos en Sudáfrica: la farmacéutica Ketlaphela y el Instituto Biovac.

    Ketlaphela es una compañía estatal. Fue creada para la producción de principios activos de medicamentos y productos médicos, principalmente para enfermedades contagiosas como el VIH/SIDA, la tuberculosis y la malaria. Aún no ha producido ningún fármaco.

    Biovac es una asociación público-privada entre el Gobierno de Sudáfrica y el Consorcio de Compañías Sanitarias. Su capacidad es pequeña comparada con el mercado de la vacuna de la covid-19. Sin embargo, aporta tres lecciones importantes sobre cómo un país como Sudáfrica puede proceder para crear este tipo de capacidad.

    En primer lugar, proporciona seguridad comercial a largo plazo. Esto se consiguió a través de un contrato efectivo de 15 años con el Departamento Nacional de Salud. En segundo lugar, se permitió a Biovac cobrar un precio más elevado como medio para financiar la reinversión de la empresa en producción de vacunas. Y, finalmente, propicia una alta competencia en investigación y desarrollo.

    Las barreras

    Las condiciones para la financiación de la producción de herramientas de diagnóstico, vacunas y tratamientos son muy variables en África. Algunos países tienen mercados financieros con liquidez, cambio de divisas altamente disponible y sistemas financieros sofisticados. Otros se enfrentan a grandes restricciones con respecto al acceso al capital y al cambio de divisas.

    Del mismo modo, comprobamos que las pequeñas productoras se enfrentaban a retos diferentes a los de las grandes productoras ya establecidas.

    En cualquier caso, hallamos algunas similitudes.

    Las compañías comunicaron claras discrepancias entre las aspiraciones políticas para reducir la dependencia de la importación en el sector sanitario y las realidades del día a día. En particular, las empresas se quejaron de factores que aumentaban sus costes de capital y las hacían menos competitivas. Esos factores estaban relacionados con fallos sistémicos o de infraestructura sobre los que tenían escaso control e incluían:

    • Altos costes eléctricos y suministros no fiables.
    • Carencia de agua limpia.
    • Demoras portuarias.
    • Infraestructura débil.
    • Disponibilidad limitada de personal cualificado.

    Nuestras entrevistas confirmaron que estos costes adicionales dificultaban a las empresas locales cubrir gastos y recuperar capital de trabajo en unos mercados muy competitivos.

    Por lo tanto, las compañías a menudo se retiraban a categorías de productos más limitadas o incluso cerraban, incapaces de competir contra las compañías indias y chinas.

    Algunas respuestas

    El estudio destacó dos áreas críticas como fundamentales para la reforma de las estructuras de apoyo públicas a favor de las empresas locales.

    En primer lugar, los gobiernos deben favorecer la contratación pública. Pueden hacerlo proporcionando contratos de suministros a más largo plazo (compra garantizada).

    En segundo lugar, las instituciones donantes necesitan revisar sus estrategias de contratación para favorecer las producciones locales. Actualmente, están basadas en instalaciones de bajo coste, principalmente en la India y China.

    Es más fácil decirlo que hacerlo. En cualquier caso, la conclusión esencial de las entrevistas fue que cuando las empresas locales podían generar productos de buena calidad debían ser capaces de acceder a los mercados sin ser excluidas por compañías más grandes que tuvieran economías de escala y de alcance. Esto podría ayudar a crear un rango más amplio de proveedores en países en vías de desarrollo a largo plazo.

    El papel de las agencias financieras internacionales es esencial en el desarrollo de resiliencia local ante las emergencias sanitarias mundiales. Por ejemplo, el Fondo Mundial es responsable de financiar y procurar el 21 % de los medicamentos para el tratamiento del VIH. Las estadísticas son similares para la tuberculosis y la malaria.

    Asimismo, uno de los objetivos de la Estrategia de Gavi para 2021-2026 (GAVI 5.0) es configurar mercados saludables para las vacunas. Esto se podría revisar considerando estas realidades, especialmente dadas las restricciones de suministros a las que se enfrenta las instalaciones de COVAX.

    Estos organismos tienen poder de mercado para diversificar fuentes de suministros sin perjudicar el coste de servicios sanitarios públicos. Las entidades podrían trabajar con los gobiernos nacionales para construir capacidad local y aumentar la resiliencia.

    Desbloquear el apoyo financiero

    Resulta interesante que la cartografía de las corrientes de financiación mostrara que hay capital de inversión disponible en los mercados financieros globales. Esto incluye fondos para la inversión en herramientas de diagnósticos, vacunas y tratamientos en África.

    Si bien existen restricciones a la financiación para la producción, estas no se deben a una escasez global de fondos disponibles. Instituciones como el Banco Mundial, la Corporación Financiera Internacional y el Banco Africano de Desarrollo han anunciado grandes compromisos para apoyar las respuestas contra la covid-19. Desafortunadamente, esta financiación aún no ha llegado a los proyectos para la producción farmacéutica africana.

    De la misma forma, las fundaciones están financiando la investigación y el desarrollo, los compromisos de compra anticipada de vacunas y herramientas de diagnóstico, además de otros esfuerzos para abordar la covid-19. Pero no han financiado proyectos para producir en África.

    Teniendo en cuenta el impacto de la pandemia en la economía del continente, las instituciones internacionales y los gobiernos deben trabajar juntos para llevar la producción farmacéutica a los países africanos.


    Este artículo ha sido traducido con la colaboración de Casa África. Traducción: Javier Barbero Alonso.

  • Así es la atención sociosanitaria a las personas migrantes que llegan en patera

    Así es la atención sociosanitaria a las personas migrantes que llegan en patera

    Imagen de Antonio Cansino en Pixabay

    Por María del Mar Jiménez Lasserrotte, Profesora Ayudante Doctor. Departamento de Enfermería, Fisioterapia y Medicina. Facultad Ciencias de la Salud. Universidad de Almería. España, Universidad de Almería y José Granero Molina, Profesor Titular de Universidad, Cuidados Críticos Enfermería., Universidad de Almería.

