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  • Uno de cada cuatro latinoamericanos es afrodescendiente

    Uno de cada cuatro latinoamericanos es afrodescendiente

    Photo by Anette Bratteberg on Unsplash

    Por Bosco Kiessling

    Por afrodescendiente se entiende a toda aquella persona que tenga un antepasado aunque sea desde hace siglos. Desde el inicio del siglo XXI, este término ha vivido un importante auge como herramienta en la lucha contra el racismo. En Latinoamérica, la mayor parte de este grupo procede de africanos que fueron llevados a la fuerza al Nuevo Continente como esclavos entre los siglos XVI y XIX.

    Ahora, según datos de la ONU, uno de cada cuatro latinoamericanos se identifica como afrodescendiente, esto sumaría unas 133 millones de personas con un sentimiento de conexión directa con África. Pero, además de este origen común, comparten un mismo pack de problemas; sus luchas por derechos económicos, sociales, culturales, civiles y políticos no ha terminado.

    Según el Informe de las organizaciones de la población afrodescendiente de América Latina publicado por el SEGIB en 2016, la concentración más grande de afrodescendientes, está en Brasil, seguida por Colombia, Venezuela, República Dominicana, Cuba y Panamá. Todos estos países, trabajan para promover la protección, el respeto y la ejecución de los derechos humanos y libertades fundamentales y lo hacen, sobretodo, en tres frentes. Para lograr este objetivo, es primordial la educación, para crear una concienciación, conocimiento y respeto hacia los afrodescendientes. También es importante el apoyo de los marcos jurídicos nacionales e internacionales, que llegaría a ser la Convención Internacional para la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial. Por último, también es esencial desarrollar, honrar y preservar la memoria histórica de los afrodescendientes.

    Los afrodescendientes llevan desde los años 60 luchando por sus derechos en Estados Unidos, pero tras más de medio siglo de reclamaciones siguen sufriendo discriminación. Pero los riesgos de exclusión social de la población afrodescendiente se extienden por todo el continente americano. La afrodescendencia suele ser un grupo social que estadísticamente sufre más pobreza extrema y, de media, están un 2,5 más propuestos a vivir en pobreza.

    En el 2014, la asamblea general de la ONU, en su resolución 68/237, proclamó el Decenio Internacional para afrodescendientes (2015-2024), con el objetivo de regularizar las normas y reducir la discriminación lo máximo posible de afrodescendientes en los países latinoamericanos.

    Los casos de México, Guatemala y Brasil

    “La afrodescendencia supone un 1,2%  de la población de México, de los cuales aproximadamente 705 000 son mujeres y 777 000 son hombres”, nos cuenta Armando Saldanha, reconocido chef que tiene 2 restaurantes establecimientos gastronómicos en Tenerife. La mayoría de los afro-mexicanos, viven concentrados en una zona geográfica, que llegaría a ser en la costa sur de Océano Pacífico y Golfo de Méjico. También están en las regiones de grandes cuencas, como la de la depresión Balsas, Cuenca del Papaloapan y Grijalva-Usumacinta, en los estados de Michoacán, Guerrero, Oaxacan, Chiapas, Tabasco y Veracruz de Ignacio de la Llave.

    Jesús Fernández, funcionario de la ONU guatemalteco, nos comenta que hay una población que se llama Garifuna en la que descendientes africanos son una amplía mayoría. También nos explica que, como ocurre en México, la mayoría de la afrodescendencia habita en áreas muy especificas del país, pero son un grupo muy minoritario, de unos 5 045 miembros.  La mayoría de los afrodescendientes que viven en el país, están en Izabal o cerca de Roatana, en la frontera con Honduras. Esta mayor concentración en zonas específicas permite que la discriminación sea mínima. “La sociedad guatemalteca es multiétnica con fuertes influencias y mayoría ladina y maya. Aunque las diferencias sociales son muy notables”, explica Fernández.

    Brasil es el país más grandes de Latinoamérica, en la que se encuentra la población más grande de afrodescendientes. El Dr. Mario A. Cendesi Jr, médico brasileño, nos comenta que en 2019 un 56,10% de los brasileños se definía como afrodescendiente, y unos 19,2 millones se declara un una mezcla entre negros y blancos. Un 82% vive en zona urbana y un 18% en zona rural. Por regiones, la mayor concentración de afrodescendientes la encontramos en la región Norte, donde son casi el 80% de la población. “En los últimos años, los derechos han mejorado, ofreciendo acceso a la universidad y con oportunidades de trabajo, pero de manera general, tienen, históricamente, menos acceso a estudios y trabajo (incluso sueldos más bajos)”, explica el médico brasileño. En el entorno del Dr. Cendesi, él no ve mucha discriminación ya que, al ser médico, su círculo más cercano tiene un alto nivel educativo, que para él reduce el grado de discriminación, pero aún así admite que hay mucha discriminación en su país.

    Infografía del IBGE de 2017

    En general los afrodescendientes siguen luchando por sus derechos. Pese a todas las leyes implementadas por posiciones altas, seguimos intentando que la gente aprenda de que somos iguales ignorando el color de piel”, añade Cendesi.

    La religión, una muestra de diversidad

    La afrodescendencia de Latinoamérica puede ser de gran ayuda para aumentar la diversidad cultural. Su presencia eleva los número de diferentes religiones practicadas y se puede apreciar a la hora de vivir ahí. Una investigación realizada en 1995 llamada Data Folha, habla sobre el número de afrodescendientes en Brasil y las diferentes religiones practicadas.

    Se estima que el 30% es católico, un 20% es católico que frecuenta otras religiones, otro 20% practica las religiones afro, un 5% las religiones espiritistas, otro 20% las religiones evangélicas y el último 5% no expresa su inclinación religiosa. Esta gran diversidad ofrece una gran atracción a personas afrodescendientes, ya que no tienen ninguna pega a su inclinación religiosa.

    A nivel laboral, vemos que las personas con orígenes africanos aportan un gran porcentaje de fuerza de trabajo.  En el año 2015,  había un 87% de los afrodescendientes activos económicamente y un 13% sin empleo. A nivel de distribución de empleos, los afrodescendientes controlan más el mercado de agricultura y manufactura, mientras que son una minoría en el sector de servicios. Como normal general, se observa que en la presencia de trabajadores afrodescendientes es mayor en las profesiones poco menos cualificadas, lo que apoyaría las tesis de un menor acceso a la educación. 

  • ¿Por qué Tanzania juega con fuego al rechazar la vacuna de Covid-19?

    ¿Por qué Tanzania juega con fuego al rechazar la vacuna de Covid-19?

    Iglesia en Tabora (Tanzania), Photo by Rohan Reddy on Unsplash

    Catherine Kyobutungi, Executive Director, African Population and Health Research Center

    Tanzania ha tenido un enfoque muy particular para controlar el SARS-CoV-2. El año pasado, solo unos meses después del inicio de la pandemia, el presidente John Magufuli declaró a Tanzania libre de Covid-19 tras tres días de oraciones nacionales.

    Desde entonces, se ha negado a imponer un confinamiento, ha reabierto las escuelas, ha permitido la celebración de grandes eventos deportivos, ha continuado con las reuniones religiosas, ha dejado de hacer pruebas y ha suspendido las campañas de comunicación públicas sobre el virus. El país también ha dejado de notificar casos y muertes.

    El argumento era que la gente debía dejar de vivir con miedo y confiar en Dios y en los remedios tradicionales africanos para prevenir contagios. Tanzania podría ser el único país del mundo que haya adoptado este enfoque, que va en contra de todo lo que han recomendado los científicos, otros organismos sanitarios nacionales y la Organización Mundial de la Salud (OMS).

