Autor: Martín Álvarez Engel
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La Escuela de Traductores de Toledo, el eslabón perdido de la historia de la cultura europea

Vista panorámica de la Toledo (Castilla la Mancha, España) / Imagen de Steven Yu en Pixabay Por Eva Aladro Vico, Profesora Titular de Teoría de la Información, Universidad Complutense de Madrid
Solemos explicar el desarrollo de la cultura, la ciencia y la civilización europeas con líneas históricas que enlazan el legado greco–romano, con sus avances y hallazgos en los campos de la cultura y la ciencia, con el Renacimiento, a través de las universidades del norte y centro de Europa (Londres, París, Bolonia). En realidad, la línea de continuidad imprescindible no la constituyeron esas universidades. O, al menos, no solo ellas.
En la Baja Edad Media, España jugó, durante cerca de 300 años, el papel esencial de transmisora de la ciencia y la cultura, hasta entonces custodiada y atesorada por la civilización islámica. Y ese papel lo simboliza la legendaria Escuela de Traductores de Toledo.
La llamada España de las Tres Culturas que tanto estudió Américo Castro (La realidad histórica de España), en la que convivieron durante siglos judíos, árabes y cristianos, fue el terreno idóneo para la recuperación de las tradiciones culturales griega y latina, enriquecidas enormemente por los árabes del Califato Omeya.
La Escuela de Traductores de Toledo es una continuación, en un territorio idóneo formado por una comunidad multicultural, de la gran Escuela de Alejandría, el último momento de esplendor de la cultura clásica y bizantina, donde se fundieron Oriente y Occidente en un esfuerzo de confluencia de conocimientos en tierras africanas. Este esfuerzo compilador, traductor y difusor fue asimilado por la cultura árabe como propio, y llegó con ella a la península.
El esplendor cultural en Alejandría, que irradió hacia Persia o Irán, también sirvió de confluencia para el conocimiento científico y literario hindú y hasta para traer sabidurías o técnicas de la lejana Asia hasta el Mediterráneo, como el papel chino. Cuando los omeyas llegaron a España, trajeron consigo el papel venido de China y la encuadernación en piel árabe, y fue así cómo en los siglos X, XI, XII y XIII comenzaron a componerse, primero en Valencia, y luego en toda Europa, los grandes libros con su increíble contenido.
Y en esa historia mediterránea de comunicación de ciencia y cultura, la Escuela de Traductores de Toledo es la ventana a la que podemos asomarnos para contemplar lo que fueron cuatro siglos de hegemonía cultural peninsular, el eslabón perdido de la historia de la cultura europea que unió la cultura grecolatina con el Renacimiento.
El milagro de las cuatro culturas
En realidad, el milagro cultural y científico que dio nacimiento a la Europa moderna se gestó en una comunidad peninsular en la que convivían cuatro culturas: la latina clásica, la mozárabe castellana, la hebrea, y la árabe. Los textos griegos, traducidos al árabe, se tradujeron al latín, y a menudo antes al castellano, por un conjunto de increíbles intelectuales de la época. Gonzalo Menéndez Pidal afirma:
“Solamente en Toledo se llevó a cabo una tarea que alcanzó una gran trascendencia en la cultura de la cristiandad ya que su actividad traductora sirvió de puente entre Oriente y Occidente para la transmisión de la Ciencia”.
Pocos autores de la historia del pensamiento europeo conocen la influencia que la Escuela de Traductores tuvo en las universidades. Pocos conocen, por ejemplo, que los libros que los árabes traían, del Pachatantra hindú a las obras de Aristóteles, volvieron a Europa mediante España.
Muchas de estas obras fueron primero traducidas al castellano por hablantes mozárabes, en fechas tan tempranas como el año 1080, y de ahí, siglos después, ya desde el latín, al alemán o al inglés. Se trató de un universo de versiones de muy diversas lenguas. Los pensadores europeos del siglo XI, XII y XIII bebieron de las fuentes españolas porque en ellas se conservaba la tradición oculta que inspiró, por supuesto, La divina comedia a Dante y la Suma Theologica al mismo Santo Tomás, influidos ambos, profundamente, por Ibn Arabi de Murcia o por Averroes de Córdoba.
El arabista y experto en la España musulmana Miguel Asín Palacios explicó muy bien el proceso en La escatología musulmana en la Divina Comedia, El islam cristianizado (Madrid, Hiperión, 1981) y Sadilíes y Alumbrados (Madrid, Hiperión, 1990).
Este autor descubre la influencia absoluta de la obra de Ibn Arabi en La Divina Comedia. La influencia de la cultura árabe llegó a Dante por su maestro, Bruno Latini, quien visitó España en pleno apogeo cultural de Toledo, como hacían muchísimos maestros europeos.
Igualmente, descubre cómo Santo Tomás de Aquino, influido por su maestro Maimónides, también se inspiró e imitó flagrantemente las obras y comentarios de Averroes en su obra teológica esencial, y cómo se basó en las fundamentaciones lógicas y místicas complementarias de los sabios árabes sufíes para escribir su Suma. Estas obras eran la clave del desarrollo intelectual en el mundo del siglo XIII.
El mecenazgo católico
Asín Palacios recoge cómo, en 1143, el abad de Cluny visitó los monasterios españoles y conoció al obispo español de Toledo, Ramón de Sauvetat. Bajo su dirección se traducían en España, del árabe, no solo cientos de textos griegos, sino los comentarios a las grandes obras de los filósofos clásicos desconocidos en Europa, y los tratados matemáticos, astronómicos, alquímicos, realizados por los pensadores persas e hindo-iranios. La capacidad de difusión hispana permitió que este legado llegara a las entonces muy pobres universidades europeas.
La riqueza de las bibliotecas toledanas en árabe y el conocimiento de esta lengua por parte de los cristianos mozárabes le impulsaron a recuperar textos perdidos de la Antigüedad clásica y a fomentar la transmisión de los importantes avances de la Escuela Toledana en Medicina, Álgebra y Astronomía.
La iglesia católica llevó a cabo una importante labor de apoyo y mecenazgo. Primero, a través del prelado benedictino Sauvetât, quien fomentó la llegada a Toledo de estudiosos extranjeros como Gerardo de Cremona, que coincidió en el tiempo con algunos traductores peninsulares como Ibn Daud, Domingo Gundisalvo, Juan Hispalense o Marcos de Toledo, autores y sabios de origen judío, mozárabe, árabe o castellano.
El centro de ingentes cantidades de textos árabes y hebreos originales es todavía el archivo de la Bilioteca de la Catedral de Toledo.
Mozárabes, judíos, profesores de madrasa y monjes
Fue Sauvetât quien creó, en torno a 1050, la Escuela de Traductores, un grupo de trabajo que incluía a los mozárabes toledanos, los judíos de la ciudad, los profesores de la madrasa de la ciudad y nuevos pensadores, fundamentalmente monjes cluniacienses.
Mandó reconstruir el palacio episcopal frente a la antigua mezquita mayor convertida en Catedral de Santa María –y a la que dio su primer estatuto–, y dejó una parte del edificio para la Escuela.
La riqueza de las bibliotecas toledanas en árabe y el conocimiento de esta lengua por parte de los cristianos mozárabes le impulsaron a recuperar textos perdidos de la Antigüedad clásica y a fomentar la transmisión de los importantes avances de la Escuela Toledana en Medicina, Álgebra y Astronomía.
Este empeño cristalizó en la traducción de numerosas obras en un proceso en fases: del árabe al castellano, y del castellano al latín (o directamente del árabe o griego al latín), y, poco a poco, este centro europeo esencial dio a conocer la hasta entonces desconocida filosofía árabe y hebrea de corte aristotélico, lo que supuso una auténtica revolución de pensamiento que hizo nacer la Escolástica europea. La Escuela toledana, ya en tiempos de Raimundo, toma fama en toda la Cristiandad.
Gerardo de Cremona
Uno de los eruditos esenciales colaborador de Sauvetât fue Gerardo de Cremona. Nacido en Lombardía, este erudito, para leer el Almagesto de Ptolomeo, al no encontrarlo en su tierra, se trasladó en torno al año 1100 a Toledo, famosa en toda Europa por sus colecciones de libros árabes.