    Hace unos meses Mariam llegó a las costas de Almería con su hija Fatoumata, de 4 años en brazos. Nada más verlas bajar del barco me di cuenta de que mostraban mucho cansancio en sus rostros. En su charla con la mediadora cultural descubrimos que hacía más de un año habían salido de Camerún, su país natal, en busca “de una vida mejor”.

    Durante el triaje sanitario se detectaron quemaduras y picaduras, además de fuertes dolores de cabeza en la madre. La niña se mostraba tranquila y tan solo nos dijo que sentía hambre y picores por el cuerpo.

    Ambas pasaron a ducharse, se les proporcionó vestuario limpio y, una vez en la enfermería, fueron tratadas de escabiosis o sarna, se realizaron las curas de las quemaduras de gasolina en piernas y glúteos, y se proporcionó analgesia. Debido a la situación de emergencia sanitaria actual, también se les realizó un test de detección de antígenos de COVID-19, donde Fatoumata demostró ser una niña muy valiente y colaboradora.

    Pero la parte más dura fue, sin duda, la entrevista social. Cuando a Mariam se le saltaron las lágrimas contando que salió de su país huyendo de una situación de violencia de género. Y que durante el largo camino, la mayoría a pie, sufrió asaltos y agresiones. Incluso tuvieron que subsistir mendigando.

    Treinta años de migración irregular

    En los años 90 llegó a Andalucía el primer grupo de migrantes irregulares procedentes de África cruzando el estrecho de Gibraltar. Y desde entonces no han dejado de intentar alcanzar el continente europeo –sobre todo a través de Andalucía y el archipiélago canario– en busca de ese “futuro mejor” del que hablaba Mariam.

    Solo en 2020, más de 40.000 personas realizaron la travesía desde África a España a través de la ruta del Mediterráneo occidental. Con la mala fortuna de que un millar de ellos encontraron la muerte en el camino.

    Atraviesan el mar en “pateras”, pequeñas embarcaciones neumáticas de 5 a 10 metros de eslora, semirrígidas y sin quilla que, junto con bidones de gasolina, transportan en torno a 40 personas.

    Los que no fallecen durante el viaje tampoco salen indemnes. La dureza y peligrosidad del trayecto afectan gravemente la salud de las personas migrantes que llegan a las costas europeas. A la travesía africana, donde se exponen a enfermedades, violencia, explotación y precarias condiciones de salud, se une la travesía marítima, donde sufren hacinamiento, hambre, quemaduras o hipotermias. No hay que olvidar que atraviesan el mar en “pateras”, pequeñas embarcaciones neumáticas de 5 a 10 metros de eslora, semirrígidas y sin quilla que, junto con bidones de gasolina, transportan en torno a 40 personas. Tras ser rescatados en el mar, a su llegada a puertos españoles, muchos precisan atención de emergencia a necesidades básicas y problemas de salud.

    La respuesta de Cruz Roja Española

    Consciente de la situación, Cruz Roja Española organizó una respuesta mediante el proyecto de Equipos de Respuesta Inmediata en Emergencias (ERIES), creando en 2003 la especialidad de Ayuda Humanitaria a Inmigrantes (AHI), de la que formo parte. Estos equipos están compuestos por una jefatura de equipo, personal médico y enfermero, técnicos en emergencias sanitarias, socorristas terrestres, mediadores culturales, logistas, personal de apoyo humanitario y administrativo. Listos para brindar una primera atención urgente a pie de puerto.

    Concretamente, hace más de 15 años que empezamos a atender a las personas migrantes que llegan en patera a las costas de Almería desde la equipo ERIE AHÍ Cruz Roja Almería. Durante este periodo han mejorado las infraestructuras, la dotación de personal y la atención social, especializándonos en detectar problemas y vulnerabilidades susceptibles de protección internacional.

    Muchas de estas personas sobre todo las mujeres y las niñas sufren abusos y agresiones sexuales, con un alto riesgo de ser captadas por las redes de trata de personas.

    Por este motivo trabajamos cada día para una atención con enfoque de género, transcultural y con una mirada especial a la infancia. La protección de los niños y niñas que llegan, muchos de ellos “no acompañados”, es nuestra prioridad.

    Es importante detectar la minoría de edad o si los menores han sido separados de sus familias en el momento de la salida en la zodiac, para activar el protocolo de búsqueda de menores en colaboración con el Servicio de Protección de Menores. En muchas ocasiones, en el momento de embarcar en la zodiac, las mafias impiden que los menores viajen junto a sus padres, llegando solos o acompañados de algún adulto que ostenta la guarda.

    También resulta esencial conocer el relato de los menores. Saber que no han sido abandonados y/o reconocer otras relaciones de parentesco que supone una acercamiento a patrones socio-culturales en África. Entre otras razones porque la separación del adulto puede crearles un estado de ansiedad.

    A nivel sanitario atendemos urgencias derivadas del viaje. En concreto, las principales patologías atendidas durante 2020 fueron quemaduras, traumatismos, heridas, cefaleas y la escabiosis. Pero también asistimos a mujeres embarazadas, encontramos casos de mutilación genital femenina y detectamos casos de COVID-19.

    En este periplo de más de 20 años hemos visto cómo ha cambiado el perfil de las personas migrantes que llegan a nuestras costas. Si bien los primeros años eran hombres solos, de origen marroquí y argelino, recientemente ha aumentado el número de mujeres, especialmente provenientes del África subsahariana.

    Crónica de una intervención

    La atención de emergencia a inmigrantes que llegan en patera es una labor humanitaria, sanitaria y social. Un reto que, a pesar del tiempo, nos hace sentir una especie de cosquilleo en el estómago cada vez que llega el aviso de una nueva intervención.

    La primera información que recibimos es muy básica: solo el número de personas, su estado de salud y posible hora de llegada. Entonces nos dirigimos al puerto, donde la jefatura de equipo nos reúne para darnos más detalles y asignar funciones. Siempre estamos preparados esperando el desembarco, un momento delicado porque los inmigrantes vienen muy cansados, mojados, extenuados.

    Es bastante difícil trasmitir los sentimientos que afloran cuando ves llegar la embarcación de Salvamento Marítimo con ellos a bordo. Puedes ver sus caras de cansancio, miedo, dolor, pero a la vez alegría por sentirse al fin a salvo. La tripulación de salvamento nos informa de su estado de salud dando prioridad para desembarcar a los enfermos, mujeres embarazadas y menores. Los acompañamos entonces al módulo de atención, brindándoles toda clase de atención, calor y cuidados.

