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El proyecto Afrikable, entre los ganadores del reto FITURNext 2021
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África da un paso al frente ante las consecuencias de la pandemia para la mujeres y las niñas

Photo by muthengi mbuvi on Unsplash Por África Actual
Las profundas consecuencias económicas derivadas de la Covid-19 son graves y están afectando a mujeres y niñas, un colectivo que representa más del 70% del total de víctimas y supervivientes detectados en todo el mundo. Esta es la principal consecuencia que se desprende de los datos difundidos durante el 3er Encuentro de Ministras de Asuntos Exteriores, organizado por España y Australia y en el que participaron 5 países africanos.
A esta reunión virtual, en la que llevaron la voz cantante la ministra de Asuntos Exteriores de España, Unión Europea y Cooperación de España, Arancha González Laya, y la ministra de Asuntos Exteriores y ministra de la Mujer de Australia, Marise Payne, asistieron sus homólogas de Andorra, Bélgica, Bulgaria, Estonia, Guinea Bissau, Kenia, Libia, Liechtenstein, Noruega, Sudáfrica, Sudán, Suecia y Timor Leste. Las ministras abordaron las consecuencias de la pandemia en mujeres y niñas, prestando especial atención a las víctimas y supervivientes de la trata de personas.
Ellas son víctimas de la trata con fines de explotación sexual, ya sea de forma virtual o en persona, de matrimonio precoz y forzado, así como el trabajo forzoso y de otras formas similares de explotación, señala la nota de prensa del gobierno de España.
Esta clase de abusos, dice la nota informativa, tiende a ser invisible, ya que con frecuencia las víctimas son explotadas con impunidad y de manera silenciosa. “Los traficantes de personas han sido capaces de explotar a niñas y mujeres en sus propios hogares, invisibilizándolas como víctimas aún más que antes de la pandemia”, afirmó la ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya.
Según datos de ONU Mujeres (la agencia de Naciones Unidas dedicada a promover la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres), el 49% de las mujeres adultas son víctimas de la trata de seres humanos a nivel mundial.
Los efectos del Covid 19 sobre las mujeres y las niñas, es un documento publicado por ONU Mujeres en mayo de 2020 y en el que se señalaba que la pandemia además de la profunda conmoción y cambios en la economía y las sociedades en general, “ha puesto de manifiesto las desigualdades estructurales en todos los ámbitos económico, sanitario, seguridad o de protección social”.
Uno de los mayores peligros, dice el informe, es que todos los derechos de las mujeres, por los cuales se había luchado durante décadas, están hoy amenazados.
El organismo internacional ha considerado nueve efectos derivados de esta problemática:
- Violencia contra las mujeres: 243 millones de mujeres y niñas (de 15 a 49 años) han sufrido violencia física o sexual por parte de la pareja en el 2019; desde el comienzo de la pandemia, se ha intensificado.
- La salud de las mujeres: en 2017, un total de 810 mujeres murieron al día por causas evitables relacionadas con el parto y el embarazo. El 94% ocurre en países de ingresos bajos y medios-bajos.
- Mujeres jóvenes y niñas: El 89% de la población estudiantil en el mundo, entre niñas, niños y jóvenes, sin clases desde marzo de 2020, debido a los cierres provocados por el Covid-19, dato que incluye a 743 millones de niñas.
- Violencia doméstica: Antes de la pandemia menos del 40% de las mujeres que habían sufrido violencia, denunciado estos delitos. Desde el confinamiento, las denuncias o llamadas relacionadas con la violencia doméstica han aumentado. Por ejemplo, 33% en Singapur; 30% en Chipre; 30% en Francia y 25% en Argentina.
- Desastres económicos: Cuando estalló la pandemia, las mujeres y las niñas sufrieron sus efectos económicos. A nivel regional el 92% de mujeres empleadas en el sector informal estaban en África subsahariana; el 91% en Asia meridional y el 54% en América Latina y el Caribe.
- Conflicto: Los años de guerra en lugares como Yemen y Siria han diezmado los hospitales y deteriorado los sistemas sanitarios.
- Profesionales sanitarios: El 70% de profesionales de asistencia sanitaria y social a nivel mundial, son mujeres y solo un 30% son líderes en el sector sanitario a nivel mundial.