    Por lo tanto, no es de extrañar que las autoridades hayan dicho que no tienen planes para vacunar a la población, o, al menos, no por ahora.

    ¿Podrá la gente seguir accediendo a las vacunas?

    No. Y sí.

    No, porque no se puede utilizar una vacuna en el país sin que esté registrada y autorizado su uso. El proceso normal es que los expertos, junto con los organismos reguladores, revisen los datos sobre la vacuna y aprueben su uso si están convencidos de su eficacia y seguridad.

    Para la vacuna de la Covid-19, esto se está haciendo mediante el procedimiento de la lista de uso en emergencias de la OMS. La revisión la realiza un equipo internacional de expertos con la participación de otros especialistas de las autoridades nacionales.

    Pero si el Gobierno tanzano se niega a registrar la vacuna para su uso, nadie podrá acceder a ella.

    No obstante, el país podría registrar la vacuna, pero negarse a importarla. Esto permitiría al sector privado importar algunas, aunque no serían suficientes. Los programas de vacunación contra la Covid-19 en cualquier país suponen una gestión masiva y, si el sector privado coge las riendas, muchos no podrán permitirse las vacunas o tener acceso a ellas.

    Quienes sí se podrían vacunar serían las personas pertenecientes a la élite de Tanzania (o aquellos que dispongan de medios), que podrían salir del país y vacunarse en otro lugar.

    Otros tanzanos que podrían tener acceso a las vacunas son aquellas comunidades fronterizas que, en el pasado, han cruzado a los países vecinos y se han beneficiado de los programas de vacunación. Esto podría suceder si la vacunación generalizada comienza a producirse en Kenia, Uganda, Ruanda y Malaui.

    Pero eso será dentro de un par de años.

    Muchos países ricos habrán vacunado a todos los que lo necesiten a finales de este año. Pero los países africanos no contarán con total disponibilidad de la vacuna hasta finales del próximo año o, incluso, hasta 2023.

    Todavía existe la posibilidad de que Tanzania registre e importe las vacunas en el futuro. Magufuli ha enviado mensajes contradictorios. Por una parte, el Gobierno ha dicho que no tiene previsto encargar vacunas a través de COVAX (una iniciativa global destinada a lograr un acceso equitativo a las vacunas contra la Covid-19) ni de ningún otro mecanismo. De hecho, la lista de distribución de COVAX publicada recientemente no incluye ninguna dosis para Tanzania.

    Por otra parte, ha afirmado que los tanzanos solo deberían confiar en las vacunas que hayan sido revisadas por expertos del país y que estos hayan considerado seguras.

    ¿Tiene Tanzania antecedentes de oposición a las vacunas?

    No, que yo sepa.

    Tanzania, al igual que otros países, ha puesto en marcha programas de vacunación rutinarios. Están dirigidos especialmente a los niños menores de cinco años y actúan contra enfermedades como la tuberculosis, la poliomielitis, la tos ferina, el sarampión, la rubeola y la difteria. En los últimos años, estos programas se han ampliado para incluir vacunas contra la neumonía bacteriana, la diarrea y la hepatitis B.

    En Tanzania, la cobertura de vacunación, es decir, el porcentaje de personas que reciben la vacuna es muy alto: alrededor del 80 % o 90 %. Esto significa que no hay antecedentes de oposición a las vacunas.

    Diferencias entre Tanzania y países vecinos como Kenia y Uganda

    Kenia, Uganda, Ruanda y Malaui han intentado conseguir desesperadamente la vacuna para sus ciudadanos. Todos ellos se han integrado en el servicio de COVAX y han desarrollado planes de distribución de vacunas, han calculado los costes y los han presentado. Ruanda incluso se ha adelantado y ha obtenido vacunas fuera del servicio de COVAX.

    Estos cuatro países también han empezado a informar a la población sobre estos planes. Por ejemplo, han confirmado que la primera fase de distribución se destinará prioritariamente al personal sanitario y a las personas de alto riesgo.

    En estos momentos, el mayor problema al que se enfrentan los países africanos es a la escasez de vacunas en el mercado global para vacunar a una parte importante de la población. Muchos países ricos habrán vacunado a todos los que lo necesiten a finales de este año. Pero los países africanos no contarán con total disponibilidad de la vacuna hasta finales del próximo año o, incluso, hasta 2023.

    Si los países que han buscado las vacunas con tanto ímpetu están tan atrasados, imagínense un país como Tanzania que, ahora mismo, ni siquiera ha comenzado.

    ¿Cuál es el riesgo para el país y la región?

    El riesgo para el país ya se ha hecho evidente. El método que ha seguido Tanzania ha permitido que el virus se propague sin control entre la población. La gente se está muriendo de lo que se está categorizando como “neumonía” y “dificultades respiratorias”.

    La gente que vive en Tanzania no está suficientemente preparada ni protegida, pues no hay protocolos sobre lo que se debe hacer para evitar la propagación del virus si alguien cae enfermo. La mayoría de la información trata sobre hacer vaporizaciones para prevenir la covid-19, pero eso no impide que el virus se transmita de persona a persona.

    El segundo gran problema es el impacto en el personal sanitario. Incluso en países en los que se han implementado medidas estrictas, el personal sanitario ha enfermado y muchos han muerto. La desinformación en Tanzania podría provocar que los trabajadores sanitarios no tomen suficientes precauciones en los ambulatorios, en las salas de urgencias e incluso en las consultas donde se atiende a los pacientes. Si el personal sanitario enferma, otros servicios sanitarios también se verán afectados.

    Un gran peligro para la región y para el mundo

    En primer lugar, mientras haya casos de Covid-19 en Tanzania, resultará imposible que los países vecinos (con los que comparte fronteras permeables) estén libres de la enfermedad.

    En segundo lugar, y quizás más importante, existe el riesgo de que se desarrollen nuevas variantes en el país mientras nadie está llevando a cabo un seguimiento. Las nuevas variantes surgen debido a la propagación incontrolada.

    Si más delante surge una nueva variante en Tanzania, el peligro reside en que se podría propagar por toda la región e invalidar las vacunaciones que se hayan administrado si no son efectivas contra esa variante.

    La pandemia no terminará para nadie en ningún lugar hasta que no esté controlada en todos los países. La postura de Tanzania hará que sea mucho más difícil volver a la normalidad.

    Este artículo ha sido publicado originalmente en inglés por The Conversation y traducido con la colaboración de Casa África. Traducción: Clara León.

  • Medio siglo después, Biafra sigue reclamando su independencia

    Medio siglo después, Biafra sigue reclamando su independencia

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  • Sexualidad tras la mutilación genital femenina

    Sexualidad tras la mutilación genital femenina

    Imagen de mongi Nkhosi en Pixabay

    Por Sònia Anglès Acedo, Ginecóloga y Sexóloga clínica, Hospital Clínic de Barcelona, Universitat de Barcelona; Camil Andreu Castelo-Branco Flores, Catedrático de Obstetricia y Ginecologia. Director del Departamento de Cirugía y EMQ. Director del master de Sexología Clínica, Universitat de Barcelona.

    La Mutilación Genital Femenina (MGF) incluye cualquier procedimiento que implique la extirpación parcial o total de los genitales externos femeninos por razones no médicas.

    Es evidente que esta práctica vulnera los derechos humanos y es una forma extrema de discriminación de las niñas y mujeres que la sufren. De este modo, es reconocido internacionalmente por la Organización Mundial de la Salud.