    Una vez están todos sentados en la sala de acogida, y tras una charla de bienvenida donde se explica el proceso asistencial, empezamos a trabajar como un equipo perfectamente engranado, donde todos sabemos qué tenemos que hacer.

    Aunque el proceso asistencial es siempre idéntico podemos afirmar que, cada intervención es diferente. Algunas marcadas por la alegría: ¡han llegado vivos!. Cuando recibimos a menores, suelen recuperarse pronto del viaje. Entonces el módulo se llena de risas y juegos, parece olvidado el peligro de la travesía, la incertidumbre del destino, y se contagia la alegría a todos los intervinientes.

    Sin embargo, también hay intervenciones que prefieres olvidar, donde la suerte se ha vista truncada. Es lo que ocurre cuando llegan personas víctimas de un naufragio o de atrocidades humanas como la explotación, la violencia y la trata de personas. En estos casos, profesionales especializados prestan atención psicológica y social para ayudar a estas personas a enfrentarse a situaciones tan críticas.

    Una vez finalizada la intervención se recoge el dispositivo, se repone el material y se realiza una reunión de equipo para valorar lo realizado. Es importante también evaluar el estado emocional de cada persona voluntaria. Sobre todo porque tenemos que estar preparados para la siguiente, que nunca sabemos cuándo llegará.

  • Los ‘think tanks’ más importantes de África

    Los ‘think tanks’ más importantes de África

    Los think tanks (o laboratorios de ideas, en su expresión española) son instituciones que, sin ánimo de lucro, ejercen la labor de dar al mundo algo positivo a través de una colaboración intelectual y profesional, generalmente uniendo a personas con las mismas inquietudes y con unos objetivos en común. La idea surgió en Estados Unidos y en los últimos años se ha extendido en todo el mundo. En España, por ejemplo, destaca el Real Instituto Elcano, cuya dedicación, desde su creación en 2001, ha sido “analizar la política internacional desde una perspectiva española, europea y global”.

    Muchos países en África están en vías de desarrollo, motivo por el que los think tanks africanos suelen estar centrados en ayudar en todo el continente. Algunas tienen una enorme importancia en la evolución de muchos países, al poder reunir a las personas mejor capacitadas a impulsar cambios con unidad y coordinación. Cada institución tiene un enfoque diferente y en su mayoría cubren un campo concreto; desde fundaciones dedicadas a asegurar política transparente, al crecimiento económico o la lucha por los derechos humanos, a continuación tenemos una lista que incluye algunas de las organizaciones más influyentes y activas.

    Africa 2.0 Foundation

    Africa 2.0 es una importante fundación conocida en todo el mundo. Su misión enfoca al continente entero y se definen a sí mismos como “algo más que una red de personas”. Sus 600 colaboradores alrededor de África se enfocan principalmente en jóvenes líderes y emprendedores; entienden que el modo de cambiar la sociedad a mejor sólo puede ser a través de una juventud carismática y con capacidad para dirigir nuevos proyectos. La fundación les apoya con campañas y recursos para darse a conocer y que puedan ser un portal para nuevas ideas por el bien común. Visitando su página oficial o sus redes como su Facebook, podemos encontrar una gran variedad de jóvenes de diferentes países que luchan por cambiar el mundo a través de la política.

    Sus principios son claros y definidos: “solidaridad, unidad, progreso, liderazgo, integridad, acción y servicio”, los cuales son ejecutados a través de sus diez pilares: “capacidad para construir, la reinvención de África, el emprendimiento, estrategia de grupo, interpretación regional, África empoderada, alimentos asegurados, gobernanza, animar la inversión, y tener éxito en cada lugar”. 

    Club 2030

    Club 2030 lleva en funcionamiento desde 2012.  Su principal objetivo es estar “al servicio de las entidades gubernamentales” de cualquier país de África en vías de desarrollo. Han creado una plataforma de “debate y pensamiento innovador”, un sistema pensado para renovar las ideas políticas del continente. Sus ambiciones miran de cara al futuro y así lo anuncia el eslogan: “Construyendo hoy el África del mañana”. Por esto se han marcado objetivos importantes a cumplir en el año 2030 como principal meta. En su cuenta de Twitter es donde son más activos. 

    El mensaje del presidente del club, que podemos encontrar en la página oficial, marca las pautas de conducta de la institución. Establece cuatro necesidades que “todas las poblaciones de África desean cumplir: vivir en un entorno seguro, trabajar bien y en condiciones beneficiosas, tener acceso a un sistema sanitario de calidad y asegurar la educación completa de sus hijos”.

    El Club 2030, además de su conexión internacional, tiene importantes representantes en universidades de África y en la mayoría de los países alrededor del continente. En el apoyo ofrecido a las políticas sociales, se desarrollan estudios con análisis y estadísticas de calidad.

    AfriHeritage

    Basado y centrado en Nigeria (aunque con alcance en otros países) AfriHeritage, es un Think Thank en el que sus integrantes se consideran “el nexo entre las masas y la política”. Siendo la evolución económica su principal objetivo, consideran que medidas que animen la inversión y la creación de nuevos negocios es un factor clave para objetivos imprescindibles en el desarrollo de Nigeria y el resto de África, como es la creación de empleo. Consideran que Nigeria, uno de los países más ricos en recursos naturales, debe crear los medios para canalizar sus recursos y convertirse en una potencia mundial. Para impulsar este desarrollo económico, ejercen también políticas de gobernanza y relaciones exteriores.

    En su página web podemos encontrar múltiples publicaciones que incluyen estudios, ensayos, trabajos, noticias o libros, entre otros muchos documentos con una gran colaboración.

    Wathi

    Wathi es un think thank que trabaja para el desarrollo de África Occidental, incluyendo, además de los 15 países miembros de la CEDEAO (Comunidad Económica de los Estados de África Occidental), a países fronterizos como Mauritania, Camerún y Chad. Las iniciativas de la institución se centran en las necesidades de cada uno de estos países, realizando campañas específicas en función de las necesidades del momento.