- Trabajo no remunerado: Antes de la pandemia las mujeres realizaban el triple del trabajo doméstico y asistencial sin remuneración que los hombres. Desde el comienzo de la pandemia, el cierre de colegios y sistemas sanitarios sobrecargados, han contribuido al trabajo no remunerado de las mujeres en el hogar.
- Migrantes: La Covid-19 ha provocado la pérdida de 25 millones de trabajos a nivel mundial. 136 millones de mujeres migrantes; 66 millones de trabajadoras migrantes y 8,5 millones de trabajadoras domésticas migrantes.
Un llamado a la comunidad internacional
Las Ministras reconocen las dimensiones en el plano de los derechos humanos, la economía, el género y la justicia de este delito transnacional, al igual que la importancia de que las administraciones colaboren con la sociedad civil, las empresas, las organizaciones internacionales y otros grupos de interés en los países de origen, tránsito y destino para prevenir y enjuiciar estos delitos y prestar apoyo a las supervivientes.
En este encuentro se ha instado a todos los gobiernos a seguir respaldando el fondo fiduciario de contribuciones voluntarias de Naciones Unidas para las víctimas de la trata de personas, especialmente mujeres y niños.
También se ha solicitado al sector financiero mundial apoyar la inclusión financiera, haciendo suyas las recomendaciones del plan de la Comisión del Sector Financiero para el 2019 dirigido a movilizar fondos contra la esclavitud y trata de personas.
“Ahora, más que nunca, la colaboración internacional es fundamental para combatir la trata de personas, pues somos conscientes del aumento de los riesgos para niñas y mujeres que ha traído consigo la crisis de la COVID-19”, señaló la jefa de la diplomacia australian, Marise Payne.
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“Cuando conoces a las tribus africanas, te das cuenta de que eres un inútil”

Víctor Astray con una mujer Rendile en 2018 / Facebook de Víctor Astray Por Andrés Cerezales
El español Víctor Astray (Ciudad de México, 1964) es ante todo un aventurero, un hombre de acción enamorado de la naturaleza. Su pasión lo llevó a explorar el mundo: empezó queriendo conocer España, pero la Península se le quedó pequeña y fue a recorrer Sudamérica, de norte a sur en una Vespa. Ha conocido a fondo culturas remotas hasta dar con Kenia y quedarse en esa tierra, donde ha vivido cerca de 24 años en diferentes etapas. Es un experto en las culturas de los turkana y los masái, tribus con las que ha convivido y de las que ha aprendiendo hasta ser el puente para cientos de extranjeros. Su dedicación es esa: organizar safaris, viajes en moto y a pie que llevan a los turistas a conocer lo más profundo del país.
Después de muchas vueltas, viajes por el mundo e idas y venidas, Astray se asienta en Kenia, aunque, según él, “quizá fue también un poco por casualidad, a mí el continente que siempre me dejó un poco enganchado ha sido Latinoamérica”. Pero reconoce que el inmenso paisaje y peligrosidad natural de Kenia han sido imanes para una persona arrojada, un viajero como él. “Aquí te la juegas de verdad. En el resto de África, no pasa absolutamente nada de nada. Con suerte cuatro avestruces, tres jirafas y ocho cebras y nada más. Para que te hagas una idea, en Costa de Marfil ya no queda ni un elefante. ¡Imagínate y se llama Costa de Marfil!”
“Había tantísimas cosas por ver por ahí fuera, que tenía la sensación de estar perdiendo el tiempo”
Astray nos atiende por videoconferencia desde Nairobi, fuma con calma y habla a la pantalla de sus primeras inquietudes por conocer el mundo. “No pegas de repente un salto y te piras. Normalmente se empieza a ver que hay una trayectoria, que te inquietan las cosas. Ya de pequeño tienes inquietudes; cuando se mira un mapamundi, hay a quien le llama y a quien no. A mí me llamaba, me decía: ‘¿cómo será esto por aquí? ¿Cómo será por allá?’ En mi caso era al principio conocer mi país. Al final empiezas a recorrer como puedes España, a trancas y barrancas, sin dinero. Normalmente todos los viajes los hacía en autostop, eran épocas en que aquello más o menos funcionaba. Realmente lo hacía muy poca gente en España, pero por ahí en Europa era algo bastante habitual. Pero llega un momento en el que dices: ‘Quiero descubrir lo que hay fuera de mi país’. Y te vas dando cuenta de que cuanto más lejos miras, más interesante es”.
