Categoría: África del Norte

Noticias, reportajes y entrevistas de los países de la región septentrional de África.

  • El reto del Dr. Ibrahim Mayaki de colocar a la Agencia Técnica de la Unión Africana a la altura de las necesidades del continente

    El reto del Dr. Ibrahim Mayaki de colocar a la Agencia Técnica de la Unión Africana a la altura de las necesidades del continente

    El Dr. Ibrahim Mayaki durante una conferencia en La Granja de San Ildefonso (Segovia, España)

    Franck Olivier Kra

    @franckokra

    Durante su último paso por Madrid para una visita de trabajo e intercambios con diversas instituciones públicas y privadas, el Dr. Ibrahim Assane Mayaki es el Secretario Ejecutivo de la Agencia para el Desarrollo de la Unión Africana (AUAD- NEPAD). Entre dos paneles internacionales en la Granja de San Ildefonso, en la región de Segovia (España), el Dr. Mayaki, a pesar de su apretada agenda, no escatima sus esfuerzos para responder a nuestras preguntas sobre los acontecimientos actuales y la evolución de la Agencia Técnica de la Unión Africana.

    Africa Actual: Dr. Mayaki, gracias por darnos algo de su tiempo para esta entrevista. ¿Podría presentarnos brevemente la organización que dirige, NEPAD-AUDA?

    Ibrahim Assane Mayaki: En mi opinión, la mejor manera de responder a esta pregunta es centrarnos históricamente en la NEPAD creada en la década de 2000 en un contexto en el que no había una reflexión estratégica sobre el futuro del continente, en el que estábamos saliendo de un ajuste estructural y todo lo que teníamos eran estrategias de reducción de la pobreza. Es en este vacío estratégico que los líderes africanos decidieron desarrollar un programa de los africanos para los africanos. Obviamente, este programa fue criticado inicialmente por ser neoliberal, promovido por grandes países, a pesar de que Senegal formaba parte de él, además de Nigeria, Sudáfrica, Egipto y Argelia.  Pero rápidamente resultó ser el único programa disponible para la Unión Africana y la antigua Unión Africana, la OUA, se creó justo después de la formación de la NEPAD, y la organización panafricana no cuenta en estos momentos con un programa de desarrollo estratégico. En este momento hay que tener en cuenta que los creadores de la UA se encuentran entre los fundadores de la NEPAD, mencionando a los presidentes Obasanjo, Thabo Mbeki, Bouteflika, etc.  Así que pasan a la UA el primer segmento de desarrollo de la Unión Africana y esto forma parte del primer segmento histórico de la UA. Siempre se ha previsto que este programa sea ejecutado por una entidad especializada que fue la secretaría de la NEPAD y que posteriormente se integrará en la Unión Africana, como se había previsto inicialmente en el decenio de 2000. Esta integración dio lugar al Organismo de Planificación y Coordinación de la NEPAD, que a su vez se convirtió en el Organismo de Desarrollo de la Unión Africana porque uno de los diagnósticos de la reforma del Presidente Kagame era el bajo nivel de aplicación de las decisiones de desarrollo; además, había confusión de funciones entre la Comisión de la Unión Africana y las Comisiones Económicas y Regionales y el Organismo de la NEPAD. Así, al contar con un organismo de desarrollo, permite distinguir entre dos funciones esenciales, a saber, la definición estratégica encomendada a la Comisión y una función de ejecución y ejecución encomendada al Organismo de Desarrollo de la Unión Africana, que, evidentemente, tendrá que trabajar en estrecha colaboración con las comisiones económicas regionales para hacerlo.

    “La NEPAD fue creada en la década de 2000 por africanos para africanos…. y es un ambicioso programa de desarrollo estratégico que ha demostrado ser el único programa disponible para la nueva Unión Africana”

    A.A.: Entonces, lógicamente, puesto que las funciones están definidas, esto permitirá a la Agencia operar con una eficiencia sin precedentes?