    La misión de Wathi en estos países es de especial carácter pacifista y solidario. La institución funciona como un círculo para todas aquellas personas que, de cualquier manera, deseen contribuir a la consolidación de los “estados, instituciones y sociedades” de África Occidental con sus ideas. De esta forma, el movimiento ciudadano se convierte en una de las claves en su idea de desarrollo.

    Wathi, que se inspira en la palabra waati de la lengua bamanakan de Mali, significa tiempo. El tiempo presente y futuro guarda las grandes preocupaciones de esta institución que, además tiene un especial enfoque feminista.

    ACODE

    La ACODE (Coalición de Defensores por el Desarrollo y el Medio Ambiente) es un think tank independiente con sede en Uganda. Su trabajo se centra en África Oriental y Meridional y trabaja en diversos campos de políticas públicas. Recalcan que ellos no se alinean con ningún partido político, organización o ideología; aunque, reconocen la necesidad de ejercer política a la hora de luchar por sus programas de desarrollo. Su visión es clara: crear una África “inclusiva, sostenible y próspera”, defendiendo la “libertad académica e intelectual, el no partidismo, la integridad, la no discriminación y la excelencia”. Su compromiso es trabajar para la investigación y la acción, con propuestas basadas en la evidencia.

    Uno de los principales objetivos en los planes de la ARCOE se centra en desarrollar las políticas verdes y de desarrollo marcadas por la ONU. Para ello cuentan con un plan estratégico creado en 2019 con planes hasta el año 2028.

    CODESRIA

    CODESRIA (Consejo para el Desarrollo de la Investigación en Ciencias Sociales en África) es una institución con sede en Dakar, Senegal. Fue fundada en 1973 y se centra en investigación de Ciencias Sociales en África. Este think tank, inmerso en un enfoque histórico y multidisciplinario del estudio, lucha contra la “fragmentación de la producción de conocimiento y de la comunidad africana de eruditos”. CODESRIA busca formas para reunir a las personas más capacitadas en un espacio seguro, para ejercer libre pensamiento y así compartir las investigaciones en unas redes académicas constructivas y fructífera para el continente.

    Sus trabajos de investigación son diversos e incluyen múltiples facetas sociales. Entre las actividades destacadas hay programas de estudio de género, infancia y juventud, economía, libertad académica o humanidades en África. Tienen un canal de Youtube con múltiples eventos publicados hasta la fecha.

    IMANI Francophone

    IMANI Francophone es, de nuevo, un think tank dedicado a lograr cambios en políticas públicas que impulsen el desarrollo. En el caso de IMANI Francophone, los principales proyectos están relacionados con la economía, la agricultura, la educación, la salud, la gobernanza, el comercio y la integración regional; para cada uno de estos asuntos hay diferentes programas y estudios, acompañados en la página web por noticias relacionadas que, por otro lado, se actualizan con poca regularidad (las últimas datan de 2017). Su alcance llega a todos los países francófonos de África.

    Esta institución con sede en Ghana es, según un estudio de la Universidad de Pensilvania, la tercera más influyente de todo África en 2019 y la novena del mundo con un presupuesto inferior a cinco millones de dólares.

  • Tres millones de genomas para mejorar la salud de África y de todo el mundo

    Tres millones de genomas para mejorar la salud de África y de todo el mundo

    Mujer en Sudáfrica / Yolanda Coervers en Pixabay

    Por Verónica Fuentes, Agencia SINC

    El Proyecto Genoma Humano (PGH) terminó en abril de 2003. Aunque revolucionó el conocimiento médico, sus beneficios pocas veces se han dejado sentir en África. Un nuevo trabajo, publicado esta semana en la revista Nature, subraya que el hecho de que este proyecto se centrase en las poblaciones de los países con altos ingresos ha ido en detrimento de la comprensión global de la salud y las enfermedades del mundo.

    Así, menos del 2 % de los genomas humanos analizados hasta ahora han sido de personas africanas, según un estudio publicado en Cell en 2019. Todo eso a pesar de que África, donde se originó el ser humano, contiene más diversidad genética que cualquier otro continente.

    Para Ambroise Wonkam, experto de la Universidad de Cape Town (Sudáfrica) y autor de este artículo de opinión, “los conocimientos y aplicaciones de la genómica han beneficiado muy poco al sur del mundo, debido a las desigualdades en los sistemas sanitarios, la escasa mano de obra local para la investigación y la falta de financiación”.

    Los conocimientos y aplicaciones de la genómica han beneficiado muy poco al sur del mundo, debido a las desigualdades en los sistemas sanitarios, la escasa mano de obra local para la investigación y la falta de financiación

    Ambroise Wonkam

    Wonkam dirige la Sociedad Africana de Genética Humana (AfSHG), que fundó en 2003 para contribuir a solucionar las disparidades, mejorar la educación, potenciar la creación de redes y crear capacidad de investigación en el continente.

    “Para diagnosticar con precisión miles de condiciones monogénicas, predecir los riesgos de enfermedad para las enfermedades complejas más comunes, adaptar el tratamiento de acuerdo con los perfiles farmacogenéticos de los individuos y, potencialmente, curar algunas patologías con edición genética, la investigación de las variaciones genómicas ancestrales africanas es un imperativo científico”, explica a SINC.

    “Además, el acceso equitativo a los datos para los investigadores africanos –y la aplicación de la medicina genética relacionada con los problemas de salud de estas poblaciones– será esencial para que la genómica africana alcance todo su potencial, como la próxima frontera de la medicina genética”, añade.

    “Esto requerirá, por parte de la comunidad científica internacional, un compromiso para la colaboración equitativa; y por parte de las principales agencias de financiación mundial, un compromiso sostenido para apoyar la genómica y la investigación impulsada por los grandes datos”, continúa el investigador africano. “Iniciativas como H3Africa han plantado la semilla para la creación de capacidades”.

    El problema es que gran parte de la investigación genómica realizada en África ha sido impulsada por investigadores europeos y estadounidenses, “cuyas prioridades”, en palabras de Wonkam, “podrían estar alejadas de lo que la población del continente necesita y desea”.