Acabamos de empezar la entrevista y Astray levanta cada poco la mirada, pareciendo llenarse de recuerdos. “Vas tirando de una cuerda que te hace cada vez plantearte objetivos más atractivos, o más apasionantes. Hasta que un día te sientas y dices: ‘Yo quiero conocer muchas cosas y no tengo cómo’. Entonces, a partir de ahí pensamos en montar un viaje lo suficientemente potente para que a alguien le interesara y quisiera colaborar. Y así empezó un poco el tema de los años que pasamos haciendo viajes en moto por aquí, por allá, como el de Sudamérica, que fue el primero. Ese fue un viaje iniciático al máximo. En mi caso, concretamente, creo que mi vida dio un giro de 180 grados, me quedé absolutamente alucinado con lo que descubrí. Me afectó de una manera brutal, donde yo ya sabía que mi interés hacia España cada vez era menor. Había tantísimas cosas por ver por ahí fuera, que tenía la sensación de estar perdiendo el tiempo”.

Foto de www.bmwmotosafari.com Pasamos a hablar de las tribus masai y turkana, dos culturas de entre las mejores conservadas de África. Pese a ya no estar en contacto estrecho, posiblemente sea de los españoles que mejor las conoce. “Inevitablemente comparas” nos dice, “de repente te das cuenta de que eres un inútil en su medio y que ellos son unos expertos. Empiezas a comprender cómo son capaces de vivir en un medio así. Tienen un olfato, una vista, un oído, todo súper desarrollado y habilidades en todos los sentidos. Cada minuto que pasas con ellos te dan una lección brutal. En todos los sentidos, no solamente en sus habilidades, sino en cómo entender la vida también, en cómo interpretar la naturaleza. Gente que ha sabido convivir los últimos 250-300 años con la naturaleza, no como en otros sitios donde eran aniquilados inmediatamente y ya solo hay ovejas, cabras y vacas. Esto es otra forma de lidiar con el entorno. Ves que coge el tío un palo, fija cualquier objetivo y le da el 95 por ciento de las veces; tú, es el contrario, ya puedes tirar veces y veces sin acertar nunca”.
“Yo soy un poco ese punto intermedio entre los masái y los turistas, porque yo estoy a mitad de camino, medio turista, medio masái, más o menos”
El trabajo le ha dado a Astray la oportunidad de conocer estas culturas y observar el gran impacto que tienen en viajeros primerizos. “Los turistas te idealizan un poco a veces. Resulta que hablas el idioma local y ellos se quedan sorprendidos, no entienden nada de lo que hablas con esta gente y uno ya sabe muchas cosas, muchos trucos. Cualquiera que venga aquí, que viene de España o de cualquier país europeo civilizado, de repente se queda descolocado. No sabe interpretar nada, ve una huella y no sabe lo que es, o un ruido que no sabe si es de una yema, una cebra o es que los leones ya están a punto de comernos. Es un mundo tan aparte, tan diferente al nuestro, que el tío más pintado de repente se descubre. He tenido gente muy pudiente que llegan allí y se sienten como si les hubieran bajado los pantalones, que todos los conocimientos que ellos tienen no valen de nada aquí. Aquí más vale que te sepas orientar. Saber dónde está el norte, dónde está el agua; cosas muy básicas de saber interpretar tu entorno. Yo soy un poco ese punto intermedio entre los masái y los turistas, porque yo estoy a mitad de camino, medio turista, medio masái, más o menos.”

Foto de www.bmwmotosafari.com La vida sigue para Astray en Kenia y no parece tener intención de volver a España. “Aquí sales al campo y de repente estás delante de una manada de elefantes, lo que no quiere decir que salir al campo en España no sea bueno ni suficiente, no. Pero claro, aquí es la ostia”. Y aunque la pandemia lo deja “todo parado”, pretende seguir haciendo nuevos proyectos en este país único, mirando siempre lejos.