    I.A.M.: Teóricamente, deberíamos ser más eficaces, porque siempre hay una diferencia entre los textos que se establecen, las intenciones que tenemos y el papel efectivo de las entidades. Para que todo esto no funcione, es esencial tener un liderazgo que asegure que todo lo que se dice se implemente. Al menos hemos llegado a una etapa que fue la racionalización de los roles. Ahora tendremos que pasar a la aplicación y estamos trabajando en ello de forma bastante sostenida. Dos ejemplos que demuestran la voluntad de hacer avanzar las cosas son la gran participación de los Estados Miembros en el seguimiento de la aplicación. Para ilustrar esto, cuando negociamos nuestro presupuesto en la sede de la Unión Africana en Addis Abeba, es necesario tener tasas de ejecución muy buenas en comparación con los presupuestos anteriores.  Esto significa que todos los niveles tienen la responsabilidad de supervisar la calidad de la aplicación. 

    A.A.: ¿Cuáles son los proyectos emblemáticos de la UA en este momento?

    I.A.M.: Los proyectos emblemáticos se clasifican en tres grandes categorías y la primera se refiere a las infraestructuras que nos permitirán conectar, crear mercados regionales y en las infraestructuras hay una prioridad absoluta que es la de la energía porque sin energía no hay industrialización. Pero más allá de la energía, tenemos proyectos relacionados con el agua, el transporte multimodal, que son las carreteras, los ferrocarriles, etc.  Y los proyectos relativos a la digitalización. Todos estos proyectos de infraestructura están diseñados para ser implementados como parte de corredores de desarrollo con el fin de ir más allá de las soluciones puramente nacionales. En infraestructura, el nivel óptimo de operación es regional. Si tomamos como ejemplo la ejecución del corredor Abidjan-Lagos, una vez que se hayan realizado las mejoras en la infraestructura, podremos duplicar la intensidad del comercio entre los países de África occidental.  En el corredor central, que incluye Tanzania, Burundi y Kenia, al mejorar la infraestructura, se optimiza el comercio intrarregional. En cuanto al corredor norte-sur, que tiene su origen en el sur de África, que incluye Sudáfrica, Mozambique y otros países, también estamos optimizando los mercados. En términos de infraestructura, por lo tanto, estamos trabajando en términos de corredores.

    La segunda prioridad principal es la zona de libre comercio continental, que ha sido ratificada por un número significativo de países miembros y que facilitará el comercio intrarregional. El desarrollo de los mercados regionales permitirá una mejor circulación de personas y mercancías.

    “Las prioridades se dividen en tres grandes categorías: infraestructura, zonas francas ya establecidas y la transformación de nuestra agricultura.

    Para el movimiento de personas hay progreso, pero para las mercancías necesitamos resolver los problemas logísticos, que son problemas blandos de reglamentos y normas. Pero es importante que en este contexto exista una voluntad nacional muy clara. Todavía en esta área del libre comercio, es importante saber que para comerciar mejor, debemos producir y por lo tanto necesitamos una estrategia de industrialización basada en la transformación agrícola, que se basará en la diversificación de la economía rural para satisfacer las necesidades de las ciudades y el proceso de urbanización tal como lo conocemos. La economía rural va más allá de la agricultura y también incluye servicios. El otro aspecto se refiere a la formación de habilidades y conocimientos técnicos, que puede abrir oportunidades para los servicios y el turismo, por ejemplo, es un punto extremadamente importante. En términos de prioridad, no podemos dejar de lado la transición climática porque los efectos tendrán consecuencias que son conocidas en algunos casos y desconocidas en otros. Por lo que sabemos, los efectos sobre la agricultura serán considerables y esto requerirá una estrategia de adaptación muy amplia. También tenemos todo lo relacionado con la economía marítima porque África es una isla y todo lo relacionado con la economía azul es importante para el continente.

    A.A.: Su misión en España le permitió conocer a los responsables de instituciones españolas como Mujeres Por África y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, ¿cuáles son los objetivos de estas reuniones y sus contenidos?