    Coincidiendo con el Día Europeo de la Salud Sexual, un grupo multidisciplinar de personas con interés en la sexología clínica del Hospital Clínic de Barcelona, lideradas por el doctor Camil Castelo-Branco, centra la atención en las consecuencias de la MGF sobre la salud sexual y en el impacto que puede tener la reconstrucción genital en estas niñas y mujeres.

    La MGF no tiene beneficios para la salud. Por el contrario, puede suponer riesgos para la misma tanto a corto como a largo plazo. Algunas de las complicaciones inmediatas de esta agresión incluyen dolor intenso, hemorragia, fiebre, infecciones e incluso la muerte.

    En cuanto a las complicaciones a largo plazo, pueden aparecer problemas urinarios, vaginales, menstruales, infertilidad , complicaciones en el parto, problemas psicológicos y sexuales.

    Aunque se realiza principalmente en países de África subsahariana, Oriente medio y Asia, la MGF puede afectar a la población femenina de todo el mundo debido a la inmigración.

    De hecho, se estima que puede afectar a más de 200 millones de personas. Por tanto, es importante disponer de recursos sanitarios y sociales que permitan dar respuesta a las demandas de estas niñas y mujeres.

    ¿Qué es la mutilación genital femenina?

    Existen diferentes métodos de MGF. La clasificación establecida por la Organización Mundial de la Salud distingue 4 tipos de mutilación genital femenina:

    • Clitoridectomía: Consiste en la resección parcial o total del clítoris y, en casos singulares, solo del capuchón de este.
    • Escisión: Implica la resección parcial o total del clítoris junto con los labios menores, con o sin escisión de los labios mayores.
    • Infibulación: Cuando se estrecha la abertura vaginal, que se cierra cortando los labios menores o mayores y suturándolos centralmente. También puede incluir la clitoridectomía.
    • Otros tipos de MGF: Engloba el resto de las lesiones de los genitales externos que se realizan con fines no médicos, como el raspado o la cauterización.

    Implicaciones de la MGF en la sexualidad de la mujer

    La salud sexual es un estado de bienestar físico, emocional, mental y social en relación con la sexualidad que requiere la posibilidad de tener experiencias sexuales placenteras y seguras.

    Por tanto, la MGF constituye una violación del derecho sexual a la autonomía, integridad y seguridad sexuales del cuerpo, así como del derecho de equidad sexual, ya que perpetúa la discriminación de género.

    Además, en función de las secuelas de la MGF, también se pueden vulnerar el derecho al placer sexual y el derecho a la toma de decisiones reproductivas libres.

    Si existe una alteración de la salud sexual y estos síntomas causan preocupación a la persona que los sufre, se confirma que existe en la mujer una disfunción sexual femenina.

    Existe una correlación entre el tipo de mutilación y la disfunción sexual, encontrando mayor afectación sexual en los tipos II y III, donde el grado de mutilación es superior, que en el tipo I.

    ¿Qué supone esta disfunción sexual?

    La función sexual femenina se compone de diferentes dimensiones: deseo, lubricación, excitación, orgasmo, satisfacción y dolor. Cuando existe una disfunción sexual femenina pueden alterarse una o varias de estas esferas sexuales. En las personas con MGF, las dimensiones más afectadas son el dolor y el orgasmo, mientras que la lubricación y el deseo son las menos afectadas.

    Pero no todo es deseo, excitación, orgasmo o dolor. La sexualidad, en todas sus dimensiones, es un concepto mucho más amplio que incluye aspectos más globales de la identidad femenina:

    • Reproductivos: mujeres con antecedente de MGF pueden presentar infertilidad secundaria a las lesiones sufridas y esto puede influir en su salud sexual.
    • Identidad: todavía muchas personas asocian los órganos genitales femeninos al concepto de ser mujer, por tanto, no es infrecuente que estas niñas y mujeres con lesiones en sus genitales externos por la MGF refieran que no se sienten completas como mujer.
    • Feminidad: vamos un poco más allá y ya no hablamos de sentirse o no sentirse mujer, sino de sentirse más o menos femenina. Las alteraciones de estos genitales pueden ocasionar que las pacientes se perciban como menos femeninas o menos atractivas sexualmente.
    • Imagen genital y corporal: frecuentemente las pacientes con MGF perciben sus genitales como “anormales” o “desagradables” y esto puede afectar a la autoimagen, autoestima y a como se expresa y experimenta la sexualidad.
    • Intimidad: además, pueden sentir miedo o ansiedad por la intimidad, por la proximidad.
    • Relación: no es difícil de imaginar que todo esto puede afectar a una relación ya establecida o dificultar establecer una relación esporádica.

    Por tanto, las personas con MGF con alteraciones de su salud sexual deben ser atendidas por un equipo multidisciplinar mediante un abordaje biopsicosocial. Este evaluaría su vida sexual actual y sus expectativas, para poder ofrecerles el tratamiento personalizado más adecuado.

    Cirugía reconstructiva de la MGF

    Entre las diferentes alternativas terapéuticas que se pueden ofrecer a las personas con MGF, la cirugía reconstructiva es una de las opciones más consideradas.

    En los últimos años se ha desarrollado un interés creciente por este procedimiento, tanto desde la perspectiva de las mujeres con MGF, como de los profesionales sanitarios y los sistemas de salud.

    No obstante, en las pacientes con MGF asintomáticas que solicitan cirugía, la realización de cualquier procedimiento quirúrgico debe ser adecuadamente evaluada.

    Asimismo, la cirugía reconstructiva con el único fin de mejorar el bienestar sexual debe incluirse dentro de un abordaje integral, que incluya no solo parámetros medicoquirúrgicos si no también psicológicos y sociales.

    A pesar del creciente interés, debe tenerse en cuenta que aún son pocos los estudios bien diseñados al respecto y que, habitualmente, se basan en poblaciones de estudio reducidas y heterogéneas.

    Sin embargo, la mayoría de ellos, cuando evalúan la salud sexual antes y después de la cirugía, refieren una mejoría notable de la función sexual. Algunos de estos estudios mencionados en el artículo analizan el impacto de la cirugía reconstructiva en las diferentes dimensiones de la sexualidad, siendo el dolor la que mejora de modo más significativo, seguida de la excitación.

    Sin embargo, uno de los principales defectos de muchos de estos estudios es la ausencia de valoración de otros aspectos más globales de la sexualidad femenina.

    El problema exige un abordaje multidiscipinar

    De acuerdo con nuestra experiencia, y aunque la evidencia científica es limitada, debemos ofrecer un abordaje multidisciplinar a estas pacientes adaptado a sus problemas sexuales y otros problemas de salud derivados de la MGF, así como a su contexto cultural y social.

    Desde el punto de vista de la salud sexual, hay que ofrecer una adecuada información y educación sexual, así como un asesoramiento y terapia sexual en aquellas mujeres con MGF que así lo requieran.

    La indicación de un tratamiento quirúrgico debe ser evaluada por los diferentes miembros del equipo y por la paciente, considerando los objetivos que persigue y centrando las expectativas.

    Por último, es necesario seguir avanzando en la investigación de la sexualidad en niñas y mujeres con MGF incluyendo no sólo la función sexual si no aspectos más globales de la misma como la imagen corporal o genital y la autoestima.

    Asimismo, son necesarios más estudios de mejor calidad sobre los cambios en la sexualidad tras la cirugía reconstructiva. Todo esto, nos permitirá identificar diferentes perfiles de pacientes con el objetivo de poder ofrecer en el futuro tratamientos más personalizados desde un enfoque integrador de la sexualidad.