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Kenia, la apuesta por la descentralización para unir al país

Edificios del Parlamento de Kenia en Nairobi / Wikipedia Commons David Soler Crespo, Periodista e investigador especializado en África Subsahariana, Navarra Center for International Development, Instituto Cultura y Sociedad, Universidad de Navarra
El debate de centralización o descentralización para la organización de un Estado trasciende a todo tipo de países del mundo. En naciones muy diversas, la pregunta es clara: ¿es mejor optar por un control centralizado desde la capital para conseguir la unidad del país o es preferible reconocer y apoyar esa diversidad para asegurar una coexistencia pacífica? En Kenia, un país de alrededor de 50 millones de habitantes y 45 grupos étnicos oficiales, llevan haciéndose esta pregunta desde su independencia en 1963.
Al principio, acordaron una organización federal conocida como Majimbo que fue breve. El primer presidente del país, Jomo Kenyatta, revirtió el sistema e impuso una centralización tras vencer en las primeras elecciones tras la independencia en 1964.
Kenyatta consideraba un peligro el sistema federal, que ponía el foco en el gobierno local y dejaba un Estado central menor. Temía que el proyecto Majimbo impidiera crear un sentimiento nacional keniano y lo rechazó como una idea tribal y que iba contra los intereses del país.
Sin embargo, tras más de 40 años de Estado mayoritariamente centralizado, Kenia ha dado marcha atrás para intentar evolucionar. En 2007, la violencia poselectoral dejó más de mil muertos, 600.000 desplazados y una conclusión clara: Kenia estaba dividida, incapaz de unirse por las diferencias étnicas.
Sin poder, las regiones periféricas se quejaban de preferencias de inversión en torno a Nairobi y la provincia central. El conflicto político de 2007 hizo temer una guerra civil y abrió los ojos a los líderes políticos, que promulgaron una nueva constitución en 2010 que promovía la descentralización.
La nueva Carta Magna cambia radicalmente las premisas iniciales por las que se había regido el país: reconoce la diversidad en lugar de ocultarla y promueve los derechos de las minorías. Con ella el país busca reducir la tensión étnica y construir una nación estable, dando poder a las etnias minoritarias para desarrollar sus regiones. Se han creado 47 condados, cada uno con su asamblea, gobierno regional y con competencias descentralizadas en cuestiones importantes como agricultura, salud o infraestructura.
El nuevo modelo, alejado de las antiguas siete provincias, promueve dar poder directamente a las etnias minoritarias. 40 de los 47 condados tienen más del 75% de su población de la misma etnia y 11 son prácticamente monoétnicos, con un grupo que representa el 95% o más de la población. Tan solo 7 condados no tienen un grupo étnico mayoritario que alcance la mitad de su población. Así, hasta 18 gobernadores de 12 grupos étnicos fuera de las cinco comunidades más grandes han llegado al poder por primera vez en sus regiones. Sin embargo, esto demuestra que la etnicidad sigue teniendo un papel importante en la política keniana. Para entender por qué, cabe mirar la historia del país.

Grupo étnico mayoritario en cada uno de los 47 condados de Kenia. Iván Kim La importancia étnica
La política en Kenia se ha movilizado desde la independencia en torno a alianzas entre grupos étnicos. Cinco son los más grandes: los Kikuyu, Luhya, Kalenjin, Luo y Kamba. Ninguno representa a más del 20% de la población y han tenido que pactar para llegar al poder. Hasta la fecha ha habido tres presidentes Kikuyu –Jomo Kenyatta, Mwai Kibaki y el actual presidente, hijo del primero, Uhuru Kenyatta– y uno Kalenjin –Daniel arap Moi.
Para entender la importancia étnica cabe mirar al pasado. Antes incluso de la colonización británica las distintas comunidades ya se organizaban por tribus alrededor del territorio de lo que hoy es Kenia. Con la colonización, los británicos impusieron un modelo centralizado pero dividieron el país en zonas nativas donde separaron a cada comunidad para asegurar su control.
Esa división ha potenciado la falta de unidad actual y la movilización étnica a la hora de conseguir votos. Los políticos azuzan el miedo a que otro les gobierne y prometen beneficios para sus coetáneos si ellos llegan al poder.