No hay una continuidad griega, latina y europea. Hay una resurrección de la cultura griega primero en lengua árabe, luego castellana, y finalmente latina. Este es el verdadero orden de las cosas.
Cremona, que aprende el árabe para poder estudiar a fondo las obras conservadas en las madrasas y bibliotecas de la ciudad, creó una red de discípulos y colaboradores. Esta red tradujo obras de manera colaborativa (como el Almagesto de Ptolomeo junto al mozárabe Galib) y buscó y reunió cientos de textos para comparar versiones, hasta crear un corpus coherente no limitado a las fuentes disponibles. Este corpus representa el canon científico y filosófico de la época.
No estamos hablando de la mejor Escuela: estamos hablando de la única Escuela que hace revivir el mundo clásico griego que había desaparecido del universo latino con el derrumbe del mundo antiguo. No hay una continuidad griega, latina y europea. Hay una resurrección de la cultura griega primero en lengua árabe, luego castellana, y finalmente latina. Este es el verdadero orden de las cosas.
Los traductores de la Escuela
Pero veamos el prodigio de esa influencia en algunos casos. Juan Hispalensis o Juan Hispano era un obispo mozárabe de origen sevillano del mismo grupo, razón por la cual dominaría tanto el árabe como el latín. La mayoría de las obras firmadas con este nombre (traducidas y de creación propia) versan sobre astronomía y astrología.
Por ejemplo, el Libro de Algoritmos en Aritmética Práctica, donde proporciona la descripción más temprana del sistema de notación posicional, cuya introducción en Europa se asocia con el Liber Abaci de Fibonacci. Fibonacci alude a la sutil e ingeniosa invención india, la cual sin duda conoció gracias al texto original traducido en Toledo.
Gundisalvo escolástico
Dominicus Gundissalinus o Domingo Gundisalvo (ca. 1115- post 1190) fue un importante filósofo y traductor toledano del siglo XII. Tradujo obras de Al-Kindī, Avicena, Al-Gazzālī o Avicebrón. Como traductor transmitió a la Europa medieval algunas de las obras más importantes de la filosofía árabe, introduciendo en el debate filosófico la metafísica aviceniana, la división de las ciencias farabiana, y el hilemorfismo universal de Avicebrón.
Como filósofo se nutrió de los autores que traducía y del Aristóteles árabe, que estaba traduciendo en esa misma época Gerardo de Cremona. Algunos autores lo consideran imprescindible para el desarrollo de la escolástica en el siglo XIII, al haber iniciado una nueva forma de razonamiento filosófico y teológico, intentando dotar de una base racional a la teología. Entre sus obras destaca De divisione philosophiae, en la que establece una clasificación de las ciencias novedosa al introducir la metafísica y la filosofía práctica.
Avendauth, filósofo judío aristotélico
La vida de Ibn Daud, o Avendauth, nos ilustra sobre la naturaleza de las relaciones culturales de este grupo de intelectuales. Su nombre parece corresponder, según la mayoría de las últimas investigaciones, al filósofo judío Abraham ibn Daud. En la dedicatoria al arzobispo Juan de su versión del prólogo al Kitāb al-šifāʼ de Avicena, el traductor se autodenomina como filósofo y hebreo (“Avendauth israelita philosophus”).
Otros traductores, con el florecimiento cultural del país, se ubicaron en ciudades importantes españolas.
Considerado el primer filósofo judío aristotélico, nació en la Córdoba almorávide alrededor de 1110 en el seno de una familia ilustre. Fue criado en casa de su tío materno Baruch ben Isaac Albalia, rabino, juez y jefe de la escuela talmúdica de Córdoba, que lo instruyó tanto en los estudios rabínicos y bíblicos como en la filosofía griega y hebrea. Al principio de la conquista almohade (Córdoba fue tomada en 1148) huyó a Castilla y se asentó en Toledo, ciudad en la que permaneció hasta su muerte y a la que se asociará su nombre.
Otros traductores de origen semítico fueron Ibn Waqar, Abraham, (1236-1277), Abraham ben David Halevi, (1110-1180), Yehuda ben Moses ha-Kohén, Floreció en el siglo XIII o Rabbi Ishaq ben Sid, ya en el siglo XIII. (Estos autores han sido recopilados en la la espléndida Biblioteca Virtual de Polígrafos de la Fundación Larramendi, en su apartado dedicado a todos y cada uno de los grandes traductores de Toledo).
La sistemática e ingente labor de estos traductores, comentaristas y compiladores atrajo a múltiples estudiosos de toda Europa entre los siglos XI y XIV. Muchos de los eruditos de Toledo difundieron en las universidades europeas las obras clásicas a las que habían tenido acceso, como Miguel Escoto (que se trasladó luego a la corte de Federico II, en Sicilia) y Hermann el Alemán (luego trasladado a la Corte de Manfredo).
Otros traductores, con el florecimiento cultural del país, se ubicaron en ciudades importantes españolas, como Plato Tiburtinos, que tradujo en Barcelona, en colaboración con Abraham bar Hiyya. Hugo Sanctallensis dedicó traducciones al Obispo Michael en Tarazona, o Pedro Alfonso de Huesca (probablemente relacionado con Adelardo De Bath). Finalmente, en el valle del Ebro se encontraban, dedicados a la misma actividad, Hermann el Dálmata, su discípulo Rodolfo de Brujas y Roberto de Retines.
Marcos de Toledo, traductor del Corán
Marcos de Toledo, descendiente de familia mozárabe que se instaló en Toledo tras la invasión musulmana, nació en esa ciudad y en ella realizó estudios de medicina y se ordenó sacerdote, llegando a ocupar en 1198 el título de canónigo de la Catedral.
Tradujo al latín diversos tratados de teología musulmana y de medicina griega, entre los que se encontraban varias obras de Galeno, como el De pulsu, De pulsus utilitare y De motibus membrorum liquidis según el texto de Hunayn ben Ishaq. Además, se encargó de traducir al latín, a petición del arzobispo don Rodrigo y del archidiácono Mauricio, el Corán (1210-11), al que añadió una larga introducción. ¿Podemos imaginar la tolerancia intelectual y cultural que suponía una traducción al latín del Corán en el siglo XIII, por clérigos católicos mozárabes?
Miguel Scoto, irradiador
Los eruditos con mayor ambición de conocimiento forzosamente tenían que venir a España. Miguel Scoto, nacido en Escocia en 1175, fue el primero en dar a conocer la filosofía averroísta al mundo latino, según el orientalista francés Ernest Renan (1823-1892). Llegó a Toledo desde Escocia, país al que debe el apellido, tras estudiar en Oxford y en París.
En Toledo se quedó. Llevó a cabo sus primeras traducciones de Averroes y las de las obras de Al-Bitruji, conocido también en latín como Alpetragius, quien todavía vivía e inspiraría a Kepler. También en Toledo traduce el De animalibus, de Aristóteles, trabajo del que no se conserva la fecha, aunque se deduce que es anterior a 1220, pues ese año abandona la ciudad con dirección a Bolonia para ponerse al servicio del Pontífice romano. Allá por 1228 vuelve a trasladarse, esta vez a Sicilia, donde fue astrólogo de la corte de Federico II de Sicilia. Por el itinerario de Miguel Scoto podemos ver la irradiación de la influencia cultural hispanoárabe hacia los lugares donde se estaban conformando las primeras universidades europeas.
Alfredo de Sharesel y Aristóteles
De origen también anglosajón fue Alfredo de Sharesel, filósofo y médico naturalista. Existen escritos en los que se refieren a él como Alfredus Anglicus. Tradujo el De anima de Aristóteles, aproximadamente en 1215, además de sus De somnio y De respiratione, también el Liber de plantis o Liber de vegatalibus, que, aunque en un principio fue atribuido a Aristóteles, es de Nicolás Damasceno. Escribió De motu cordis, obra en la que describe las diferentes etapas de la emanación de los seres.
Alfonso X, filósofo y sabio
Yehuda ben Moshe ha-Kohen (Yehuda Mosca o Mosca el Coheneso en las fuentes cristianas) vivió en el siglo XIII y fue médico real, astrónomo y un destacado escritor de la Escuela en época de Alfonso X el Sabio, para quien tradujo importantes obras científicas del árabe y hebreo al castellano. Fue rabino de la sinagoga de Toledo, llegó a ejercer de médico personal del rey sabio, y destacó como una de las más influyentes personalidades de la comunidad hebrea de la ciudad de las tres culturas de su época.