    El especialista afirma que, para conocer la totalidad de la variación genética humana de África, sería necesario secuenciar los genomas de unos tres millones de personas de todo el continente: “El proyecto de los Tres Millones de Genomas Africanos (3MAG) podría suponer una capacidad de atención sanitaria e investigación que suministrase al continente para afrontar los retos de salud pública de forma más equitativa, y aportar conocimientos para beneficiar a las poblaciones vulnerables”.

    El genoma africano, pocas veces en los estudios

    Los estudios de secuenciación de los genomas africanos también muestran que el genoma de referencia pasa por alto muchas variantes que se encuentran en este continente. El objetivo de 3MAG es “secuenciar suficientes genomas en toda África para construir un genoma humano de referencia representativo y establecer un biobanco panafricano de información y muestras clínicas”, apunta Wonkam.

    El objetivo es secuenciar suficientes genomas en toda África para construir uno de referencia y establecer así un biobanco panafricano de información y muestras clínicas

    “Una vez que se hayan superado estos retos técnicos, es probable que se encuentren asociaciones entre las variantes del ADN africano antiguo y los rasgos o enfermedades humanas, y que proporcionen conocimientos que puedan beneficiar a los humanos modernos de todo el mundo”, continúa.

    El proyecto podría mejorar la fiabilidad de las puntuaciones de riesgo genético de patologías comunes, como la cardiomiopatía, para las personas de ascendencia africana. Además, algunos conocimientos sobre la genética de las enfermedades se encuentran más fácilmente en las poblaciones africanas, que contienen más variación genética que las de cualquier otro continente.

    Por ejemplo, los estudios realizados con personas de África ya han contribuido a aclarar los mecanismos subyacentes a la diabetes y la esquizofrenia. Otros trabajos han favorecido el éxito del tratamiento de la dislipidemia, asociada a los infartos de miocardio y los accidentes cerebrovasculares.

    Igualmente, dos especialistas del Instituto Nacional de Investigación del Genoma Humano de EE UU, Charles Rotimi y Adebowale Adeyemo, destacan en un artículo adjunto otras prioridades para aumentar la diversidad en la genómica: “Mejorar nuestro conocimiento de la diversidad genética humana, ayudar al descubrimiento de genes de enfermedades y facilitar nuestra comprensión de la biología humana”, indican.

  • El ébola azota de nuevo África occidental: preguntas clave y lecciones del pasado

    El ébola azota de nuevo África occidental: preguntas clave y lecciones del pasado

    Funcionarios del CDC Global durante la epidemia de ébola en Guinea Conakry en 2014 / CDC Global; Flicker

    Por Mosoka Fallah, Part-time lecturer at the Global Health & Social Medicine, Harvard Medical School, and Lecturer at the School of Public Health, College of Health Sciences, University of Liberia

    La aparición de un nuevo brote de ébola en Guinea ha hecho saltar todas las alarmas en África occidental. El brote anterior, que se produjo entre 2014 y 2015 y afectó a Liberia, Sierra Leona y Guinea-Conakry, fue el más mortífero del mundo, también empezó en Guinea y causó la muerte de más de 11 300 personas, entre ellas, más de 500 sanitarios.

    Pero siete años después los países de la región occidental africana están en una situación muy diferente.

    Liberia y Sierra Leona ya se han movilizado y han activado sus planes de respuesta nacional, un claro indicio de que existe voluntad política para frenar los contagios.

    Los países de la región también cuentan con la experiencia del pasado, así como con nuevas herramientas para contener la enfermedad. Disponen de personal con experiencia y, además, los sistemas de laboratorios están más desarrollados y las organizaciones regionales, como la Unión del Río Mano (una organización regional de carácter económico y de seguridad) y la Comunidad Económica de Estados del África Occidental (CEDEAO), son más previsoras.

    Por ejemplo, en 2018, en una reunión de planificación que tuvo lugar en Freetown (Sierra Leona), se preparó el dispositivo para controlar la transmisión entre fronteras. Así, se desarrolló una plataforma de WhatsApp que ofrecía un seguimiento de los brotes en tiempo real. Este sistema está ahora operativo y se está utilizando para actualizar la información sobre Guinea.

    El éxito de una estrategia de control no reside en la información de la que disponemos los expertos, sino de las preguntas sutiles que no tienen respuesta

    Soy experto en enfermedades infecciosas y he dirigido los equipos de respuesta en los anteriores brotes de ébola. Una lección fundamental que he aprendido del pasado es que el éxito de una estrategia de control no reside en la información de la que disponemos los expertos, sino de las preguntas sutiles que no tienen respuesta. Eso lo aprendí a base de experiencias negativas.

    Citaré un incidente en concreto. A principios de agosto de 2014, me reuní con el representante de la OMS en Liberia. Me preguntó por la situación en West Point, el barrio más grande de Liberia, ubicado en Monrovia. Le respondí, seguro de mí mismo, que la situación estaba muy tranquila y que no se estaban produciendo contagios, a pesar de que en ese mismo momento había transmisiones activas de ébola en esa zona e incluso se estaban produciendo entierros secretos. Al final, los casos en el West Point subieron como la espuma.

    Por eso es muy importante que sigamos indagando y no demos nada por sabido. He recopilado una serie de cuestiones clave a las que deben responder todos aquellos que dirigen la vigilancia y el rastreo de contactos.

    1. ¿Cuánto tiempo estuvo enfermo el primer caso antes de morir?

    Responder a esta pregunta es esencial para que los países vecinos puedan rastrear las posibles ocasiones en las que una persona enferma o alguno de sus contactos puedan haber cruzado la frontera. Muchos casos se propagaron de esta manera durante el brote de 2014 y 2015 y un gran número de personas cambiaron de país para escapar del brote o en busca de ayuda.

    El ébola no mata en un solo día. Este virus tiene un periodo de incubación de entre dos y 21 días. Las personas van empeorando progresivamente a medida que el virus se multiplica en sus cuerpos. Algunos estudios del brote anterior en Guinea indicaban que transcurría una media de ocho días desde la aparición de síntomas hasta la muerte.

    Llevar una línea de tiempo es crucial para entender a quiénes podrían haber transmitido el virus los contagiados.