Retrato del primer presidente y padre fundador de Kenia Jomo Kenyatta (a partir de los billetes de banco). Shutterstock / Prachaya Roekdeethaweesab Desarrollo desigual con la descentralización
Para poder analizar si la descentralización ha ayudado a desarrollar el país hay que fijarse en las competencias descentralizadas. Si analizamos los parámetros, todos se han beneficiado de la devolución de poderes en líneas generales. Todos los condados han mejorado su PIB regional, el país ha incrementado sus centros de salud, se han construido carreteras en zonas desfavorecidas y la pobreza se ha disminuido en más de trece puntos desde 2006.
Sin embargo, sigue habiendo una brecha enorme entre el norte y este, mucho más pobre, y el resto. Esta diferencia coincide con los lugares donde viven las etnias minoritarias. La descentralización prometía potenciar sus zonas pero ha acabado beneficiando más a las mayorías, dejando al país muy lejos de los objetivos expuestos en la Visión 2030.
Tan solo 6 de los 47 condados han cumplido los requisitos mínimos de personal sanitario de la ONU. En infraestructura, el país está lejos del objetivo de hacer accesible por carretera todas los municipios para 2030. En nueve condados del norte y este del país ni la mitad de la población tiene una carretera asfaltada a cinco kilómetros de su casa. El condado noreste de Wajir es el menos conectado con solo un 15% de su gente a cinco kilómetros o menos de una vía asfaltada.
Por su parte, el impulso agrícola promovido por el gobierno ha beneficiado al país, que ha sobrepasado a Angola como tercera economía de África subsahariana. Sin embargo, esto ha beneficiado sobre todo a las tierras fértiles del centro y oeste del país. Los condados de Nakuru, Nyandarua, y Elgeyo Marakwet son los de mayor producción agrícola y los que más han crecido en cuanto a PIB regional, y en todos ellos el grupo étnico mayoritario es Kikuyu o Kalenjin, los que forman el gobierno nacional. El 83% de las tierras del país son áridas y tan solo en un 2% hay sistemas de riego.
Esta diferencia se refleja en los niveles de pobreza. Todos los condados de la antigua Provincia Central y Nairobi, habitados principalmente por los grupos étnicos más grandes, están por debajo de los niveles de pobreza nacionales. En cambio, los 10 condados con los niveles de pobreza más altos tienen todos una mayoría de su población de un grupo étnico minoritario: los Borana, Somalí, Orma, Samburu y Turkana.

Incidencia de la pobreza en Kenia por condados. Iván Kim Contribución a la unidad y apoyo amplio
Kenia sí ha avanzado más en el otro objetivo principal de la nueva constitución, el de unir al país. Dos tercios de los ciudadanos se consideran más kenianos con el nuevo sistema y una mayoría cree que este está uniendo al país. La introducción de comicios regionales ha reducido la probabilidad de conflicto al repartir el premio político y crear dirigentes regionales con un interés genuino en evitar la violencia en las zonas donde gobiernan.
Una encuesta de Afobarometer revela que el 90% de los ciudadanos se sienten al menos tan kenianos como parte de su grupo étnico, mientras que un 54% asegura tener mayor sentimiento nacional que el que tiene por su comunidad. Sin embargo, lo interesante es que casi la mitad, un 46%, también dice sentirse más apegado a su etnia tras la descentralización. Esto demuestra que reconocer la diversidad y tener sentimiento comunitario no está reñido con la creación de una unidad nacional, algo que rechazaba el padre fundador Kenyatta.
Las encuestas muestran que los kenianos apoyan ampliamente la descentralización, con un 84% a favor. Esto muestra que la salud del nuevo modelo es fuerte. Esta visión favorable es todavía mayor en las zonas tradicionalmente excluidas del poder nacional, como las antiguas Provincia Costera (90%), Nyanza (88%) y la Provincia Oriental (85%).
A pesar de que todavía queda mucho camino por recorrer e injusticias por corregir para reducir las desigualdades en el país, la descentralización está haciendo avanzar a Kenia.
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¿Cómo derribar las barreras y acelerar la innovación en África?