  • Los jóvenes escritores africanos que no te debes perder

    Los jóvenes escritores africanos que no te debes perder

    Por Andrés Cerezales

    Siendo la frontera del mundo, es natural que de África nos lleguen pocas cosas. Quizás la literatura guarde los mayores tesoros de un continente silenciado, abocado a mencionarse cuando nos llegan sus penas o desgracias. No es sencillo completar una lista de jóvenes escritores africanos y más si queremos presentarlos traducidos al español. Por suerte, las nuevas generaciones emergentes, a través de un mercado que se abre poco a poco, van llegando a nuestras librerías con un gran interés de los lectores. 

    Nos adentramos en estos nuevos autores —por mayoría, autoras— que ya tienen cierto recorrido con reconocimiento y atención pública. Como podrán comprobar, son pocos los que comienzan el camino literario en sus países, dadas las notorias dificultades que editoriales del continente encaran para distribuir las obras con éxito. Estados Unidos, Inglaterra o Francia, son frecuentemente los destinos de inmigrantes desde África en busca de una nueva vida, y por ende, en estos países con mejores medios se multiplica el alcance del escritor africano.

     

    Leila Slimani; 40 años, Marruecos

    La escritora y periodista franco-marroquí Leila Slimani (Marruecos, 1981), de madre franco-argelina y padre marroquí, vivió su infancia en Marruecos, donde estudió en el Liceo francés de Rabat. Se trasladó a París en 1999 para estudiar en el Instituto de Estudios Políticos de la ciudad.

    Es una de las pocas mujeres galardonadas con el premio literario Goncourt, el más importante de Francia. Lo ganó en 2016 con su segunda novela, Canción dulce (CABARET VOLTAIRE; 2017), la historia de una niñera que asesina a dos niños a su cargo. La obra continúa destilando los motivos de la niñera, desentramando controversias morales que buscan incomodar y hacer reflexionar a los lectores, pasando de la maternidad a las relaciones de poder o los prejuicios sociales. Su primera novela En el jardín del ogro (CABARET VOLTAIRE; 2019) —que obtuvo un gran éxito en Marruecos, donde ganó el premio Mamounia—, trata de la adicción sexual femenina desde los ojos de Adèle, una mujer de aparente vida perfecta que no puede retener sus deseos profundos.

    Chimamanda Ngozi; 43 años, Nigeria

    Chimamanda Ngozi (Nigeria, 1977) es probablemente la autora más conocida de todo África. Se acercó a la literatura desde niña en la Universidad de Nigeria, donde vivía con sus padres, profesores, y de quienes se nutrió intelectualmente para después trasladarse a Estados Unidos con 19 años, donde estudió comunicación y ciencias políticas en Drexel University (Filadelfia).  

    La enorme influencia de Chimamanda pasa no sólo por su literatura, sino también por su gran activismo feminista y cultural. Entre sus ensayos más conocidas destaca El peligro de la historia única (LITERATURA RANDOM HOUSE; 2019), donde trata de concienciar al mundo —desde su propia experiencia como inmigrante— de las distorsiones sociales y los disparatados estereotipos que emergen por desconocer culturas ajenas a la de uno mismo. Sobre esto hizo un interesante Ted Talk donde resume los pensamientos y el trasfondo de su libro. 

    El estilo de Chimamanda es limpio, hondo, lleno de tacto y de soltura. Así pues, la profundidad cultural y política que resulta de todas sus obras la acompaña también una narrativa llena de matices y personalidades. Recomendamos Medio sol amarillo (LITERATURA RANDOM HOUSE; 2007), quizás su mejor novela, donde se adentra en la historia de Nigeria y la guerra de Biafra. 

    WikiCommons

    NoViolet Bulawayo; 39 años, Zimbabue

    Elizabeth Zandile Tshele (Zimbabue, 1981), conocida por su seudónimo, NoViolet Bulawayo, es una novelista zimbabuense, residente desde los 18 años en Estados Unidos, donde completó su educación en el Master of Fine Arts in Creative Writing de Cornell University. La muerte de su madre en la infancia la marcó para siempre; de ahí su seudónimo, en honor a ella (Violet), puesto que “no” significa “con” en el idioma de su región, el sona. 

    Su novela más conocida, Necesitamos nombres nuevos (SALAMANDRA; 2018), fue la primera obra de una autora africana jamás nominada al Booker Price británico, otorgado a la mejor novela escrita en inglés y publicada en el Reino Unido. En una prosa ágil y en ocasiones poemática, NoViolet narra la historia de una niña y sus amigas en un barrio de chabolas. Al tiempo que los niños disfrutan de los juegos y la inocencia, la realidad encubre de amargura en la vida de este barrio. 

    Ismael Beah; 40 años, Sierra Leona

    La historia de este autor es sin lugar a duda la más impactante de nuestra lista. Ismael Beah (Sierra Leona, 1980) saltó a la fama tras la publicación de sus memorias, Un largo camino: memorias de un niño soldado (RBA LIBROS; 2008), donde nos cuenta con detalle su historia en la guerra civil de Sierra Leona (1991 – 2002). Al comenzar la guerra, la familia de Ismael fue asesinada: mataron a sus padres y a sus dos hermanos. Con solo 11 años, migró hacia el sur del país con un grupo de su comunidad, y a los 13 años fue interceptado por tropas del gobierno y forzado a convertirse en soldado. Luchó durante más tres años, hasta que una comisión de UNICEF en 1997 lo rescató junto a más grupos de niños. Desde entonces, tras un proceso de rehabilitación y adaptación a una nueva vida en Estados Unidos, Ismael se ha convertido en un exitoso autor y activista de derechos humanos. 

    En 2014, dio el salto a la ficción con su novela más reciente Radiance of Tomorrow (FSG ADULT; 2015) sobre el regreso de dos amigos a Sierra Leona tras la guerra. Lamentablemente, esta novela aún no ha sido traducida. 

    Chinelo Okparanta; 40 años, Nigeria

    Chinelo Okparanta (Nigeria, 1981) vivió sus primeros años de infancia en Port Harcourt, una ciudad en el delta del río Níger. A los 10 años emigró con su familia a Estados Unidos, donde vive desde entonces. Se graduó en Pennsylvania State University y después cursó el prestigioso máster de escritura de la universidad de Iowa. Comenzó su carrera narrativa publicando relatos cortos en revistas como The New Yorker o Granta, en el Reino Unido.

    Su exitosa primera novela —y la única publicada hasta ahora— Bajo las ramas de los udalas (BAILE DEL SOL, 2019) fue publicada originalmente en 2015. En los años 60, Ijeoma, una niña nacida en la devastada Nigeria en guerra vive su adolescencia y duda de su sexualidad al tiempo que sufre el conflicto social. Vive entre peligros y alegrías, y una sucesión de malas decisiones la llevan a casarse y a ser madre. La novela, que pasó desapercibida en España, tuvo un gran éxito en Sudamérica.

    Warsan Shire; 33 años, Kenia

    Quizás sea la poesía la voz más arraigada de una lengua, pero no por esto debemos ignorar a jóvenes poetas traducidos como Warshan Shire (Kenia, 1988). La joven poeta, de ascendencia somalí, vive en Londres desde que su familia se refugiara en Reino unido con ella y sus hermanos, un año después de nacer. De nuevo, donde es conocida es en Estados Unidos. Es la ganadora del Brunel African Poetry Prize de 2013.