Los cronistas indican que la Escuela de Toledo entró en decadencia desde el segundo cuarto del siglo XIII, pero el rey Alfonso el Sabio consiguió impulsarla con los nuevos traductores, como Roberto Grosseteste o Guillermo de Moerbeke, que estaban ya en el siglo XIV vinculados a las Universidades de París y de Oxford.
Es obligado, en este momento, mencionar el tratado astronómico que componen las Tablas alfonsíes (1256-77), que el rey elaboró junto a Rabí Ishâq ben Sid, más conocido como Rabiçag, las cuales fueron, hasta bien entrada la época renacentista, una referencia común en Occidente, como nos recuerda Serafín Vegas en su libro La Escuela de Traductores de Toledo en la Historia del Pensamiento.
En la última época de la Escuela, Alfonso X fue como Marco Aurelio, un rey filósofo y sabio. Creó, para continuar este universo cultural, ya en el siglo XIII, instituciones a las que se puede considerar Academias o Escuelas de traductores, que por su consagración podemos considerar las primeras universidades de la Europa medieval.
Para dar idea del volumen del trabajo de estos eruditos, mencionaremos tan sólo que Gerardo de Cremona fue creador y compilador de no menos de 70 obras, muchas de ellas de gran volumen. Hubo un sistema organizado de traducción, que seguía un orden específico, como estudia Burnett, que abordó sistemáticamente las obras de todos los grandes filósofos, científicos y académicos del mundo antiguo.
El Académico de la Historia González Palencia afirmaba en su obra El islam y occidente (citando Origen, progresos y estado actual de toda la Literatura, obra del jesuita don Juan Andrés publicada en 1782) que el restablecimiento de la literatura científica europea (Medicina, Matemáticas, Ciencias Naturales) era debido a los árabes. Retomando conocimientos muy raros y preciados, este estudioso recogía que Roger Bacon basó su trabajo acerca de los anteojos en el libro séptimo de la Optica de Alhacén, traducido al latín por los traductores de Toledo; que Vitellión abrevia y aclara la doctrina árabe de este mismo libro; que Leonardo de Pisa introduce el Álgebra y las cifras numerales arábigas (Gerberto había llevado de España a las escuelas europeas la aritmética arábiga desarrollada por los primeros matemáticos de la era moderna, como Aljaurismí el persa, de quien proviene no solamente la trigonometría, álgebra y lenguaje de cálculo fundamentales, sino el nombre de nuestra noción del algoritmo y la palabra “guarismo” que usamos todavía).
Bajo la égida de gobernantes lo suficientemente inteligentes y tolerantes como para potenciar el proceso, se asimilan, unifican y organizan todos los tesoros de conocimiento heredados de los árabes y los judíos, provenientes de sus culturas y de las culturas que éstos heredan, Europa empieza a renacer.
González Palencia establece que Arnaldo de Vilanova “se formó enteramente en España bajo la enseñanza de los árabes, y todos los conocimientos útiles de Medicina y de Química que esparció por Europa eran sacados de los libros y escuelas de aquellas gentes”; que Raimundo Lulio debía mucho a la literatura musulmana, al sufismo y a la metafísica de Ibn Arabí el murciano, que conocía por traducciones y hasta directamente, porque sabía árabe; que en Medicina, hombres como Gilberto, Juan de Goddesden y Fabricio Acquapendente habían bebido en libros árabes, en especial en nuestro Abulcasis, sus conocimientos.
Este experto nos advierte que ya Huet opinaba que Descartes había tomado de los dialécticos árabes el principio “quidquiid cogitare, potest esse”; o que Pascal también se inspiró, como el genial Asín Palacios descubre también en esa época, en Al Gazel; que fue en el árabe traducido en España, Alpetragio, en quien pudo inspirarse Kepler para el descubrimiento de las órbitas elípticas de los planetas; o que algunos problemas teológicos de Santo Tomás estaban resueltos con arreglo a doctrinas de Averroes y Avicena, que conoció de su maestro aristotélico, que había estudiado en España.
Pero este autor es uno entre muchísimos arabistas y expertos en la cultura hispánica de la época de convivencia en nuestro territorio. Cultura de las llamadas por Alfonso el Sabio “Gentes del Libro”, las tres civilizaciones monoteístas y centradas en un texto sagrado, por cuyo esplendoroso periodo de al menos cuatro siglos –desde la toma de Toledo, a comienzos del siglo XI, hasta el siglo XIV en que el fenómeno se extiende a muchos lugares en España y en Europa– no solemos asomarnos, como digo, para asombrarnos de lo que fue y lo que significa la irradiación cultural que España llevó a cabo, imbuida del espíritu propagador y cosmopolita que el mundo árabe y judío supo tomar de griegos y persas y convertir también en un fenómeno propio de nuestra península.
Crisol del renacimiento de Europa
Cuando durante cerca de 300 años, y bajo la égida de gobernantes lo suficientemente inteligentes y tolerantes como para potenciar el proceso, se asimilan, unifican y organizan todos los tesoros de conocimiento heredados de los árabes y los judíos, provenientes de sus culturas y de las culturas que éstos heredan, Europa empieza a renacer. Y el lugar donde se produce ese rebrote de los conocimientos, artes y técnicas, de todo el mundo antiguo, es en España: en Toledo, en Tarazona, en Salamanca, en Sevilla. Es en el confluir de comunidades de sabios de las tres procedencias (judíos, árabes, cristianos), donde se genera un crisol capaz de desarrollar y difundir todos los conocimientos en ciencias y letras, en artes y en técnicas, perdidos en la desmemoria.
La cultura es un fenómeno arborescente, en el que se trasportan los conocimientos, la riqueza de experiencias, saberes y técnicas, en los territorios humanos. El espíritu cultural se basa en la asimilación, en la traducción, en la incorporación. Ese espíritu cosmopolita, cultivador y bibliotecario solo queda preservado, en la Edad Oscura, en monasterios y estudios catedralicios. Pero al sur, en el Mediterráneo, tiene lugar el auténtico milagro por el que la civilización árabe hace regresar, mediante la total irrigación de la cultura hispánica, el mundo de la cultura auténtica. Ese gran fenómeno tiene un nombre reconocible en la Escuela de Traductores de Toledo.
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Política migratoria de Marruecos y su efectos en Ceuta

Vista de Ceuta desde el mirador de Isabel II // Mario Sánchez Bueno from Ceuta, España; WikiCommons La entrada irregular en España de más de 8 000 personas, realizada con la connivencia de las autoridades marroquíes y una relajación de las medidas de seguridad y control fronterizo, entronca en una política de diplomacia migratoria mantenida por Marruecos, por la que emplea la migración como una herramienta de negociación y presión de sus países vecinos.
Entre las razones de esta presión migratoria convergen múltiples intereses y motivos de conflicto, que hace que la situación no se circunscriba únicamente a las relaciones con España, sino que también afectan a la Unión Europea, y a la propia posición e intereses geoestratégicos de Marruecos.
Como primera explicación de esta situación puede recurrirse al malestar levantado por la decisión del Gobierno español de conceder asistencia sanitaria a Brahim Gali, líder del Frente Polisario, que reclama la independencia del Sáhara Occidental, el histórico y anquilosado conflicto que mantiene Marruecos para reclamar la soberanía de esta excolonia española, después de que este fuese hospitalizado en Logroño hace un mes, y sobre las que Marruecos ya ha expresado su rechazo.
Sin embargo, como ha afirmado Ylva Johansson, comisaria de Interior, “las fronteras españolas son fronteras de la UE”.
Una postura que trasciende las tensiones con España
Desde esta perspectiva, la postura marroquí trasciende las tensiones con España y se enmarca en una creciente estrategia proactiva de reivindicación de su soberanía sobre el Sáhara Occidental y una intensificación de la presión sobre las posturas diplomáticas europeas.
Esta estrategia tuvo como punto de inflexión la controvertida decisión de Estados Unidos de reconocer unilateralmente la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental en diciembre de 2020, con la que Estados Unidos se ha puesto a la cabeza de una cada vez más larga lista de países africanos y árabes que han reconocido implícitamente su soberanía mediante la apertura de embajadas en este territorio: recientemente, Burkina Faso, Guinea Bisáu y Guinea Ecuatorial, o Egipto, Jordania y Emiratos Árabes Unidos, que lo harán en los próximos meses.