    I.A.M.: Saben que con la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) hemos puesto en marcha un proyecto de más de 20 millones de euros, que es el mayor proyecto de capacitación para mujeres en África y que en los últimos treinta años ningún otro proyecto en este ámbito ha sido tan importante. Esto nos permitió realizar “convocatorias de propuestas” para mujeres empresarias del sector privado, para instituciones públicas, para organizaciones de la sociedad civil que presentaron proyectos que apuntaban a fortalecer la capacidad de las mujeres tanto en zonas rurales como urbanas y que, según evaluaciones especializadas, alcanzaron a 1.200.000 mujeres y a todas las áreas involucradas, PYMES, comercio transfronterizo, la lucha contra la violencia de género. En una serie de temas, respondimos a las necesidades expresadas por estas mujeres, pero no nos detuvimos en el camino porque las apoyamos en la ejecución de sus proyectos. A medida que nos acercamos al final de estos proyectos y se han acumulado conocimientos, la idea de mi reunión con el Director de la Agencia es saber qué se puede hacer con la acumulación de estos conocimientos.  No se trata de que España vuelva a invertir recursos en un proyecto, sino de ver, sobre la base de la asociación creada, lo que podemos hacer con otros socios como la Unión Europea y los propios socios africanos para difundir las buenas prácticas.

    “Con la Agencia Española de Cooperación Internacional, hemos implementado un proyecto para fortalecer las capacidades de las mujeres en África… ningún otro proyecto ha sido tan importante”

    Con la Fundación Mujeres Por África, la Presidenta ha estado involucrada durante mucho tiempo en el tema de la promoción de las mujeres investigadoras africanas. Iniciativas como la movilización de mujeres investigadoras africanas y su conexión con instituciones españolas y la creación de redes han sido importantes para promover la condición de la mujer.

  • OcioProject, la sostenibilidad e innovación en el turismo africano

    Como se puede adivinar por la combinación de idiomas en su nombre, OcioProject es una empresa española con vocación internacional, líder en asesoramiento, diseño, fabricación y montaje de infraestructuras para el ocio y el turismo activo.

    Miguel Ángel Carrillo Merino, licenciado en Educación Física y experto en gestión, es el creador y director general de esta empresa preparada para proyectos de todo tipo: desde montajes simples, hasta grandes parques e infraestructuras de ocio. Más de 50 años de experiencia avalan la calidad de sus instalaciones y la profesionalidad que ofrecen a sus clientes.

    OcioProject nació de forma casi casual en el propio hogar de Miguel Ángel, no en el garaje como es el caso de varias conocidas empresas tecnológicas, sino en el patio, como no podía ser de otra manera para una empresa líder en ocio y esparcimiento. Llevado por su pasión por los deportes de aventura, Miguel Ángel, comenzó construyendo un rocódromo, aprovechando los materiales sobrantes de la empresa de estructuras metálicas de su padre, Jerónimo Carrillo, y de su hermano, Jerónimo Carrillo Merino —quienes resultaron ser piezas fundamentales en la puesta en marcha de lo que más adelante se convertiría en esta empresa sostenible e innovadora—. Más tarde fueron sus vecinos y conocidos quienes les pedían estructuras de ocio y Miguel Ángel vio la oportunidad. Se lanzó a conquistar ese nicho de mercado como joven emprendedor y acabo en FITUR, la feria internacional del turismo de Madrid, donde se dio a conocer internacionalmente. Como nos comenta Miguel Ángel, «me dijeron que presentase mi producto en una feria y decidimos ir a FITUR hace cuatro años, convencidos por su importancia en el mercado español y su proyección internacional: el resultado fue increíble». Y añade: «Empecé trabajando yo solo con un peón, yendo a las obras. Acudir a FITUR supuso un cambio tectónico: de repente tenemos fábricas en tres sitios, tenemos naves. No paramos».

     

    Fue en FITUR donde se fraguó el encuentro con el grupo hotelero colombiano GHL Group que les permitió dar el salto internacional. De su mano llegaron a Sudamérica, lo que les dio la experiencia para probar nuevos mercados. Ahora OcioProject se expande también por África, en países como Marruecos, Argelia, Guinea Ecuatorial, Cabo Verde o Costa de Marfil, donde próximamente abrirán una delegación.