    2. ¿Cuál fue la fuente de infección? ¿Cómo se infectó?

    Esta cuestión ayuda a los equipos de vigilancia a identificar si una persona es el origen de las transmisiones, y a rastrear sus contactos. Desconocer este dato significa que la fuente de infección está ahí fuera y podría haber múltiples casos alrededor.

    Sabemos que el ébola se transmite de humano a humano mediante el contacto directo, los fluidos, los cadáveres y los materiales contaminados de una persona contagiada.

    3. ¿Con qué cepa del ébola estamos lidiando?

    Existen vacunas disponibles para la cepa del ébola Zaire, pero no para las otras. Algunos informes que he recibido indican que el brote actual de Guinea se debe a la cepa Zaire.

    4. ¿Cuántos contactos han tenido las personas contagiadas?

    Es crucial encontrar el 100% de los contactos, pues el hecho de perder tan solo uno puede provocar un nuevo brote. Para ello, será necesario llevar un rastreo de los movimientos, entrevistar a la familia y a los amigos y determinar los lugares donde podría haber buscado tratamiento. Aquí es donde entra en juego el complejo trabajo detectivesco de rastreo de contactos.

    En el caso del brote reciente de Guinea, algunas personas infectadas asistieron al entierro de una enfermera. Saber esto es vital, ya que permite trazar un mapa de la propagación potencial de la enfermedad.

    Es crucial encontrar el 100% de los contactos, pues el hecho de perder tan solo uno puede provocar un nuevo brote.

    En este caso, el hecho de que fuera un funeral y de que se tratara de una enfermera indica que es un acontecimiento de gran propagación.

    A los funerales suelen asistir familiares que pueden haber recorrido largas distancias para llegar hasta allí e incluso que vengan desde otros países. Si se parte de esta base, los países vecinos pueden tomar medidas y estar en alerta. En 2016, los controles de fronteras funcionaron, ya que pudimos detectar casos positivos que habían escapado de Guinea para buscar refugio con sus familiares en Liberia.

    5. ¿Qué movimientos realizó la persona contagiadora?

    Este asunto es muy importante para entender con quién podría haber estado en contacto la persona contagiada. Por ejemplo, en 2014, un transmisor de Guinea cruzó la frontera a Sierra Leona en busca de cuidados por parte de un curandero tradicional de su grupo étnico. Esto sentó las bases para el mayor brote en Sierra Leona, que después se propagó hasta Liberia.

    Se debe confeccionar un mapa que examine todos los posibles movimientos y transmisiones. Esto incluye hospitales, clínicas y curanderos tradicionales. Si el primer transmisor tomó el transporte público, es necesario hacer un registro de vehículos y movimientos de los demás pasajeros.

    En Liberia, trabajamos con los sindicatos de transporte, visitamos hospitales y estudiamos minuciosamente los historiales de los pacientes. Trabajamos con riders para reconstruir estos complejos mapas de transmisión y determinar el número total de contactos, la ubicación y su estado de salud para frenar la cadena de transmisión.

    Hasta que no se respondan todas y cada una de estas complejas cuestiones, los países vecinos deberían tomar medidas asumiendo que en sus países hay casos. Ya hay una alerta de un caso sospechoso en Liberia que llegó de Guinea.

    Siguientes pasos

    Los Gobiernos de la región deben mantener la alerta. Hay que hacer todo lo posible para asegurarse de que el ébola no entra en zonas densamente pobladas.

    Debe haber una vigilancia permanente, especialmente en las ciudades fronterizas. Los síntomas a los que deben prestar atención los equipos de vigilancia incluyen fiebre, dolor de cabeza, dolor en las articulaciones y enrojecimiento de los ojos.

    La vigilancia también deben tener en cuenta a los grupos étnicos a los que pertenecen los enfermos. Es mejor tener constancia de todos los casos potenciales que arriesgarse a perder uno.

    También es preciso visitar todos los hospitales y clínicas en las ciudades fronterizas, así como analizar a fondo los historiales de los pacientes.

    Todos los medicamentos y vacunas que puedan tratar la enfermedad deben estar listos para utilizarse rápidamente.

    Y, por último, el ébola empieza y termina en la comunidad. Es esencial activar, educar y capacitar a las comunidades para que informen cuando vean alguna sombra de la enfermedad.


    Este artículo ha sido publicado originalmente en inglés por The Conversation y traducido con la colaboración de Casa África. Traducción: Clara León.

  • Uno de cada cuatro latinoamericanos es afrodescendiente

    Uno de cada cuatro latinoamericanos es afrodescendiente

    Photo by Anette Bratteberg on Unsplash

    Por Bosco Kiessling

    Por afrodescendiente se entiende a toda aquella persona que tenga un antepasado aunque sea desde hace siglos. Desde el inicio del siglo XXI, este término ha vivido un importante auge como herramienta en la lucha contra el racismo. En Latinoamérica, la mayor parte de este grupo procede de africanos que fueron llevados a la fuerza al Nuevo Continente como esclavos entre los siglos XVI y XIX.

    Ahora, según datos de la ONU, uno de cada cuatro latinoamericanos se identifica como afrodescendiente, esto sumaría unas 133 millones de personas con un sentimiento de conexión directa con África. Pero, además de este origen común, comparten un mismo pack de problemas; sus luchas por derechos económicos, sociales, culturales, civiles y políticos no ha terminado.

    Según el Informe de las organizaciones de la población afrodescendiente de América Latina publicado por el SEGIB en 2016, la concentración más grande de afrodescendientes, está en Brasil, seguida por Colombia, Venezuela, República Dominicana, Cuba y Panamá. Todos estos países, trabajan para promover la protección, el respeto y la ejecución de los derechos humanos y libertades fundamentales y lo hacen, sobretodo, en tres frentes. Para lograr este objetivo, es primordial la educación, para crear una concienciación, conocimiento y respeto hacia los afrodescendientes. También es importante el apoyo de los marcos jurídicos nacionales e internacionales, que llegaría a ser la Convención Internacional para la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial. Por último, también es esencial desarrollar, honrar y preservar la memoria histórica de los afrodescendientes.