Acelerar la innovación
La innovación en África se expande al ritmo al que crece su joven población y que su tecnología evoluciona. Todo esto conduce a cada vez mayor número de emprendedores y, en consecuencia, un mayor número de soluciones a los problemas locales. Encontramos innovación africana dando respuesta a los problemas locales en todo el continente. Uno de los ejemplos más conocidos es la sociedad keniana M-PESA, que ha desarrollado la tecnología para pagar vía teléfono móvil. El sistema ha mejorado hasta el punto de permitir acceder a microcréditos para las pequeñas empresas, realizar transferencia de fondos al extranjero o ahorrar en el pago de bienes y servicios, todo sin cuenta bancaria. Este caso muestra el camino y cómo el continente debe definir nuevas estrategias para estimular la innovación y la productividad para ayudar a los emprendedores a desarrollar sus modelos de negocio y a superar los obstáculos que se erigen en sus trayectorias hacia el éxito.
Un informe sobre ese sector publicado en 2015 por la Comisión Económica de Naciones Unidas para África (CEA) afirmaba que cerca del 70%de las personas con empleo en África Subsahariana, lo tienen en el sector informalAumentar el tamaño de negocio
De manera muchas veces eficaz, los innovadores africanos hacen ya un trabajo formidable para aumentar su tamaño de negocio. M-PESA es un ejemplo de ello: sacando provecho de la rápida expansión de la cobertura móvil y del bajo coste de los teléfonos portables e inteligentes más sencillos. Todo a pesar de que poner en marcha la cobertura móvil extendida es ya un reto enorme, teniendo África una superficie mayor que los Estados Unidos, China, India y casi toda Europa combinadas. Muchas regiones africanas se tienen que conformar actualmente con tecnologías antiguas de líneas fijas y cables de cobre.
Una forma de estimular la innovación africana es fijándose más de cerca en el sector informal, que experimenta un crecimiento rápido pero invisible. Un informe sobre ese sector publicado en 2015 por la Comisión Económica de Naciones Unidas para África (CEA) afirmaba que cerca del 70%de las personas con empleo en África Subsahariana, lo tienen en el sector informal. La tragedia por los innovadores de este sector es que las empresas informales sin licencia comercial no pueden tener acceso al capital por las vías tradicionales. Su expansión es extremadamente difícil, en parte porque los propios Estados ponen dificultades a la formalización de las empresas al hacerles pagar impuestos por adelantado. Es un tema que fue abordado en una reunión de expertos del African Research Institute en febrero de 2016: para muchos empresarios al frente de pequeñas empresas en el sector informal el coste de «oficializar» sus negocios resulta prohibitivo.
Los actores del sector agrícola informal cuentan con la pericia y con las técnicas de agricultura durable acumuladas generación tras generación, pero la falta de formación técnica, la débil tasa de alfabetización y de formación profesional, implican que sus opciones sean limitadasHay que derribar as barreras financieras y legales para poder dar a las empresas informales la oportunidad de desarrollarse y afrontar la competencia con en circunstancias justas. También debemos reconocer que el continente puede beneficiarse enormemente del potencial del sector informal, particularmente en materia de agricultura. Los actores del sector agrícola informal cuentan con la pericia y con las técnicas de agricultura durable acumuladas generación tras generación, pero la falta de formación técnica, la débil tasa de alfabetización y de formación profesional, implican que sus opciones sean limitadas. Grandes esfuerzos deben realizarse para acabar con las diferencias de oportunidades entre el sector formal e informal. Crear las condiciones para que los actores del sector informal desplieguen su potencial es un objetivo importante si queremos asegurar la transición hacia una economía de la innovación basada en el conocimiento.
Hacer que los ecosistemas de innovación emerjan
El desarrollo de ecosistemas de innovación se inscribe en el marcos del proceso de contracción de una economía basada en el conocimiento. Los polos de innovación de nicho, los market space y polos híbridos, abastecen de mucho más que de capital. Los servicios de soporte se encargan de enseñas cómo desarrollar una empresa de forma rentable o cómo tomar buenas decisiones. Varían en su modo de funcionamiento y en su oferta a los jóvenes innovadores, pero su común denominador es su voluntad de crear un ambiente propicio a dirigir las empresas en la buena dirección gracias a consejos sobre la orientación operacional y la puesta en marcha de un espacio de emprendimiento creativo.