La suspensión de relaciones diplomáticas con Alemania cuatro meses más tarde, enmarcada en la crítica del reconocimiento unilateral de la soberanía marroquí sobre el territorio saharaui por parte del país europeo, mostraba la intransigente postura adoptada por Marruecos y permitía entrever una situación como la ocurrida en Ceuta.
La próxima resolución del Tribunal de Justicia de la UE sobre los acuerdos económicos firmados entre la UE y Marruecos y la posibilidad de este último de incluir al Sáhara Occidental en el acuerdo, denunciado por el Frente Polisario, podría suponer un elemento más de fricción con Marruecos en este ámbito.
Estaríamos asistiendo, en este sentido, a un golpe sobre la mesa con el que Marruecos pretende recordar a sus socios europeos la importancia de sus relaciones y el riesgo de su enfriamiento.
Intereses marroquíes en el continente africano
Estas presiones se están produciendo en dos contextos que conviene recordar. El primero es el giro mostrado por la política exterior marroquí a lo largo de la última década, escenificado en su regreso a la Unión Africana en 2017 (en la que confluyen representantes marroquíes y del Frente Polisario, pese a lo cual Marruecos no ha ocultado su objetivo de lograr un reconocimiento de su soberanía sobre el Sáhara por parte de esta organización y sus miembros).
Este giro no refleja únicamente intereses territoriales, sino un interés por intensificar su papel político en este continente, que podría conducir a un reequilibrio de sus relaciones con Europa. El segundo marco hace referencia a la creciente externalización de los controles migratorios por parte de la UE, que otorga a los países vecinos (como también demostró Turquía el año pasado) la capacidad de instrumentalizar la migración en el proceso de negociación con esta organización.
El acceso de esta elevada cifra de migrantes a Ceuta, que se produce tras meses de asfixia económica de la población marroquí consecuencia del cierre de fronteras con Ceuta y Melilla y el bloqueo del comercio transfronterizo, abre una crisis humanitaria en España.
También contribuye a intensificar la polarización política en el país, como ya ha demostrado, entre otros, Santiago Abascal, líder del partido de extrema derecha VOX a través de sus acusaciones de “invasión” y su traslado a Ceuta. Ambos elementos contribuyen a la vulnerabilidad de España ante esta situación.
Medidas humanitarias
En este contexto, la militarización de la zona por parte del gobierno español no es más que una respuesta cortoplacista a la crisis humanitaria desatada. También lo son las devoluciones en caliente promovidas como solución parcial a la presión migratoria, que no resuelve la situación de los menores que han cruzado la frontera o aquellas personas en situaciones sanitarias vulnerables.
La solución pasa por la intensificación de las medidas humanitarias, la intensificación de los instrumentos sociales de atención a la población migrante y el fortalecimiento del trabajo diplomático para contribuir a fortalecer el “colchón de intereses” sobre el que se asienta las relaciones, no solo de España y Marruecos, como se suele afirmar, sino de Marruecos con la Unión Europea también.
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Cómo facilitar la producción local de vacunas contra la covid-19 en África

Photo by Daniel Schludi on Unsplash Por David Richard Walwyn, Professor of Technology Management, University of Pretoria, y Padmashree Gehl Sampath, Fellow, and Senior Advisor, Global Access in Action Program, Berkman Klein Center, Harvard University
La disponibilidad desigual de las vacunas para la covid-19 se ha convertido en un asunto cada vez más urgente y pesado. Pero encargarse del problema de lo que se ha denominado “nacionalismo de vacunas” se ha convertido en un hueso duro de roer.
La escasez de medicamentos y la fragilidad de las cadenas de suministros para fármacos esenciales son problemas para casi todos los países en vías de desarrollo. En África, concretamente, la capacidad de producción es limitada. Más de 20 países carecen completamente de ella y muchas regiones continúan importando al menos el 95 % de sus necesidades farmacéuticas.
Es fundamental comprender por qué ocurre esto. Después de todo, hay pruebas suficientes de que los Gobiernos pueden ser agentes económicos efectivos. Esto incluye ser capaces de ejercer una gran influencia en el sector de la producción, ya que pueden construir esta capacidad a través de incentivos, regulación y normativa, por ejemplo. Las experiencias de otros países demuestran que la inversión y la contratación públicas en el sector farmacéutico nacional pueden crear capacidad de producción y mercados.
Entonces, ¿por qué no ha ocurrido en África?
Generalmente, estos productos exigen un uso intensivo de tecnología y capital. También requieren un personal altamente capacitado y cadenas de suministros fiables de materia prima esencial y equipo especializado. Y, además, la inversión en personal e infraestructuras precisa de un mercado estable a largo plazo con un consumo lo bastante constante como para justificar el riesgo.
La ausencia de esta seguridad, incluso en los mayores mercados del continente, tales como Sudáfrica, Nigeria y Egipto, limitan el desarrollo de este sector esencial.
Hemos llevado a cabo un estudio para entender hasta qué punto las carencias en disponibilidad de financiación restringen el desarrollo de la capacidad de producción de vacunas y otros materiales sanitarios. Nuestros hallazgos muestran cómo los Gobiernos, las empresas y los organismos donantes deberían aunar sus esfuerzos para apoyar las herramientas de diagnóstico, las vacunas y los tratamientos como recurso vital.
Identificamos ciertos enfoques que deberían ser explorados. Estos incluyen planes conjuntos para la producción regional de centros, adquisición mancomunada, subvenciones directas, periodos de exclusividad comercial, cesión internacional de tecnología y redirección de las ayudas al desarrollo internacionales.
La investigación
Como parte del estudio, hemos analizado dos casos prácticos en Sudáfrica: la farmacéutica Ketlaphela y el Instituto Biovac.

Gambo Hospital, Ethiopia / Photo by Lucio Patone on Unsplash Ketlaphela es una compañía estatal. Fue creada para la producción de principios activos de medicamentos y productos médicos, principalmente para enfermedades contagiosas como el VIH/SIDA, la tuberculosis y la malaria. Aún no ha producido ningún fármaco.
Biovac es una asociación público-privada entre el Gobierno de Sudáfrica y el Consorcio de Compañías Sanitarias. Su capacidad es pequeña comparada con el mercado de la vacuna de la covid-19. Sin embargo, aporta tres lecciones importantes sobre cómo un país como Sudáfrica puede proceder para crear este tipo de capacidad.
En primer lugar, proporciona seguridad comercial a largo plazo. Esto se consiguió a través de un contrato efectivo de 15 años con el Departamento Nacional de Salud. En segundo lugar, se permitió a Biovac cobrar un precio más elevado como medio para financiar la reinversión de la empresa en producción de vacunas. Y, finalmente, propicia una alta competencia en investigación y desarrollo.
Las barreras
Las condiciones para la financiación de la producción de herramientas de diagnóstico, vacunas y tratamientos son muy variables en África. Algunos países tienen mercados financieros con liquidez, cambio de divisas altamente disponible y sistemas financieros sofisticados. Otros se enfrentan a grandes restricciones con respecto al acceso al capital y al cambio de divisas.
Del mismo modo, comprobamos que las pequeñas productoras se enfrentaban a retos diferentes a los de las grandes productoras ya establecidas.
En cualquier caso, hallamos algunas similitudes.
Las compañías comunicaron claras discrepancias entre las aspiraciones políticas para reducir la dependencia de la importación en el sector sanitario y las realidades del día a día. En particular, las empresas se quejaron de factores que aumentaban sus costes de capital y las hacían menos competitivas. Esos factores estaban relacionados con fallos sistémicos o de infraestructura sobre los que tenían escaso control e incluían:
- Altos costes eléctricos y suministros no fiables.
- Carencia de agua limpia.
- Demoras portuarias.
- Infraestructura débil.
- Disponibilidad limitada de personal cualificado.
Nuestras entrevistas confirmaron que estos costes adicionales dificultaban a las empresas locales cubrir gastos y recuperar capital de trabajo en unos mercados muy competitivos.