    Los afrodescendientes llevan desde los años 60 luchando por sus derechos en Estados Unidos, pero tras más de medio siglo de reclamaciones siguen sufriendo discriminación. Pero los riesgos de exclusión social de la población afrodescendiente se extienden por todo el continente americano. La afrodescendencia suele ser un grupo social que estadísticamente sufre más pobreza extrema y, de media, están un 2,5 más propuestos a vivir en pobreza.

    En el 2014, la asamblea general de la ONU, en su resolución 68/237, proclamó el Decenio Internacional para afrodescendientes (2015-2024), con el objetivo de regularizar las normas y reducir la discriminación lo máximo posible de afrodescendientes en los países latinoamericanos.

    Los casos de México, Guatemala y Brasil

    “La afrodescendencia supone un 1,2%  de la población de México, de los cuales aproximadamente 705 000 son mujeres y 777 000 son hombres”, nos cuenta Armando Saldanha, reconocido chef que tiene 2 restaurantes establecimientos gastronómicos en Tenerife. La mayoría de los afro-mexicanos, viven concentrados en una zona geográfica, que llegaría a ser en la costa sur de Océano Pacífico y Golfo de Méjico. También están en las regiones de grandes cuencas, como la de la depresión Balsas, Cuenca del Papaloapan y Grijalva-Usumacinta, en los estados de Michoacán, Guerrero, Oaxacan, Chiapas, Tabasco y Veracruz de Ignacio de la Llave.

    Jesús Fernández, funcionario de la ONU guatemalteco, nos comenta que hay una población que se llama Garifuna en la que descendientes africanos son una amplía mayoría. También nos explica que, como ocurre en México, la mayoría de la afrodescendencia habita en áreas muy especificas del país, pero son un grupo muy minoritario, de unos 5 045 miembros.  La mayoría de los afrodescendientes que viven en el país, están en Izabal o cerca de Roatana, en la frontera con Honduras. Esta mayor concentración en zonas específicas permite que la discriminación sea mínima. “La sociedad guatemalteca es multiétnica con fuertes influencias y mayoría ladina y maya. Aunque las diferencias sociales son muy notables”, explica Fernández.

    Brasil es el país más grandes de Latinoamérica, en la que se encuentra la población más grande de afrodescendientes. El Dr. Mario A. Cendesi Jr, médico brasileño, nos comenta que en 2019 un 56,10% de los brasileños se definía como afrodescendiente, y unos 19,2 millones se declara un una mezcla entre negros y blancos. Un 82% vive en zona urbana y un 18% en zona rural. Por regiones, la mayor concentración de afrodescendientes la encontramos en la región Norte, donde son casi el 80% de la población. “En los últimos años, los derechos han mejorado, ofreciendo acceso a la universidad y con oportunidades de trabajo, pero de manera general, tienen, históricamente, menos acceso a estudios y trabajo (incluso sueldos más bajos)”, explica el médico brasileño. En el entorno del Dr. Cendesi, él no ve mucha discriminación ya que, al ser médico, su círculo más cercano tiene un alto nivel educativo, que para él reduce el grado de discriminación, pero aún así admite que hay mucha discriminación en su país.

    Infografía del IBGE de 2017

    En general los afrodescendientes siguen luchando por sus derechos. Pese a todas las leyes implementadas por posiciones altas, seguimos intentando que la gente aprenda de que somos iguales ignorando el color de piel”, añade Cendesi.

    La religión, una muestra de diversidad

    La afrodescendencia de Latinoamérica puede ser de gran ayuda para aumentar la diversidad cultural. Su presencia eleva los número de diferentes religiones practicadas y se puede apreciar a la hora de vivir ahí. Una investigación realizada en 1995 llamada Data Folha, habla sobre el número de afrodescendientes en Brasil y las diferentes religiones practicadas.

    Se estima que el 30% es católico, un 20% es católico que frecuenta otras religiones, otro 20% practica las religiones afro, un 5% las religiones espiritistas, otro 20% las religiones evangélicas y el último 5% no expresa su inclinación religiosa. Esta gran diversidad ofrece una gran atracción a personas afrodescendientes, ya que no tienen ninguna pega a su inclinación religiosa.

    A nivel laboral, vemos que las personas con orígenes africanos aportan un gran porcentaje de fuerza de trabajo.  En el año 2015,  había un 87% de los afrodescendientes activos económicamente y un 13% sin empleo. A nivel de distribución de empleos, los afrodescendientes controlan más el mercado de agricultura y manufactura, mientras que son una minoría en el sector de servicios. Como normal general, se observa que en la presencia de trabajadores afrodescendientes es mayor en las profesiones poco menos cualificadas, lo que apoyaría las tesis de un menor acceso a la educación. 

  • ¿Por qué Tanzania juega con fuego al rechazar la vacuna de Covid-19?

    ¿Por qué Tanzania juega con fuego al rechazar la vacuna de Covid-19?

    Iglesia en Tabora (Tanzania), Photo by Rohan Reddy on Unsplash

    Catherine Kyobutungi, Executive Director, African Population and Health Research Center

    Tanzania ha tenido un enfoque muy particular para controlar el SARS-CoV-2. El año pasado, solo unos meses después del inicio de la pandemia, el presidente John Magufuli declaró a Tanzania libre de Covid-19 tras tres días de oraciones nacionales.

    Desde entonces, se ha negado a imponer un confinamiento, ha reabierto las escuelas, ha permitido la celebración de grandes eventos deportivos, ha continuado con las reuniones religiosas, ha dejado de hacer pruebas y ha suspendido las campañas de comunicación públicas sobre el virus. El país también ha dejado de notificar casos y muertes.

    El argumento era que la gente debía dejar de vivir con miedo y confiar en Dios y en los remedios tradicionales africanos para prevenir contagios. Tanzania podría ser el único país del mundo que haya adoptado este enfoque, que va en contra de todo lo que han recomendado los científicos, otros organismos sanitarios nacionales y la Organización Mundial de la Salud (OMS).

    Por lo tanto, no es de extrañar que las autoridades hayan dicho que no tienen planes para vacunar a la población, o, al menos, no por ahora.

    ¿Podrá la gente seguir accediendo a las vacunas?

    No. Y sí.