En Angola, por ejemplo, puse en marcha el primer polo de innovación híbrido del país, Fábrica de Sabão, en el corazón del mayor poblado chabolista angoleño. Estoy convencido de que hay enormes posibilidades en este segmento de la población por explotar, estimulando una innovación basada en necesidades concretas de la población. Formado por una incubadora, un acelerador de empresas y un espacio de cotrabajo, cuenta también con espacio de fabricación con impresoras 3D y maquinas CNC. El objetivo es permitir a las comunidades marginalizadas convertirse en sus propios creativos, fabricantes, compradores y vendedores: una comunidad de emprendedores independiente.
Polos similares ven la luz por todo el continente, financiados por gobiernos, ONG, fondo de capital riesgo, empresas privadas y otro donantes. El objetivo es, simplemente, abrir las puestas a toda persona con ideas y un modelo de negocio, tanto para actores del sector forma como informal.
Motivas las ideas audaces
Motivar a las empresas a proponer ideas audaces y crear una cultura de toma de riesgos implica desarrollar modelos de financiamiento que sostengan el emprendimiento y a aquellos capaces de arriesgar. En los mercados desarrollados, existen facilidades para acceder al capital gracias a un abanico de opciones: préstamos bancarios tradicionales, capital riesgo o financiamiento participativo.
Nuevos modelos financieros son necesarios en África. Pueden incluir préstamos y subvenciones de diversas organizaciones como la Fundación Rockefeller o premios de concursos como el Premio por la Innovación Africana (PIA) de la African Innovation Foundation (AIF), que concede 10 000 dólares todos los años al vencedor de la competición panafricana. Un modelo de financiamiento nuevo es vital, porque los mercados bancarios y de capitales de la región son todavía poco maduros para adaptarse a los emprendedores y a los innovadores, y los inversores locales no son tan numerosos como en los países más desarrollados.
Dar la bienvenida a las competiciones
Las competiciones que ofrecen premios lucrativos ganan popularidad. Juegan un papel importante porque, además de inyectar dinero donde se necesita, dan visibilidad a las empresas participantes y motivan a otras a poner de manifiesto sus ideas de negocio. El grupo del Banco Africano de Desarrollo (AfDB) lanzó su primer «fin de semana de la innovación» en 2015 con el objetivo de encontrar soluciones basadas en la tecnología en África del Oeste (particularmente ideas que permitieran mejorar la vida de las mujeres y los jóvenes). El evento recibió 1 200 participantes para un evento de tres días que abordó las diferentes formas de desarrollar las ideas, poniéndolos en relación con mentores especializados.
Debemos, juntos, encontrar nuevas formas de hacer caer las barreras y ayudar a los innovadores, pequeños o grandes, a desplegar completamente su potencialTambién debemos mantener el espíritu e inspiración de muchos innovadores que habiendo conocido en éxito gracias a métodos tradicionales o a nuevos modelos de financiamiento, hayan mejorado la sociedad. El ganador del Premio por la Innovación Africana de Afican Innovation Foundation recibe una recompensa de 10 000 dólares –y hemos visto como, de esta competición, han emergido innovadores que han transformado a mejor numerosas vidas en las áreas de la agricultura, la lucha contra la tuberculosis o el paludismo. Entre os laureados de la PIA 2013 estaban, por ejemplo, Agriprotein, que ha inventado un método que permite reutilizar los desechos y las larvas de moscas para producir alimento ecológico, barato y con mayor valor nutricional para animales de productores africanos. Han conseguido atraer 11 millones de dólares en menos de un año y han sido capaces de abrir dos granjas comerciales de moscas de gran envergadura obteniendo financiamiento a largo plazo.
Son competiciones que pueden transformar la sociedad. Existe un numero inconmensurable de personas trabajando en el sector informal, en medios universitarios y académicos o desde su garaje, con ideas que podrían tener un impacto considerable en la sociedad. Para ponerlas en marcha debemos, juntos, encontrar nuevas formas de hacer caer las barreras y ayudar a los innovadores, pequeños o grandes, a desplegar completamente su potencial.