Por lo tanto, las compañías a menudo se retiraban a categorías de productos más limitadas o incluso cerraban, incapaces de competir contra las compañías indias y chinas.
Algunas respuestas
El estudio destacó dos áreas críticas como fundamentales para la reforma de las estructuras de apoyo públicas a favor de las empresas locales.
En primer lugar, los gobiernos deben favorecer la contratación pública. Pueden hacerlo proporcionando contratos de suministros a más largo plazo (compra garantizada).
En segundo lugar, las instituciones donantes necesitan revisar sus estrategias de contratación para favorecer las producciones locales. Actualmente, están basadas en instalaciones de bajo coste, principalmente en la India y China.
Es más fácil decirlo que hacerlo. En cualquier caso, la conclusión esencial de las entrevistas fue que cuando las empresas locales podían generar productos de buena calidad debían ser capaces de acceder a los mercados sin ser excluidas por compañías más grandes que tuvieran economías de escala y de alcance. Esto podría ayudar a crear un rango más amplio de proveedores en países en vías de desarrollo a largo plazo.
El papel de las agencias financieras internacionales es esencial en el desarrollo de resiliencia local ante las emergencias sanitarias mundiales. Por ejemplo, el Fondo Mundial es responsable de financiar y procurar el 21 % de los medicamentos para el tratamiento del VIH. Las estadísticas son similares para la tuberculosis y la malaria.
Asimismo, uno de los objetivos de la Estrategia de Gavi para 2021-2026 (GAVI 5.0) es configurar mercados saludables para las vacunas. Esto se podría revisar considerando estas realidades, especialmente dadas las restricciones de suministros a las que se enfrenta las instalaciones de COVAX.
Estos organismos tienen poder de mercado para diversificar fuentes de suministros sin perjudicar el coste de servicios sanitarios públicos. Las entidades podrían trabajar con los gobiernos nacionales para construir capacidad local y aumentar la resiliencia.
Desbloquear el apoyo financiero
Resulta interesante que la cartografía de las corrientes de financiación mostrara que hay capital de inversión disponible en los mercados financieros globales. Esto incluye fondos para la inversión en herramientas de diagnósticos, vacunas y tratamientos en África.
Si bien existen restricciones a la financiación para la producción, estas no se deben a una escasez global de fondos disponibles. Instituciones como el Banco Mundial, la Corporación Financiera Internacional y el Banco Africano de Desarrollo han anunciado grandes compromisos para apoyar las respuestas contra la covid-19. Desafortunadamente, esta financiación aún no ha llegado a los proyectos para la producción farmacéutica africana.
De la misma forma, las fundaciones están financiando la investigación y el desarrollo, los compromisos de compra anticipada de vacunas y herramientas de diagnóstico, además de otros esfuerzos para abordar la covid-19. Pero no han financiado proyectos para producir en África.
Teniendo en cuenta el impacto de la pandemia en la economía del continente, las instituciones internacionales y los gobiernos deben trabajar juntos para llevar la producción farmacéutica a los países africanos.
Este artículo ha sido traducido con la colaboración de Casa África. Traducción: Javier Barbero Alonso.
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Pedro Sánchez inicia una gira por Ángola y Senegal

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a su llegada al Aeropuerto Internacional de Luanda, desde donde comienza su visita oficial por Angola y Senegal. /Borja Puig de la Bellacasa; Pool Moncloa Por Agencias
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha viajado este miércoles a Angola en el marco de una gira africana que le llevará también a Senegal y que busca principalmente explorar nuevas oportunidades de negocio para las empresas españolas, de ahí que le acompañe un nutrido grupo de empresarios de distintos sectores.
La visita a Angola es la primera de un presidente del Gobierno tras la realizada en 1992 por Felipe González. Mariano Rajoy tuvo que cancelar su viaje en 2018 tan solo 48 horas antes a raíz de la detención en Alemania del expresidente catalán Carles Puigdemont.
La agenda oficial arrancará a primera hora del jueves con el Foro empresarial España-Angola. Sánchez ha viajado acompañado por empresarios de Elecnor, AEE Power, Airbus, TSK, Riu, Globaltec Desarrollos e Ingeniería, Redondo y García, Impulso, Grupo Agem Ingeniería y Proyectos, así como la Cámara de Comercio y la CEOE.
El objetivo del encuentro, según Moncloa, es impulsar la entrada de empresas españolas en la economía angoleña, aprovechando el programa de diversificación económica que ha puesto en marcha el Gobierno de este país africano para reducir su dependencia del petróleo.
A continuación se reunirá con el presidente angoleño, Joao Lourenço, con quien mantendrá un almuerzo y realizará una declaración institucional. España y Angola están trabajando para cerrar un acuerdo de transporte aéreo, así como tres memorandos sobre pesca, agricultura e industria, que procederán a firmar ambos mandatarios, según fuentes gubernamentales.
Además del plano económico, el Gobierno considera a Angola un actor muy constructivo para la estabilización de los conflictos y tensiones del continente, por lo que espera poder estrechar los lazos de cooperación para reforzar la seguridad marítima, especialmente en el golfo de Guinea. Según Moncloa, este país ha ganado peso y credibilidad en el ámbito regional y goza del respeto de países de su entorno y de una creciente capacidad de influencia.
Por ello, Sánchez ha querido situar a Angola como uno de los países prioritarios dentro del programa Foco África 2023, y ponerlo de manifiesto con esta visita oficial.
Sánchez se somete al preceptivo test de antígenos a su llegada a Angola
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, tuvo que someterse este miércoles a su llegada a Angola al preceptivo test de antígenos, que resultó negativo, impuesto por las autoridades angoleñas como medida preventiva ante la pandemia de coronavirus.
El avión de la Fuerza Aérea Española en el que viajaron Sánchez y los miembros de su delegación aterrizó en el aeropuerto internacional de Luanda, la capital angoleña, en la primera etapa de una breve gira por África que le llevará también a Senegal.
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Foco África 2023, la ambiciosa agenda africana del Gobierno de España

Pedro Sánchez, presidente del Gobierno de España, durante la presentación del Foco África 2023 / Presidencia de Gobierno El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha presentado este lunes el plan Foco África 2023, que espera que sea un punto de inflexión en las relaciones de todo tipo con el continente y permita lograr una nueva asociación estratégica y llegar a liderar la acción de la UE con esta zona del mundo, según ha recogido la Agencia EFE.
“África puede contar con España y con la voz de España en la UE”, ha asegurado Sánchez en la presentación de este plan en un acto en el Palacio de la Moncloa junto al presidente de Ghana y de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO), Nana Akufo-Addo, y varios ministros españoles y de países africanos.
El jefe del Ejecutivo ha subrayado que esta iniciativa es un programa esperanzador que define la acción de todo el Gobierno, no sólo del Ministerio de Asuntos Exteriores, con el continente vecino para los próximos años.
“Queremos convertir esta década en la década de España en África. Ese es el alma de este programa”, ha recalcado Sánchez, quien ha hecho hincapié en que el objetivo es que “España esté cada vez más cerca de África y África cada vez más cerca de España y también de Europa”.
Según el documento publicado por el Ministerio de Asuntos Exteriores de España, los cuatro objetivos estratégicos del III Plan África (Paz y seguridad; Desarrollo sostenible, crecimiento económico inclusivo y resiliente; Institucionalidad; y Movilidad ordenada, regular y segura) se articulan en el Foco África 2023 en siete prioridades:
- Socios para la Paz y Seguridad
- Socios para el desarrollo de economías sostenibles, justas e inclusivas, la integración regional africana y la lucha contra el cambio climático
- Socios para impulsar el comercio, la presencia empresarial y la inversión españolas en África
- Socios para el fortalecimiento de los servicios públicos globales – de salud y de agua y saneamiento
- Socios en acción humanitaria
- Socios en la promoción de la igualdad de género y para el empoderamiento de las mujeres y las niñas
- Socios para la gestión de la migración y la movilidad. Colaboración en la lucha contra la migración irregular y las redes de tráfico de seres humanos y fomento de la migración ordenada, legal y segura
Convencer a los líderes económicos de España para invertir en África
“Sánchez quiere impulsar la influencia de España en África, pero primero tendrá que superar las reticencias de los principales empresarios y poderes económicos del país a invertir en el continente”, analiza Cristina Gallardo en el portal Politico.