    No, porque no se puede utilizar una vacuna en el país sin que esté registrada y autorizado su uso. El proceso normal es que los expertos, junto con los organismos reguladores, revisen los datos sobre la vacuna y aprueben su uso si están convencidos de su eficacia y seguridad.

    Para la vacuna de la Covid-19, esto se está haciendo mediante el procedimiento de la lista de uso en emergencias de la OMS. La revisión la realiza un equipo internacional de expertos con la participación de otros especialistas de las autoridades nacionales.

    Pero si el Gobierno tanzano se niega a registrar la vacuna para su uso, nadie podrá acceder a ella.

    No obstante, el país podría registrar la vacuna, pero negarse a importarla. Esto permitiría al sector privado importar algunas, aunque no serían suficientes. Los programas de vacunación contra la Covid-19 en cualquier país suponen una gestión masiva y, si el sector privado coge las riendas, muchos no podrán permitirse las vacunas o tener acceso a ellas.

    Quienes sí se podrían vacunar serían las personas pertenecientes a la élite de Tanzania (o aquellos que dispongan de medios), que podrían salir del país y vacunarse en otro lugar.

    Otros tanzanos que podrían tener acceso a las vacunas son aquellas comunidades fronterizas que, en el pasado, han cruzado a los países vecinos y se han beneficiado de los programas de vacunación. Esto podría suceder si la vacunación generalizada comienza a producirse en Kenia, Uganda, Ruanda y Malaui.

    Pero eso será dentro de un par de años.

    Muchos países ricos habrán vacunado a todos los que lo necesiten a finales de este año. Pero los países africanos no contarán con total disponibilidad de la vacuna hasta finales del próximo año o, incluso, hasta 2023.

    Todavía existe la posibilidad de que Tanzania registre e importe las vacunas en el futuro. Magufuli ha enviado mensajes contradictorios. Por una parte, el Gobierno ha dicho que no tiene previsto encargar vacunas a través de COVAX (una iniciativa global destinada a lograr un acceso equitativo a las vacunas contra la Covid-19) ni de ningún otro mecanismo. De hecho, la lista de distribución de COVAX publicada recientemente no incluye ninguna dosis para Tanzania.

    Por otra parte, ha afirmado que los tanzanos solo deberían confiar en las vacunas que hayan sido revisadas por expertos del país y que estos hayan considerado seguras.

    ¿Tiene Tanzania antecedentes de oposición a las vacunas?

    No, que yo sepa.

    Tanzania, al igual que otros países, ha puesto en marcha programas de vacunación rutinarios. Están dirigidos especialmente a los niños menores de cinco años y actúan contra enfermedades como la tuberculosis, la poliomielitis, la tos ferina, el sarampión, la rubeola y la difteria. En los últimos años, estos programas se han ampliado para incluir vacunas contra la neumonía bacteriana, la diarrea y la hepatitis B.

    En Tanzania, la cobertura de vacunación, es decir, el porcentaje de personas que reciben la vacuna es muy alto: alrededor del 80 % o 90 %. Esto significa que no hay antecedentes de oposición a las vacunas.

    Diferencias entre Tanzania y países vecinos como Kenia y Uganda

    Kenia, Uganda, Ruanda y Malaui han intentado conseguir desesperadamente la vacuna para sus ciudadanos. Todos ellos se han integrado en el servicio de COVAX y han desarrollado planes de distribución de vacunas, han calculado los costes y los han presentado. Ruanda incluso se ha adelantado y ha obtenido vacunas fuera del servicio de COVAX.

    Estos cuatro países también han empezado a informar a la población sobre estos planes. Por ejemplo, han confirmado que la primera fase de distribución se destinará prioritariamente al personal sanitario y a las personas de alto riesgo.

    En estos momentos, el mayor problema al que se enfrentan los países africanos es a la escasez de vacunas en el mercado global para vacunar a una parte importante de la población. Muchos países ricos habrán vacunado a todos los que lo necesiten a finales de este año. Pero los países africanos no contarán con total disponibilidad de la vacuna hasta finales del próximo año o, incluso, hasta 2023.

    Si los países que han buscado las vacunas con tanto ímpetu están tan atrasados, imagínense un país como Tanzania que, ahora mismo, ni siquiera ha comenzado.

    ¿Cuál es el riesgo para el país y la región?

    El riesgo para el país ya se ha hecho evidente. El método que ha seguido Tanzania ha permitido que el virus se propague sin control entre la población. La gente se está muriendo de lo que se está categorizando como “neumonía” y “dificultades respiratorias”.

    La gente que vive en Tanzania no está suficientemente preparada ni protegida, pues no hay protocolos sobre lo que se debe hacer para evitar la propagación del virus si alguien cae enfermo. La mayoría de la información trata sobre hacer vaporizaciones para prevenir la covid-19, pero eso no impide que el virus se transmita de persona a persona.

    El segundo gran problema es el impacto en el personal sanitario. Incluso en países en los que se han implementado medidas estrictas, el personal sanitario ha enfermado y muchos han muerto. La desinformación en Tanzania podría provocar que los trabajadores sanitarios no tomen suficientes precauciones en los ambulatorios, en las salas de urgencias e incluso en las consultas donde se atiende a los pacientes. Si el personal sanitario enferma, otros servicios sanitarios también se verán afectados.

    Un gran peligro para la región y para el mundo

    En primer lugar, mientras haya casos de Covid-19 en Tanzania, resultará imposible que los países vecinos (con los que comparte fronteras permeables) estén libres de la enfermedad.

    En segundo lugar, y quizás más importante, existe el riesgo de que se desarrollen nuevas variantes en el país mientras nadie está llevando a cabo un seguimiento. Las nuevas variantes surgen debido a la propagación incontrolada.

    Si más delante surge una nueva variante en Tanzania, el peligro reside en que se podría propagar por toda la región e invalidar las vacunaciones que se hayan administrado si no son efectivas contra esa variante.

    La pandemia no terminará para nadie en ningún lugar hasta que no esté controlada en todos los países. La postura de Tanzania hará que sea mucho más difícil volver a la normalidad.

    Este artículo ha sido publicado originalmente en inglés por The Conversation y traducido con la colaboración de Casa África. Traducción: Clara León.