    A los 23 años publicó su primer libro de poemas, Enseñando a parir a mi madre (VALPARAÍSO, 2021). Los poemas de este libro están impregnados de las dificultades y el sufrimiento de refugiados fuera de sus países, adentrándose en los horrores de la guerra y la lejanía del hogar. Su poesía, cargada de emoción sufrida, es interpretada por la cantante Beyoncé en muchos momentos de su álbum Lemonade (2016), hecho que dio un mayor reconocimiento a Shire, llegando a un público inmenso.

    Yaa Gyasi; 32 años, Ghana

    Yaa Gyasi (Ghana, 1989) es una joven escritora residente en Nueva York, de doble nacionalidad ghanesa y americana. Su familia se trasladó a Estados Unidos cuando ella era una niña, pero Gyasi regresó a su país en 2009 con 26 años, a través de la Universidad de Standford. Fue en aquel viaje donde se gestó su primera novela, Volver a casa (SALAMANDRA BOLSILLO, 2019). El éxito que obtuvo la posicionó como una de las escritoras africanas con mayor proyección. La ficción ocurre en la costa suroccidental africana en el siglo XIX, cuando dos hermanas de distinto padre viven caminos abruptamente separados, una como esclava en Estados Unidos, otra como mujer de un gobernador inglés. La esclavitud, el comercio del cacao o las guerras tribales llenan de historia esta gran novela.

    Su segunda novela, Transcendent Kingdom (RANDOM HOUSE, 2020), ha sido publicada recientemente y aún no ha sido traducida al castellano. Continúa con la historia de Volver a casa, y ya ha sido un éxito en Estados Unidos.

    Tendai Huchu; 38 años, Zimbabue

    Tendai Huchu (Zimbabue, 1982) estudió en el instituto de Churchill en Harare. Empezó la carrera de ingeniería de minas en la universidad de Zimbabue, pero sólo tardó unos pocos meses en desengañarse con las matemáticas y adentrarse en su pasión literaria. Más adelante se trasladó a Edimburgo, en Escocia, donde vive actualmente.

    Huchu obtuvo un gran reconocimiento por parte de la crítica tras la publicación de su primera novela El peluquero de Harare (BAPHLA EDICIONES, 2016), la dramática historia de una peluquera enamorada de un carismático cliente. La historia sigue el hilo de esta extraña relación de amistad, colapsada eventualmente de forma brutal; a la historia la acompaña una interesante, perspectiva vívida y real, de la vida en Harare. Se evidencia a lo largo de la novela el rápido cambio que el país experimenta en los últimos años.

  • Suspendida indefinidamente la Liga de fútbol de Sierra Leona por el COVID

    Suspendida indefinidamente la Liga de fútbol de Sierra Leona por el COVID

    Estadio Nacional de Sierra Leona / WikiCommons

    Por África Actual

    Casi un año después de la cancelación de la temporada 2019/2020, el balón sigue sin rodar en los estadios de la Premier League de Sierra Leona, y por ahora seguirá sin hacerlo. El martes 23, según informaron distintas agencias, se confirmó por parte de las autoridades sierraleonesas, que se posponía indefinidamente el inicio de la temporada 2020/2021, que debía iniciarse el pasado 19 de febrero.

    Según informa la AIPS (Asociación Internacional de la Prensa Deportiva), “la decisión de posponer la temporada 2020/2021 se tomó el pasado lunes 15 de febrero en Freetown de forma unánime por parte de la Junta Directiva de la Premier League de Sierra Leona (PLB, en sus siglas en inglés) tras consultar a la Asociación de Clubes de la Premier League y a la Federación de Fútbol de Sierra Leona (SLFA) ” y después de una reunión con las autoridades nacionales responsables del seguimiento y respuesta a la pandemia de COVID-19, que buscaba vías para “suavizar las restricciones y permitir un acceso limitado de espectadores a los estadios”, informaba la AIPS.

    En la mesa de negociación se acordó la postergación indefinida de la competición pero se animó a los clubes a seguir entrenando a puerta cerrada pero siempre siguiendo estrictamente los protocolos de prevención del COVID-19.

    La temporada anterior se paró a mediados de marzo de 2020 sin que se terminara de disputar la jornada 13 del campeonato. La competición se canceló definitivamente en julio sin que se declarara ningún campeón y manteniendo los mismos equipos para esta temporada.

    Pese a este parón de la máxima competición futbolística de Sierra Leona, algunos distritos sí que han podido empezar a disputar sus competiciones regionales, pero a puerta cerrada.

  • Cómo el teatro puede ayudar a los jóvenes nigerianos que conviven con el VIH

    Cómo el teatro puede ayudar a los jóvenes nigerianos que conviven con el VIH

    Jonrawlinson, CC BY 2.0, via Wikimedia Commons

    Taiwo Afolabi, Assistant Professor, Faculty of Media, Arts and Performance, University of Regina

    El estado de Nasarawa, en la región centro-norte de Nigeria, es conocido por la agricultura, las minas de sal y una de las cataratas más altas de África. También ha registrado de forma constante una de las tasas de prevalencia por VIH más altas de Nigeria, equivalente a un 7,5 % en comparación con la media nacional, de un 4,1 %. Para hacer frente a la epidemia, el Gobierno del estado de Nasarawa decidió, entre otras medidas, recurrir al teatro para concienciar a la población.

    El teatro y el radioteatro son recursos educativos habituales porque pueden motivar a que las personas piensen de manera diferente y tomen decisiones informadas para resolver problemas, como el estigma del sida.

    El VIH es un fenómeno tanto social como médico que puede desembocar en estigma, ostracismo, represión y discriminación. Muchos de los afectados han sido rechazados por sus familias, sus seres queridos y sus comunidades. Sin embargo, este fenómeno también ha suscitado compasión, solidaridad y apoyo, y ha logrado sacar lo mejor de los enfermos y de la gente que los rodea.

    Con el término estigma se suele hacer referencia a la discriminación o a las actitudes negativas hacia las personas con VIH. No obstante, la obra de teatro Talk to Me, que recorrió los centros de educación secundaria del estado de Nasarawa, se centró en el autoestigma, o en cómo se ven de forma negativa los que, estando afectados por el VIH y el sida, conviven con su enfermedad.

    Mi investigación como participante-observador en la obra Talk to Me, creada por el proyecto Skul Konekt, se centró en las técnicas teatrales empleadas para concienciar sobre el efecto negativo de la autoestigmatización. En los coloquios organizados a posteriori hablé sobre la obra con funcionarios, estudiantes (entre 13 y 17 años), padres y profesores, así como con los productores de esta.

    Descubrí que gracias a la obra se creaban espacios para conversar de forma atrevida, pero segura, sobre un tema que puede ser muy personal y desafiante.

    Conoce a Aggio y Abachi

    Talk to Me cuenta la historia de dos amigos, Aggio y Abachi. Aggio es inocente e ingenuo cuando se trata el tema de la sexualidad, mientras que Abachi es todo lo contrario. Abachi se esfuerza por informar a Aggio y aclararle sus dudas.

    Abachi es aventurero, pero rebelde. Su padre, un hombre soltero, es ciego y pobre. Y seropositivo. Abachi contrae el VIH mientras usa una cuchilla de afeitar para cortarle el pelo a su padre. Descontento por el hecho de que su amigo Aggio sea seronegativo, Abachi jura llevar a Aggio por el camino equivocado.