    La historia de éxito de OcioProject no acaba ahí. La adaptabilidad de su oferta y sus construcciones sostenibles le convierten en la combinación perfecta entre naturaleza e innovación. En este sentido Miguel Ángel afirma: «Nosotros no somos constructores, no construimos hoteles. Nosotros construimos alojamientos diferentes. Vamos a un sitio y optimizamos los recursos de los que éste dispone», y explica, «nos encargamos de solventar problemas de normativa urbanística: muchos lugares donde se nos requiere son parques naturales o zonas protegidas de alto valor ecológico donde la normativa impide construir pero donde una arquitectura efímera, respetuosa con el entorno y poco invasiva soluciona ese problema».

    Este tipo de soluciones innovadoras se adapta a la perfección a las necesidades de un mercado africano donde los turistas exigen confort, pero sin restar la autenticidad que solo puede ofrecerles las construcciones integradas en el entorno que OcioProject diseña. El turista está cada vez más concienciado de la importancia de preservar la biodiversidad y ser respetuoso con el medio ambiente y OcioProject responde a esa inquietud.

    De entre este tipo de «alojamientos diferentes» destacan las casas-árbol, las casas voladas, el glamping —es una fusión entre glamour y camping, un creciente fenómeno global que combina la experiencia de acampar al aire libre disfrutando de la naturaleza con el lujo y las condiciones propias de los mejores hoteles— o las mobile homes —casas prefabricadas que pueden desplazarse a voluntad—. Las construcciones son integralmente ecológicas, autosuficientes y alimentadas por energías renovables

     

    Además de ese tipo de iniciativas, la empresa ofrece una oferta diversa de entre la que destacan los parques multiaventura. Son circuitos en los árboles o en cualquier tipo de estructuras que uno pueda imaginar adaptados a las posibilidades del lugar, sean cuales sean las características del espacio destinado: zonas de escalada, señalización y acondicionamiento de senderos, salto al vacío, superficies verticales para practicar el rapel, vías ferratas, puentes colgantes, pasarelas voladas… Cualquier cosa para generar adrenalina. También rocódromos, minirocódromos, los orígenes de OcioProject, preparados específicamente para practicar la escalada sin tener que desplazarse a la montaña.

    Otras de las estructuras que OcioProject diseña, con especial éxito en el merado español y norteafricano, son los parques acuáticos: integrales, para hoteles o simplemente alguna estructura que complemente instalaciones preexistentes como piscinas y zonas de chapoteo o toboganes. La empresa se encarga de asesorar, tramitar, diseñar y construir instalaciones acuáticas para hoteles y complejos vacacionales

    La línea de crecimiento que quiere marcar Miguel Ángel va de la mano no solo de la sostenibilidad — con sellos y certificados medioambientales como Starlight, Biosphere, o cálculo de huella ecológica y de carbono—, sino también de la responsabilidad social corporativa, estableciendo vínculos con el paisaje humano donde se implementan sus proyectos. «Para nosotros trabajar con las comunidades locales es algo esencial. Les formamos gratuitamente, no solo para trabajar en la construcción, sino para trabajar en la explotación: si construimos un parque de aventuras, les formamos para que cumplan con la legalidad y la seguridad; si construimos un hotel, les formamos para que trabajen en el mantenimiento del mismo; si construimos viviendas sostenibles con autosuficiencia, les formamos sobre sostenibilidad ambiental y en capacidades para que sepan mantener los equipos», explica Miguel Ángel.

     

    Y ¿cuáles son las expectativas de OcioProject para el futuro? «Vamos a mirar mucho a África; aprovechar FITUR para reunirnos con entidades públicas y privadas, presentándoles proyectos reales para buscar la financiación», responde. «Nuestro futuro pasa por África».

     

    Por Yolanda Moreno Bello y Alejandro Dorado Nájera (@DoradoAlex).

  • Sudán, cruce de culturas

    Curso de Capacitación sobre Comunicaciones de Crisis en el Sector Turístico en la República de Sudán

    La Organización Mundial del Turismo (OMT), en cooperación con el gobierno de la República de Sudán y el ministerio de Turismo, Antigüedades y Fauna, organizó del 14 al 18 de noviembre de 2016 el Curso Regional de Formación Ejecutiva en Jartum, capital de Sudán, para abordar la comunicación de crisis en el turismo.