“Las marcas españolas han abierto importantes infraestructuras en muchas partes de África en los últimos años, especialmente en el sector de las renovables”, continúa Gallardo, que también señala que las exportaciones de España a África supusieron un 19% de las ventas del país en el exterior de la UE en 2019. “Aun así, los líderes empresariales españoles siguen recelando de las inversiones en África por la alta inestabilidad política y el evidente alto grado de corrupción en algunos países africanos”.
En el evento de presentación, con una asistencia limitada debido a las restricciones impuestas por la pandemia de Covid-19, participó también Rafael Martín de Bustamante, consejero delegado de Elecnor, como representante de las empresas españolas con intereses en África.
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Suez, enlace y cuello de botella entre el Mediterráneo y el Mar Rojo

Desembocadura sur del Canal de Suez en Egipto visto desde el satélite Hodoyoshi/WikiCommons El canal de Suez, una de las principales vías mundiales de navegación se quedó bloqueado casi una semana a finales de marzo . El Ever Given, uno de los mayores buques portacontenedores del mundo, navegaba por el canal, en ruta desde China hacia el puerto holandés de Rotterdam, y quedó atascado, taponando el canal. El mal tiempo en la zona y algún problema técnico parecen haber sido los causantes de este siniestro.
Inmediatamente se ha producido un efecto paralizador en la cadena logística global, y se han alterado, al alza, los precios del petróleo. Ya algunos especialistas habían advertido del riesgo de sufrir este tipo de percances por el crecimiento desbocado de la flota naviera y los problemas operativos que podrían sufrir estos buques (megavessels).

El carguero ‘Ever Given’ varado en el Canal de Suez el 24 de marzo de 2021 / WikiCommons La innovación al servicio de la economía
Una de las principales características de las innovaciones técnicas es que optimizan los procesos, reduciendo los tiempos (de producción, transporte, distribución) y los espacios y abaratando los costes.
Si bien puede hablarse de una incipiente mundialización de la economía durante la primera expansión ultramarina europea (siglos XV y XVI), el proceso de industrialización que se produjo en el siglo XIX supuso una integración mundial a una escala nunca vista.
Esa primera ola globalizadora se produjo entre 1850 y 1914, momento de radicales transformaciones políticas, económicas y, por supuesto, tecnológicas. El historiador estadounidense Daniel Headrick habla de los instrumentos del Imperio, señalando la influencia del desarrollo tecnológico y su aplicación práctica en la consolidación de un sistema económico global.
En este proceso globalizador, que ha sido asimétrico y desigual, también actuaron como catalizadores:
- La consolidación de las élites imperiales (financieras, comerciales y militares).
- La profundización en la división internacional de la producción, siguiendo esquemas de tipo ricardiano.
En ese periodo, el crecimiento económico se aceleró a un ritmo extraordinario. También lo hizo el comercio mundial, que creció a una tasa promedio del 5% anual. Del mismo modo, se agravó la brecha de desigualdad económica y social, tanto en los países que avanzaban en su industrialización, como en los que quedaban sometidos al yugo colonial.
El telégrafo: internet en el siglo XIX
Cuando hablamos de globalización, hablamos también de la caída progresiva de costes en todos los ámbitos posibles. Un buen ejemplo de ello se encuentra en los aspectos relativos a los costes de información y transacción. El historiador finlandés Yrjo Kaukiainen demostró la relevancia del telégrafo en el descenso de esos costes (hacia 1870).
Por ejemplo, una comunicación enviada desde Londres a Bombay en 1820 tardaba en procesarse y ser publicada unos 145 días. En 1870 la duración se había reducido a solo 6 días en promedio. El canal de Suez fue uno de los factores que facilitaron esta formidable reducción.
Disponer de información actualizada casi en tiempo real permitió un despliegue más eficaz de una embrionaria cadena logística global. También la aparición de sistemas monetarios internacionales, como el patrón oro, contribuyó al impulso de las inversiones internacionales.
Los grandes avances alcanzados en otros sectores del transporte (sistemas ferroviarios) o el desarrollo de nuevas y mejores técnica (p.ej. en la industria química) siguieron profundizando las innovaciones de la Segunda Revolución Industrial.
La industria invisible
Entre los grandes avances que facilitaron la difusión internacional de la industrialización están las grandes transformaciones en el sector del transporte marítimo. Los profesores Stig Tenold, Gelina Harlaftis y Jesús Valdaliso señalaron la relevancia mundial de esta industria, muy poco estudiada y conocida a nivel general pese a su importancia vital para el funcionamiento de la economía.
Entre 1850 y 1900 se produjo una transición progresiva de la navegación a vela al vapor. La aplicación de avances tecnológicos punteros, como la mejora de los motores, la incorporación de hélices o la construcción de cascos metálicos, permitió multiplicar la velocidad y capacidad de carga de los buques. De nuevo, hablamos de la aparición de economías de escala.
En 1910, la velocidad que alcanzaba un carguero de dos hélices multiplicaba al menos por tres la de un buque velero. También la capacidad de carga se multiplicó al menos por cuatro en ese mismo periodo. Mayor capacidad de carga y mayor velocidad implicaban una caída en los costes de transporte muy importante. Los fletes cayeron de manera constante, casi un 50% en promedio entre 1870 y 1910.
Las compañías marítimas crecieron en importancia, convirtiéndose en la punta de lanza de las grandes potencias económicas de la época. Del mismo modo, comenzaron a proliferar las conferencias marítimas, acuerdos restrictivos entre navieras, que garantizaban oligopolios en el sector del transporte marítimo.
El canal de Suez, más cerca, más rápido
Tras 10 años de trabajos, en 1869 se abría a la navegación el canal de Suez. Esta faraónica obra fue el resultado de una extraordinaria movilización de capital internacional y mano de obra local.
El historiador francés de la economía Hubert Bonin estudió la estructura empresarial y los mecanismos financieros utilizados por los promotores de la obra, especialmente Ferdinand de Lesseps, para llevar adelante este extraordinario proyecto de ingeniería. Un proyecto que supuso también un gran endeudamiento por parte de Egipto en la compra de acciones de la Sociedad Universal del Canal Marítimo de Suez.
La obra se concibió para permitir la comunicación marítima directa entre el Mediterráneo y los mercados asiáticos, donde las grandes potencias europeas tenían colocadas importantes inversiones.
El canal aseguraba un paso rápido y relativamente seguro hacia la India, suprimiendo la necesidad de circunnavegar el continente africano. En consecuencia, la duración de los trayectos de esas grandes travesías transoceánicas se redujo de forma significativa.
Las partes acordaron la libertad de navegación por el canal, lo que fue un gran aporte a la humanidad en su conjunto.
Suez, cerrado por crisis política
El bloqueo del canal durante la primera crisis de Suez (1956-1957) demostró su relevancia en la cadena logística mundial. En un contexto político convulso, fue la primera vez que se cerró a la navegación de forma general. Ese primer cierre supuso una reestructuración de las rutas marítimas, que implicó también un cambio importante en la industria naval.
La inestabilidad política en Oriente Medio conllevó que muchas navieras comenzaran a plantear cambios en su flota, incrementando el volumen y capacidad de carga de los buques. Esto fue especialmente relevante para las empresas petroleras.
El bloqueo posterior (1967-1975) continuó esa tendencia, en un contexto de expansión progresiva de la tecnología del contenedor.
Estas crisis potenciaron sensiblemente el papel de los puertos africanos atlánticos, que recibieron un importante volumen de tráficos desviados. Grandes puertos de escala situados en la ruta entre Sudáfrica y Europa, como los de Dakar (Senegal) y Las Palmas (Canarias) se beneficiaron de este bloqueo, incrementando su capacidad operativa y logística de forma extraordinaria.
De hecho, sus comunidades portuarias consiguieron mantener parte de los tráficos desviados una vez se restableció la actividad en el canal. La eficiencia en los servicios prestados, y una relativa estabilidad institucional jugaron papeles esenciales para ello.
Si la apertura del canal de Suez favoreció de forma clara la integración de la economía internacional en el último tercio del siglo XIX, la incorporación del canal de Panamá en 1914 supuso una nueva vuelta de tuerca en la globalización comercial a través de los océanos. Pero ese ya es tema de otro artículo.