    A través del engaño de Abachi, Aggio finalmente contrae el VIH al acostarse con Lydia, una chica promiscua que es víctima de una violación y que planea vengarse de sus compañeros de clase varones, a pesar de las súplicas de su amigo.

    En esta trama se emplearon numerosas técnicas teatrales que permitieron tener un fuerte impacto en el público para que este dejara de lado sus prejuicios.

    Narración de historias

    La narración de historias es una poderosa herramienta cultural y dramática para trabajar la expresividadTalk to Me ayudó a crear un espacio seguro para hablar de la autoestima, la autopercepción y los efectos negativos de crear estereotipos sobre las personas.

    Durante el taller de escritura de la obra, Paul Ugbede, el autor y coordinador, recalcó que su uso de la técnica de la narración de cuentos estaba orientada a “entretener y enseñar al público”. Su objetivo era también “preservar los valores culturales”. En el proceso de elaboración de la obra, los actores compartieron historias relacionadas con el VIH para profundizar en la comprensión mutua y crear ideas para la sesión de diálogo.

    Toda la historia se cuenta desde la perspectiva de Aggio. Lleva al público a un viaje a su pasado y explica su condición actual. Su narración muestra que, a pesar del trauma que supone vivir con el VIH, es fundamental mantener una fuerte percepción positiva de uno mismo. Aggio descubre que sus amigos, compañeros de clase e incluso sus padres lo estigmatizan.

    ¡No me hables! ¿Ves lo que has conseguido? ¡Soy seropositivo! ¡Todos mis amigos me han abandonado! Ya no puedo ir a la escuela. La gente me señala y huye. Me llaman “hombre muerto”

    Aggio (protagonista de ‘Talk to me’)

    La difícil situación de Aggio en la historia provocó la reacción del público; de hecho, al final, muchos alumnos interactuaron con su personaje. Sus comentarios se centraron en las formas en que Aggio podía vivir una vida plena a pesar de su condición de seropositivo, lo que dio al público la oportunidad de imaginar cómo Aggio podía vivir de forma positiva e invertir su tiempo y esfuerzo en cosas que le hicieran feliz.

    Humor y lenguaje

    Talk to Me se impregnó de humor para crear una atmósfera relajada, ya que la historia es intensa y conmovedora. El tema del autoestigma podría fácilmente crear una atmósfera de presión, tensión y ansiedad emocional.

    Las situaciones cómicas, los personajes y el diálogo facilitaron una atmósfera segura y positiva para el público. El diálogo se intercaló con el pidgin, una jerga o inglés criollo muy difundida en Nigeria. Esto permitió a los alumnos identificarse más fácilmente con los personajes.

    Durante las sesiones de diálogo, también nos dimos cuenta de que el pidgin era la forma más eficaz de comunicarse, junto con el hausa, un lenguaje coloquial del estado de Nasarawa, pues los participantes se expresaron libremente durante el debate.

    Uno de los alumnos, por ejemplo, señaló que la comprensión de un tema –en este caso, ponerse en la piel de Aggio– es importante para adoptar una determinada postura. Dijo que la gente considera que muchas situaciones son peligrosas y desesperanzadoras, pero si podemos ver su lado positivo seremos más fuertes.

    El humor es un elemento esencial para llegar a esta conclusión, puesto que rompe las barreras y con ello favorece la interacción y una comunicación efectiva.

    Juego de roles

    También se utilizó la técnica teatral del juego de roles o de asumir el papel de otra persona.

    En la sesión de diálogo, los actores-profesores representaron el miedo de algunos adolescentes que viven con el VIH. Esto afecta a la comunicación con sus compañeros y puede llevarlos a aislarse y, con el paso del tiempo, a tener una vida más corta.

    El poder del teatro

    Uno de los poderes del teatro es su capacidad para criticar el statu quo destacando las paradojas, contradicciones e hipocresía del poder. A través de la narración de historias, la creación de obras y escenarios, el público aprendió nuevos conceptos y formas de convivir con el VIH.

    No quiero decir que el teatro haya resuelto el problema del autoestigma. Más bien, proporcionó el espacio para un pensamiento y una narrativa orientados a la búsqueda de soluciones.

    Esto se debe a que el teatro puede fomentar la participación, la colaboración, la comunicación y la conciencia crítica, herramientas esenciales para promover un cambio de comportamiento.

    El teatro tiene la capacidad de fortalecer a las personas mediante la creación de conocimiento gracias a la cooperación. Permite al público apoderarse de sus experiencias, pues las formas de participación permiten imaginar nuevas realidades y modelos para las personas que conviven con el VIH.


    Este artículo ha sido traducido con la colaboración de Casa África. Traducción: Linda Marini.

  • “Cuando conoces a las tribus africanas, te das cuenta de que eres un inútil”

    “Cuando conoces a las tribus africanas, te das cuenta de que eres un inútil”

    Víctor Astray con una mujer Rendile en 2018 / Facebook de Víctor Astray

    Por Andrés Cerezales

    El español Víctor Astray (Ciudad de México, 1964) es ante todo un aventurero, un hombre de acción enamorado de la naturaleza. Su pasión lo llevó a explorar el mundo: empezó queriendo conocer España, pero la Península se le quedó pequeña y fue a recorrer Sudamérica, de norte a sur en una Vespa. Ha conocido a fondo culturas remotas hasta dar con Kenia y quedarse en esa tierra, donde ha vivido cerca de 24 años en diferentes etapas. Es un experto en las culturas de los turkana y los masái, tribus con las que ha convivido y de las que ha aprendiendo hasta ser el puente para cientos de extranjeros. Su dedicación es esa: organizar safaris, viajes en moto y a pie que llevan a los turistas a conocer lo más profundo del país.

    Después de muchas vueltas, viajes por el mundo e idas y venidas, Astray se asienta en Kenia, aunque, según él, “quizá fue también un poco por casualidad, a mí el continente que siempre me dejó un poco enganchado ha sido Latinoamérica”. Pero reconoce que el inmenso paisaje y peligrosidad natural de Kenia han sido imanes para una persona arrojada, un viajero como él. “Aquí te la juegas de verdad. En el resto de África, no pasa absolutamente nada de nada. Con suerte cuatro avestruces, tres jirafas y ocho cebras y nada más. Para que te hagas una idea, en Costa de Marfil ya no queda ni un elefante. ¡Imagínate y se llama Costa de Marfil!”

    “Había tantísimas cosas por ver por ahí fuera, que tenía la sensación de estar perdiendo el tiempo”

    Astray nos atiende por videoconferencia desde Nairobi, fuma con calma y habla a la pantalla de sus primeras inquietudes por conocer el mundo. “No pegas de repente un salto y te piras. Normalmente se empieza a ver que hay una trayectoria, que te inquietan las cosas. Ya de pequeño tienes inquietudes; cuando se mira un mapamundi, hay a quien le llama y a quien no. A mí me llamaba, me decía: ‘¿cómo será esto por aquí? ¿Cómo será por allá?’ En mi caso era al principio conocer mi país. Al final empiezas a recorrer como puedes España, a trancas y barrancas, sin dinero. Normalmente todos los viajes los hacía en autostop, eran épocas en que aquello más o menos funcionaba. Realmente lo hacía muy poca gente en España, pero por ahí en Europa era algo bastante habitual. Pero llega un momento en el que dices: ‘Quiero descubrir lo que hay fuera de mi país’. Y te vas dando cuenta de que cuanto más lejos miras, más interesante es”. 