    El Curso de Capacitación

    Tras una crisis en una región o país, se producen, como es obvio, efectos negativos que disuaden a los  turistas potenciales a la hora de visitar los lugares afectados. La estrategia de comunicación en estos casos es determinante para cambiar la opinión pública sobre los destinos concernidos. En las palabras de la OMT «para minimizar el impacto de la crisis en los destinos, se requiere unas comunicaciones claras, rápidas y efectivas en todos los niveles de la crisis». El curso está diseñado para aportar su saber hacer a los participantes e inculcar unos valores y unas habilidades para reforzar la colaboración entre el sector público y el privado para lograr destinos turísticos de éxito. Los participantes en el curso fueron profesionales calificados de la industria del turismo de Egipto, Etiopía, la República Democrática del Congo, Gambia, Ghana, Kenia, Mozambique, Ruanda, Uganda, Zambia y Zimbabue.

    Minimizar el impacto de la crisis en los destinos requiere unas comunicaciones claras, rápidas y efectivas en todos los niveles de la crisis

    Visitar Sudán

    Además del curso de formación, la visita a Sudán condensó el lado práctico del curso, comenzando por su capital. El país sorprende al visitante rompiendo con los viejos clichés divulgados en algunas ocasiones por prensa internacional y que, a menudo, pueden magnificarse a los ojos de los viajeros potenciales hasta no corresponderse con la realidad, resultado de la incesante atención de los medios de comunicación.

    Jartum

    El corazón de Jartum es atravesado por el río Nilo Azul, que viene del lago Tana, en Etiopía, y se encuentra con el Nilo Blanco, cuya fuente se encuentra en el lago Victoria, en África Central. Podemos decir que la ciudad es regada por el río más largo de África. Es impresionante pasear en barco por el río Nilo en el punto de cruce, donde se nota cómo el Nilo Azul, más sombrío y movido, se encuentra con el tranquilo Nilo Blanco. La ciudad constituye, junto con los distritos de Omdurmán y Bahri (o Jartum Norte), una gran conurbación. Jartum abraza, culturalmente hablando, una serie de componentes turísticos como museos, antigüedades, atracciones naturales, jardines, etc. Uno de los más atractivos es el Museo Nacional, que se ubica frente al Nilo Azul en su confluencia con el Blanco. Tiene una impresionante colección de antigüedades de todo el país que se remonta a las épocas prehistóricas y a la era de Nubia.

    El reino nubio de Kush

    La visita a Meroe es un descubrimiento constante. Meroe, Sudan.

    El reino de Nubia tenía su capital en Kerma. La civilización de Kerma se considera como la raíz original de la que surgió la identidad sudanesa hace más de cinco mil años. Una civilización africana local que se mantuvo en el poder durante mil años. En la misma zona, tenemos el reino de Meroe, que se inscribe en la continuidad del reino de Napata y trae, en su apogeo, el resplandor de la civilización del antiguo Sudán. Fue a principios del siglo III a. C. que la necrópolis real de Kush fue oficialmente transferida de Napata-Nuri a Meroe. Meroe estaba compuesto por una ciudad con palacios, varios templos, baños reales y tres grandes necrópolis piramidales. La visita a Meroe es un descubrimiento constante que no deja indiferente a nadie, con sus pirámides que desempeñan el papel de testigos de una brillante civilización.

    El reino de Meroe se inscribe en la continuidad del reino de Napata y trae, en su apogeo, el resplandor de la civilización del antiguo Sudán

    El Estado del Mar Rojo

    Puerto Sudán es la capital del Estado del Mar Rojo y está situada al este del país, en la costa occidental del mar Rojo. Se considera como la puerta oriental de Sudán y una de las ciudades más bellas del país. La región tiene algunos destinos turísticos famosos, pero uno de los más atractivos es el atolón de Sanganeb. En esta zona el ecoturismo marino ha sido y sigue siendo la principal atracción para los turistas.