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Denis Sassou Nguesso gana las elecciones en República del Congo por cuarta vez

Denis Sassou Nguesso en una foto de archivo / Twitter Por África Actual
Según los resultados provisionales anunciados el 23 de marzo de 2021, Denis Sassou Nguesso habría renovado por tercera vez su mandato como presidente de Congo. Se trata de una victoria aplastante y sin sorpresas. El ministro del Interior, Raymond Zéphirin Mboulou, afirmó que, según los datos provisionales, su jefe habría obtenido un 88,57% de los votos en la primera vuelta de las elecciones presidenciales. La participación se situó en el 67,55%, añadió el responsable de Interior, según informó el medio especializado francés Jeune Afrique.
El resto de votos se los repartieron entre otros dos aspirantes. Guy-Brice Parfait Kolélas, que era considerado el principal rival de Nguesso pero que falleció a consecuencia del Covid-19 el domingo anterior por la noche mientras era trasladado a Francia, sacó un 7,84% de los votos. Por su parte, el exministro de Finanzas Mathias Dzon, que se ha pasado a la oposición sólo obtuvo un 1,9% de los sufragios.
Dzon ya había avisado que no aceptaría los resultados oficiales al acusar a la comisión electoral de falta de imparcialidad, que aseguró que con “una comisión partidista no se podía esperar otra cosa que la victoria del candidato en el poder”.
Una victoria que se veía venir
Desde el lunes, los primeros recuentos ya apuntaba a una clara victoria del presidente. Algunas encuestas afirmaban que Nguesso había obtenido entre un 85 y un 100% de los votos en una treintena de mesas electorales repartidas por todo el Congo. “No son tendencias de porcentajes. Pero, en el conjunto del país, los resultados apuntan mayoritariamente en ese sentido”, analizaba el presidente de la Comisión Nacional Independiente, Henri Bouka, en una rueda de prensa.
La victoria del presidente, según las cifras ofrecidas por el ministro del Interior, ha sido aplastante en casi la totalidad de los 108 distritos electorales del país. La carrera ha sido más ajustada en cuatro puntos del país. En Kinkala y Louingui, en el departamento de Pool, y en el barrio capitalino de Makelekele, ganó Guy-Brice Parfait Kolélas. Mientras que Dzon, ha obtenido su mejor resultado en su ciudad natal, Gamboma, donde ha sacado el 45% de los votos.
Con esta tercera reelección, Denis Sassou Nguesso ampliará cinco años más sus ya casi cuatro décadas de liderazgo del país. Subió al poder en 1979 y ha gobernado durante 37 años – perdió las elecciones de 1992 y por eso todavía no ha superado los 40 años en el poder-.
Tras retomar el poder en 1997, tras una breve guerra civil, Nguesso fue reelegido en 2002 y en 2009, en el que debía ser su segundo y último mandato de siete años. Sucesivos cambios constitucionales le han permitido seguir presentándose al cargo de presidente, lo que ha provocado distintas denuncias de falta de democracia por parte de diferentes organismos. La Unión Panafricana por la Democracia Social (UPADS, en sus siglas en francés) afirmó en junio que no presentaría un candidato a estas elecciones con el argumento de que las condiciones no eran las mejores para celebrar los comicios y que estas solo fomentarían la división interna del país, como ha recordado Al-Jazeera.
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Así es la atención sociosanitaria a las personas migrantes que llegan en patera

Imagen de Antonio Cansino en Pixabay Por María del Mar Jiménez Lasserrotte, Profesora Ayudante Doctor. Departamento de Enfermería, Fisioterapia y Medicina. Facultad Ciencias de la Salud. Universidad de Almería. España, Universidad de Almería y José Granero Molina, Profesor Titular de Universidad, Cuidados Críticos Enfermería., Universidad de Almería.
Hace unos meses Mariam llegó a las costas de Almería con su hija Fatoumata, de 4 años en brazos. Nada más verlas bajar del barco me di cuenta de que mostraban mucho cansancio en sus rostros. En su charla con la mediadora cultural descubrimos que hacía más de un año habían salido de Camerún, su país natal, en busca “de una vida mejor”.
Durante el triaje sanitario se detectaron quemaduras y picaduras, además de fuertes dolores de cabeza en la madre. La niña se mostraba tranquila y tan solo nos dijo que sentía hambre y picores por el cuerpo.
Ambas pasaron a ducharse, se les proporcionó vestuario limpio y, una vez en la enfermería, fueron tratadas de escabiosis o sarna, se realizaron las curas de las quemaduras de gasolina en piernas y glúteos, y se proporcionó analgesia. Debido a la situación de emergencia sanitaria actual, también se les realizó un test de detección de antígenos de COVID-19, donde Fatoumata demostró ser una niña muy valiente y colaboradora.
Pero la parte más dura fue, sin duda, la entrevista social. Cuando a Mariam se le saltaron las lágrimas contando que salió de su país huyendo de una situación de violencia de género. Y que durante el largo camino, la mayoría a pie, sufrió asaltos y agresiones. Incluso tuvieron que subsistir mendigando.
Treinta años de migración irregular
En los años 90 llegó a Andalucía el primer grupo de migrantes irregulares procedentes de África cruzando el estrecho de Gibraltar. Y desde entonces no han dejado de intentar alcanzar el continente europeo –sobre todo a través de Andalucía y el archipiélago canario– en busca de ese “futuro mejor” del que hablaba Mariam.
Solo en 2020, más de 40.000 personas realizaron la travesía desde África a España a través de la ruta del Mediterráneo occidental. Con la mala fortuna de que un millar de ellos encontraron la muerte en el camino.
Atraviesan el mar en “pateras”, pequeñas embarcaciones neumáticas de 5 a 10 metros de eslora, semirrígidas y sin quilla que, junto con bidones de gasolina, transportan en torno a 40 personas.
Los que no fallecen durante el viaje tampoco salen indemnes. La dureza y peligrosidad del trayecto afectan gravemente la salud de las personas migrantes que llegan a las costas europeas. A la travesía africana, donde se exponen a enfermedades, violencia, explotación y precarias condiciones de salud, se une la travesía marítima, donde sufren hacinamiento, hambre, quemaduras o hipotermias. No hay que olvidar que atraviesan el mar en “pateras”, pequeñas embarcaciones neumáticas de 5 a 10 metros de eslora, semirrígidas y sin quilla que, junto con bidones de gasolina, transportan en torno a 40 personas. Tras ser rescatados en el mar, a su llegada a puertos españoles, muchos precisan atención de emergencia a necesidades básicas y problemas de salud.
La respuesta de Cruz Roja Española
Consciente de la situación, Cruz Roja Española organizó una respuesta mediante el proyecto de Equipos de Respuesta Inmediata en Emergencias (ERIES), creando en 2003 la especialidad de Ayuda Humanitaria a Inmigrantes (AHI), de la que formo parte. Estos equipos están compuestos por una jefatura de equipo, personal médico y enfermero, técnicos en emergencias sanitarias, socorristas terrestres, mediadores culturales, logistas, personal de apoyo humanitario y administrativo. Listos para brindar una primera atención urgente a pie de puerto.
Concretamente, hace más de 15 años que empezamos a atender a las personas migrantes que llegan en patera a las costas de Almería desde la equipo ERIE AHÍ Cruz Roja Almería. Durante este periodo han mejorado las infraestructuras, la dotación de personal y la atención social, especializándonos en detectar problemas y vulnerabilidades susceptibles de protección internacional.
Muchas de estas personas sobre todo las mujeres y las niñas sufren abusos y agresiones sexuales, con un alto riesgo de ser captadas por las redes de trata de personas.
Por este motivo trabajamos cada día para una atención con enfoque de género, transcultural y con una mirada especial a la infancia. La protección de los niños y niñas que llegan, muchos de ellos “no acompañados”, es nuestra prioridad.
Es importante detectar la minoría de edad o si los menores han sido separados de sus familias en el momento de la salida en la zodiac, para activar el protocolo de búsqueda de menores en colaboración con el Servicio de Protección de Menores. En muchas ocasiones, en el momento de embarcar en la zodiac, las mafias impiden que los menores viajen junto a sus padres, llegando solos o acompañados de algún adulto que ostenta la guarda.