    Acabamos de empezar la entrevista y Astray levanta cada poco la mirada, pareciendo llenarse de recuerdos. “Vas tirando de una cuerda que te hace cada vez plantearte objetivos más atractivos, o más apasionantes. Hasta que un día te sientas y dices: ‘Yo quiero conocer muchas cosas y no tengo cómo’. Entonces, a partir de ahí pensamos en montar un viaje lo suficientemente potente para que a alguien le interesara y quisiera colaborar. Y así empezó un poco el tema de los años que pasamos haciendo viajes en moto por aquí, por allá, como el de Sudamérica, que fue el primero. Ese fue un viaje iniciático al máximo. En mi caso, concretamente, creo que mi vida dio un giro de 180 grados, me quedé absolutamente alucinado con lo que descubrí. Me afectó de una manera brutal, donde yo ya sabía que mi interés hacia España cada vez era menor. Había tantísimas cosas por ver por ahí fuera, que tenía la sensación de estar perdiendo el tiempo”.

    Foto de www.bmwmotosafari.com

    Pasamos a hablar de las tribus masai y turkana, dos culturas de entre las mejores conservadas de África. Pese a ya no estar en contacto estrecho, posiblemente sea de los españoles que mejor las conoce. “Inevitablemente comparas” nos dice, “de repente te das cuenta de que eres un inútil en su medio y que ellos son unos expertos. Empiezas a comprender cómo son capaces de vivir en un medio así. Tienen un olfato, una vista, un oído, todo súper desarrollado y habilidades en todos los sentidos. Cada minuto que pasas con ellos te dan una lección brutal. En todos los sentidos, no solamente en sus habilidades, sino en cómo entender la vida también, en cómo interpretar la naturaleza. Gente que ha sabido convivir los últimos 250-300 años con la naturaleza, no como en otros sitios donde eran aniquilados inmediatamente y ya solo hay ovejas, cabras y vacas. Esto es otra forma de lidiar con el entorno. Ves que coge el tío un palo, fija cualquier objetivo y le da el 95 por ciento de las veces; tú, es el contrario, ya puedes tirar veces y veces sin acertar nunca”. 

    “Yo soy un poco ese punto intermedio entre los masái y los turistas, porque yo estoy a mitad de camino, medio turista, medio masái, más o menos”

    El trabajo le ha dado a Astray la oportunidad de conocer estas culturas y observar el gran impacto que tienen en viajeros primerizos. “Los turistas te idealizan un poco a veces. Resulta que hablas el idioma local y ellos se quedan sorprendidos, no entienden nada de lo que hablas con esta gente y uno ya sabe muchas cosas, muchos trucos. Cualquiera que venga aquí, que viene de España o de cualquier país europeo civilizado, de repente se queda descolocado. No sabe interpretar nada, ve una huella y no sabe lo que es, o un ruido que no sabe si es de una yema, una cebra o es que los leones ya están a punto de comernos. Es un mundo tan aparte, tan diferente al nuestro, que el tío más pintado de repente se descubre. He tenido gente muy pudiente que llegan allí y se sienten como si les hubieran bajado los pantalones, que todos los conocimientos que ellos tienen no valen de nada aquí. Aquí más vale que te sepas orientar. Saber dónde está el norte, dónde está el agua; cosas muy básicas de saber interpretar tu entorno. Yo soy un poco ese punto intermedio entre los masái y los turistas, porque yo estoy a mitad de camino, medio turista, medio masái, más o menos.”

    Foto de www.bmwmotosafari.com

    La vida sigue para Astray en Kenia y no parece tener intención de volver a España. “Aquí sales al campo y de repente estás delante de una manada de elefantes, lo que no quiere decir que salir al campo en España no sea bueno ni suficiente, no. Pero claro, aquí es la ostia”. Y aunque la pandemia lo deja “todo parado”, pretende seguir haciendo nuevos proyectos en este país único, mirando siempre lejos.

  • Caballo Bereber, de campo de batalla al campo de polo en 50 años

    Caballo Bereber, de campo de batalla al campo de polo en 50 años

    Caballos bereber / WikiCommons

    Por Marta Pindado

    La raza de caballo Bereber es una de las más antiguas del mundo, procedente del norte de África, principalmente de Argelia y Marruecos; esta raza de caballos era utilizada por las tribus norteafricanas como animales de combate y su presencia en los campos de batalla del norte de África, Europa y Oriente Medio se puede rastrear casi desde el Imperio Romano hasta el siglo XX. Pero en el siglo XX, la llegada de la mecánica y la maquinaria casi les lleva a la extinción, y esta raza de caballos ha tenido que hacer lo que mejor ha hecho a lo largo de la historia: adaptarse.

    Cuando el ejército del Califato árabe  llegó a Oriente Medio, sus caballos de raza árabe empezaron a mezclarse con la raza bereber, de los cuales surgieron tres líneas de sangre diferente- caballos berberiscos, árabes puros y los mixtos. Fue una raza muy apreciada por los conquistadores musulmanes que siguieron su expansión hacia España y Francia. Con el paso de los años los equinos del norte de África se exportaron a Europa.

    Hasta 1950, la raza de caballos bereber tenía muchos ejemplares, pero después de dicha fecha empezaron a disminuir los ejemplares puros. A mediados del siglo XX la raza sufrió un declive en su crianza y en su población de ejemplares puros.La revolución de las técnicas militares de principios del siglo XX provocaron el progresivo desuso de las caballería en los ejércitos, por lo que se empezó a perder el uso principal de los caballos bereberes. Esta raza llegó a estar en peligro, ya que tampoco había muchas expansiones agrícolas en las que pudiesen trabajar o ser usados. Por suerte para el famoso caballo norteafricano, en 1987 se fundó en Argelia la Organisation Mondiale du Cheval Barbe (Organización Mundial del Caballo Bereber, en francés), para que la raza no desapareciese y por lo tanto poder preservarla.

    El caballo bereber y sus primos andaluces y árabes

    Berber blanco / Wikimedia Commons

    El caballo bereber es bastante similar al árabe, sin embargo, tienen unas pequeñas diferencias. La raza bereber tiene las patas traseras más largas que las delanteras ya que estos caballos debían tener una resistencia, velocidad y arranque por encima de lo normal, ya que eran usados como monturas de guerra, caza y trabajo. El caballo bereber fue cambiando y adaptándose, por lo que depende de donde haya evolucionado el caballo, sus características cambian. Cuanto más al este, más grandes y robustos son, su alzada sería de entre 145 cm y 155 cm. 

    Los caballos bereberes que tenemos hoy siguen teniendo en común con sus ancestros su cabeza larga y cráneo estrecho y su cola inclinada y más bien baja. El caballo bereber y el caballo árabe también son parientes cercanos, tanto que tienen una estrecha relación en la forma de crianza por lo que mucha gente suele pensar que son iguales, sin embargo, son muy distintos y son claras las diferencias entre ellos., Las más evidentes son: como la forma de su grupa y la de su cabeza.;Por un lado, el ya que la cabeza del caballo bereber tiene la cabeza es más convexa, mientras que el caballo árabe tiene una grupa más horizontal entre sus patas delanteras y traseras. 

    La raza bereber también está emparentada con el caballo andaluz. Es más, en general, los caballos ibéricos tuvieron mucha relación con los africanos durante épocas prehistóricas. Si a esto le añadimos la época de la presencia musulmana en España, tiene sentido que ambas razas tengan relación”, explican desde la Yeguada del Hierro del Bocado, una de las más conocidas de España.