También resulta esencial conocer el relato de los menores. Saber que no han sido abandonados y/o reconocer otras relaciones de parentesco que supone una acercamiento a patrones socio-culturales en África. Entre otras razones porque la separación del adulto puede crearles un estado de ansiedad.
A nivel sanitario atendemos urgencias derivadas del viaje. En concreto, las principales patologías atendidas durante 2020 fueron quemaduras, traumatismos, heridas, cefaleas y la escabiosis. Pero también asistimos a mujeres embarazadas, encontramos casos de mutilación genital femenina y detectamos casos de COVID-19.
En este periplo de más de 20 años hemos visto cómo ha cambiado el perfil de las personas migrantes que llegan a nuestras costas. Si bien los primeros años eran hombres solos, de origen marroquí y argelino, recientemente ha aumentado el número de mujeres, especialmente provenientes del África subsahariana.
Crónica de una intervención
La atención de emergencia a inmigrantes que llegan en patera es una labor humanitaria, sanitaria y social. Un reto que, a pesar del tiempo, nos hace sentir una especie de cosquilleo en el estómago cada vez que llega el aviso de una nueva intervención.
La primera información que recibimos es muy básica: solo el número de personas, su estado de salud y posible hora de llegada. Entonces nos dirigimos al puerto, donde la jefatura de equipo nos reúne para darnos más detalles y asignar funciones. Siempre estamos preparados esperando el desembarco, un momento delicado porque los inmigrantes vienen muy cansados, mojados, extenuados.
Es bastante difícil trasmitir los sentimientos que afloran cuando ves llegar la embarcación de Salvamento Marítimo con ellos a bordo. Puedes ver sus caras de cansancio, miedo, dolor, pero a la vez alegría por sentirse al fin a salvo. La tripulación de salvamento nos informa de su estado de salud dando prioridad para desembarcar a los enfermos, mujeres embarazadas y menores. Los acompañamos entonces al módulo de atención, brindándoles toda clase de atención, calor y cuidados.
Una vez están todos sentados en la sala de acogida, y tras una charla de bienvenida donde se explica el proceso asistencial, empezamos a trabajar como un equipo perfectamente engranado, donde todos sabemos qué tenemos que hacer.
Aunque el proceso asistencial es siempre idéntico podemos afirmar que, cada intervención es diferente. Algunas marcadas por la alegría: ¡han llegado vivos!. Cuando recibimos a menores, suelen recuperarse pronto del viaje. Entonces el módulo se llena de risas y juegos, parece olvidado el peligro de la travesía, la incertidumbre del destino, y se contagia la alegría a todos los intervinientes.
Sin embargo, también hay intervenciones que prefieres olvidar, donde la suerte se ha vista truncada. Es lo que ocurre cuando llegan personas víctimas de un naufragio o de atrocidades humanas como la explotación, la violencia y la trata de personas. En estos casos, profesionales especializados prestan atención psicológica y social para ayudar a estas personas a enfrentarse a situaciones tan críticas.
Una vez finalizada la intervención se recoge el dispositivo, se repone el material y se realiza una reunión de equipo para valorar lo realizado. Es importante también evaluar el estado emocional de cada persona voluntaria. Sobre todo porque tenemos que estar preparados para la siguiente, que nunca sabemos cuándo llegará.
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Tres millones de genomas para mejorar la salud de África y de todo el mundo

Mujer en Sudáfrica / Yolanda Coervers en Pixabay Por Verónica Fuentes, Agencia SINC
El Proyecto Genoma Humano (PGH) terminó en abril de 2003. Aunque revolucionó el conocimiento médico, sus beneficios pocas veces se han dejado sentir en África. Un nuevo trabajo, publicado esta semana en la revista Nature, subraya que el hecho de que este proyecto se centrase en las poblaciones de los países con altos ingresos ha ido en detrimento de la comprensión global de la salud y las enfermedades del mundo.
Así, menos del 2 % de los genomas humanos analizados hasta ahora han sido de personas africanas, según un estudio publicado en Cell en 2019. Todo eso a pesar de que África, donde se originó el ser humano, contiene más diversidad genética que cualquier otro continente.
Para Ambroise Wonkam, experto de la Universidad de Cape Town (Sudáfrica) y autor de este artículo de opinión, “los conocimientos y aplicaciones de la genómica han beneficiado muy poco al sur del mundo, debido a las desigualdades en los sistemas sanitarios, la escasa mano de obra local para la investigación y la falta de financiación”.
Los conocimientos y aplicaciones de la genómica han beneficiado muy poco al sur del mundo, debido a las desigualdades en los sistemas sanitarios, la escasa mano de obra local para la investigación y la falta de financiación
Ambroise WonkamWonkam dirige la Sociedad Africana de Genética Humana (AfSHG), que fundó en 2003 para contribuir a solucionar las disparidades, mejorar la educación, potenciar la creación de redes y crear capacidad de investigación en el continente.
“Para diagnosticar con precisión miles de condiciones monogénicas, predecir los riesgos de enfermedad para las enfermedades complejas más comunes, adaptar el tratamiento de acuerdo con los perfiles farmacogenéticos de los individuos y, potencialmente, curar algunas patologías con edición genética, la investigación de las variaciones genómicas ancestrales africanas es un imperativo científico”, explica a SINC.
“Además, el acceso equitativo a los datos para los investigadores africanos –y la aplicación de la medicina genética relacionada con los problemas de salud de estas poblaciones– será esencial para que la genómica africana alcance todo su potencial, como la próxima frontera de la medicina genética”, añade.
“Esto requerirá, por parte de la comunidad científica internacional, un compromiso para la colaboración equitativa; y por parte de las principales agencias de financiación mundial, un compromiso sostenido para apoyar la genómica y la investigación impulsada por los grandes datos”, continúa el investigador africano. “Iniciativas como H3Africa han plantado la semilla para la creación de capacidades”.
El problema es que gran parte de la investigación genómica realizada en África ha sido impulsada por investigadores europeos y estadounidenses, “cuyas prioridades”, en palabras de Wonkam, “podrían estar alejadas de lo que la población del continente necesita y desea”.
El especialista afirma que, para conocer la totalidad de la variación genética humana de África, sería necesario secuenciar los genomas de unos tres millones de personas de todo el continente: “El proyecto de los Tres Millones de Genomas Africanos (3MAG) podría suponer una capacidad de atención sanitaria e investigación que suministrase al continente para afrontar los retos de salud pública de forma más equitativa, y aportar conocimientos para beneficiar a las poblaciones vulnerables”.
El genoma africano, pocas veces en los estudios
Los estudios de secuenciación de los genomas africanos también muestran que el genoma de referencia pasa por alto muchas variantes que se encuentran en este continente. El objetivo de 3MAG es “secuenciar suficientes genomas en toda África para construir un genoma humano de referencia representativo y establecer un biobanco panafricano de información y muestras clínicas”, apunta Wonkam.
El objetivo es secuenciar suficientes genomas en toda África para construir uno de referencia y establecer así un biobanco panafricano de información y muestras clínicas
“Una vez que se hayan superado estos retos técnicos, es probable que se encuentren asociaciones entre las variantes del ADN africano antiguo y los rasgos o enfermedades humanas, y que proporcionen conocimientos que puedan beneficiar a los humanos modernos de todo el mundo”, continúa.
El proyecto podría mejorar la fiabilidad de las puntuaciones de riesgo genético de patologías comunes, como la cardiomiopatía, para las personas de ascendencia africana. Además, algunos conocimientos sobre la genética de las enfermedades se encuentran más fácilmente en las poblaciones africanas, que contienen más variación genética que las de cualquier otro continente.
Por ejemplo, los estudios realizados con personas de África ya han contribuido a aclarar los mecanismos subyacentes a la diabetes y la esquizofrenia. Otros trabajos han favorecido el éxito del tratamiento de la dislipidemia, asociada a los infartos de miocardio y los accidentes cerebrovasculares.
Igualmente, dos especialistas del Instituto Nacional de Investigación del Genoma Humano de EE UU, Charles Rotimi y Adebowale Adeyemo, destacan en un artículo adjunto otras prioridades para aumentar la diversidad en la genómica: “Mejorar nuestro conocimiento de la diversidad genética humana, ayudar al descubrimiento de genes de enfermedades y facilitar nuestra comprensión de la biología humana”, indican.