    Pero los cambios no han sido solo a nivel morfológico, la crisis de mediados del siglo XX  provocó un cambio de casi 180 grados en las actividades que realizan los caballos bereberes en el siglo XXI. Tras la progresiva desaparición del uso militar de la caballería, la raza equina más famosa del norte de África ha encontrado nuevos nichos en los que florecer. Siguen siendo animales muy cotizados, solo que ahora son el compañero ideal para deportes, como carreras de caballos o polo, por su estupenda destreza física, y para su cría y exhibición. Hoy en día principalmente se crían en Argelia, Marruecos, el sur de África y España

    Una raza muy especial por sus cuidados y aguante

    Bettina Niedermayr / Pinterest

    “El gran hándicap de estos ejemplares es que son muy delicados. Tienen las patas muy sensibles y hay que cuidarlas más de lo normal, ya que son muy finas en comparación con su cuerpo y el peso que llegan a soportar, por lo que en algunos caballos de esta raza es aconsejable no herrarles, todo lo contrario a lo que pasa con otras razas que necesitan de las herraduras para que no sufran las patas”, explican desde la Yeguada del Hierro del Bocado.

    El  hábitat semidesértico del que salieron estos caballos les confirió algunas características singulares. Eran capaces de estar varios días sin beber ni orinar gracias a su condición física, lo que aumentaba su capacidad de adaptarse a terrenos sumamente hostiles. Sin embargo, esta raza no es querida en todo África, ya que en Namibia hay gente que cree que es una especie invasora que ha creado desequilibrios medioambientales importantes.

    Esta raza milenaria ha sobrevivido a múltiples cambios, el último, en la segunda mitad del siglo XX, le ha llevado de ser un caballo de guerra a ser un caballo muy solicitado para la doma y el deporte debido a sus físico, su buen carácter y que requieren poca educación.

  • Entre incertidumbres y éxitos: la lucha contra la malaria en los últimos 100 años

    Entre incertidumbres y éxitos: la lucha contra la malaria en los últimos 100 años

    Imagen de PublicDomainPictures en Pixabay

    Por Rosa Ballester Añón, Catedrática emérita de Historia de la Ciencia, Universidad Miguel Hernández, y Enrique Perdiguero-Gil, Catedrático de Historia de la Ciencia, Universidad Miguel Hernández

    La utilización masiva de recursos para atajar la pandemia generada por el SARS-CoV-2 puede empeorar otros problemas de salud. Las estrategias en curso para disminuir la mortalidad producida por enfermedades tanto o más mortíferas que la covid-19 pueden quedar en segundo plano. La malaria es uno de los ejemplos. Tanto, que en noviembre de 2020 la Organización Mundial de la Salud pidió que se reforzaran las medidas para luchar contra la enfermedad.

    La Estrategia Mundial contra la Malaria 2016-2030 fue aprobada por la Asamblea Mundial de la Salud en 2015. Su audaz objetivo es un mundo sin paludismo. Se pretende que en 2030 se reduzca en un 90 % la carga de mortalidad por esta enfermedad.

    Anualmente son diagnosticados más de 200 millones de nuevos casos. El Informe mundial sobre el paludismo 2019 señala que el 93 % de los casos y de las muertes se produce en el África subsahariana. Más de la mitad se diagnosticaron en Nigeria, República Democrática del Congo, Uganda, Costa de Marfil, Mozambique y Níger. Más de dos tercios de los fallecimientos, unos 400 000 en 2018, correspondieron a niños menores de cinco años. Desde 2000 se han reducido significativamente casos y defunciones, pero en años recientes se ha estancado el declive. El paludismo avanza en algunos países, sobre todo en Latinoamérica.

    Hace cien años, la malaria tenía carácter endémico en una amplísima franja que incluía Europa y América del Norte. En estas zonas hoy solo aparecen unos pocos casos importados. En España la enfermedad, conocida desde la Antigüedad, se declaró erradicada en 1963.

    La malaria (del italiano medieval «mal aire») o paludismo (de paludis, genitivo del término latino palus: ciénaga o pantano) es una enfermedad producida por parásitos del género Plasmodium. Durante siglos, la causa de las fiebres típicas de la enfermedad se atribuyó a determinadas condiciones que creaban un “ambiente palúdico”.

    Alphonse Laveran identificó el agente causal de la malaria en 1880. Entre 1891 y 1892 se describieron las diferentes especies del parásito. El papel de las distintas especies del mosquito Anopheles como vehículo de transmisión fue aclarado por Ross y Masson entre 1897 y 1899. Hacia 1902 fue posible plantear estrategias de intervención. Las campañas antipalúdicas incluyeron acciones contra las larvas de los mosquitos, mosquiteras, aislamiento de viviendas y la utilización preventiva de la quinina.

    Llegaron las cloroquinas, pero la malaria no se fue

    El uso posterior de otras medidas preventivas, como el insecticida DDT, generó cierto optimismo en la lucha contra la enfermedad. Un paso más fue la aparición de la cloroquina, un medicamento de síntesis que permitió superar la escasez de quinina. Se trataba de un optimismo extendido a todas las enfermedades infecciosas En las ediciones de los años sesenta del manual Historia Natural de la enfermedades infecciosas de Burnet y Davis se afirmaba: “En muchos aspectos se puede decir que la primera mitad del siglo XX marca el final de una de las mas importantes revoluciones sociales de la historia: la virtual eliminación de las enfermedades infecciosas como un factor significativo de la vida social”.

    La malaria, sin embargo, no desapareció del planeta. Los intentos de globalizar las medidas antipalúdicas desarrolladas por la Sociedad de Higiene de la Liga de Naciones y, más tarde, de la Organización Mundial de la Salud, no tuvieron el éxito esperado. Se utilizaron estrategias de tipo vertical. Fue el caso del uso del DDT y de la cloroquina en la Segunda Guerra Mundial. La enfermedad se había convertido en un problema para los ejércitos aliados. Se decía que era más peligroso que las balas enemigas.

    Las actuaciones integrales fueron menos utilizadas. Su objetivo eran los cambios estructurales y las mejoras en las condiciones de vida de las poblaciones. Además debían fortalecerse los sistemas de salud pública. Décadas después, el paludismo continúa siendo un grave problema a nivel mundial.

    La búsqueda de una vacuna eficaz y segura es muy reciente. La vacuna RTS,S/AS01 (RTS,S) es la primera y, hasta la fecha, la única efectiva. Permite reducir significativamente la incidencia de la enfermedad y la potencial letalidad para los niños africanos.

    La covid-19 y su impacto sobre la malaria

    El Día Mundial del Paludismo (25 de abril) de 2019 se inició la primera campaña universal de vacunación infantil contra el paludismo. Según Pedro Alonso, director del programa de malaria de la Organización Mundial de la Salud: “esta vacuna no será la solución definitiva, pero tiene el potencial de salvar miles de vidas y, por ende, contribuirá al desarrollo económico y social de algunas de las zonas más desfavorecidas del planeta”.

    En la situación actual, con el trasfondo de la pandemia, algunos autores han hecho estimaciones muy preocupantes. En 2020, en el peor de los escenarios posibles, las muertes por paludismo en el África subsahariana serían unas 769 000. Supondría volver a las tasas de mortalidad de principios de siglo. La causa sería la suspensión de las campañas de distribución de mosquiteros tratados con insecticidas y la reducción del acceso a antipalúdicos eficaces.

    Las esperanzas generadas por la vacuna contra la covid-19 no deben oscurecer otras enfermedades infecciosas cuya erradicación es, hoy por hoy, imposible. El fracaso frente al paludismo puede ser una buena vacuna para el virus del optimismo exagerado.