    Suakin

    La ciudad de Suakin, en el noreste de Sudán, es un sitio de gran importancia histórica y un puerto vital del mar Rojo desde el antiguo Egipto. Cruzado por las rutas de peregrinación musulmana y cristiana, sirvió como el principal punto de transbordo para el hach, la peregrinación islámica a La Meca, y también vinculó a África con Jerusalén para las comunidades cristianas que querían ver el Santo Sepulcro. Era la ciudad del comercio y de la riqueza en el mar Rojo. Hoy en día, en la entrada de la ciudad vieja, los visitantes todavía pueden encontrar la puerta de la antigua ciudad donde los edificios están hechos de corales.

    Puerto Sudán es un maravilloso centro de deportes de buceo, playas, natación… y también es conocido por su Festival del Mar Rojo, uno de los mayores del mundo

     

    Atolón de Sanganeb, Estado del Mar Rojo, Sudán.

    Una de las atracciones turística de Puerto Sudán es su mercado tradicional. Es importante tener en cuenta que los mercados tradicionales se celebran por separado para hombres y para mujeres. Una de las peculiaridades de los mercados es la presencia de los beja, pueblo principalmente vendedor, aunque también los hay pastores históricamente nómadas que viven dispersos por las regiones desérticas de Sudán, Egipto y Eritrea. Los beja representan el mayor grupo étnico no árabe entre el río Nilo y el Mar Rojo. También se les conoce como los fuzzy wuzzy debido a su resistencia a los soldados británicos durante el siglo XIX. Un poema escrito por R. Kipling, soldado de infantería británica, alaba a los beja por sus proezas marciales y su valentía, que resultó ser insuficiente ya que, apoyados por Muhammad Ahmad, un líder religioso de la orden Samaniyya, los británicos conquistaron sus tierras.

    Es importante saber que todos estos sitios y ciudades mencionados representan una pequeña parte de la riqueza cultural y de del patrimonio turístico de Sudán. Con el fin de hacer que el destino Sudán sea  competitivo y atractivo, el ministerio de Turismo, acompañado por el gobierno, adoptó el Plan de Acción de la Organización Mundial del Turismo para impulsar el turismo sostenible, la formación de actores y profesionales locales y para crear empleo y reducir la pobreza. A nivel internacional, y siempre en el marco del plan de acción de la OMT, Sudán ha establecido una estrategia y está poniendo en marcha acciones de comunicación con la intención de ser aún más atractivo desde el punta de vista turístico a la vez que mejora sus infraestructuras para alcanzar los estándares internacionales con un plan de inversiones progresivo.

     

    Fotografía y autoría: Franck Olivier Kra.

    @franckokra

  • Sudan, a crossroad of cultures

    Regional Executive Training Course on Crisis Communications in Tourism in the Republic of Sudan

     

    From 14 to 18 of November 2016, the World Tourism Organization (UNWTO) in cooperation with the Government of the Republic of Sudan and the Ministry of Tourism, Antiquities and Wildlife organized the UNWTO Regional Executive Training Course in the Republic of the Sudan on Crisis Communications in Tourism, in Khartoum the capital of the country.

     

    The Training Course

    After a regional or national crisis, negative side effects are inevitable, such as dissuading potential tourists from visiting the country or its most iconic sites. In such moments, the communication strategy is crucial to change public opinion about the destination. In the UNWTO’s words, “Minimizing the impact of the crisis on destination requires clear, swift and effective communications at every stage.”

    The UN agency, therefore, designed a course to instill values and skills to enhance the partnership between the private and the public sectors for the success of the destinations. The participants were qualified industry and tourism professionals from Egypt, Ethiopia, Democratic Republic of Congo, Gambia, Ghana, Kenya, Mozambique, Rwanda, Uganda, Zambia and Zimbabwe.

     

    Minimizing the impact of the crisis on destination
    requires clear, swift and 
    effective communications at every stage

     

    Visiting Sudan

    Apart from the training course itself, visiting Sudan demonstrated the practical aspects of the course, starting with its capital. The country surprises its visitors, breaking with the old clichés that are held and written about in some international press and can often loom larger than reality in the eyes of potential travelers as a result of unremitting media attention.

     

    The City of Khartoum

    Khartoum is crossed in its heart by the Blue Nile River coming from Lake Tana and meets the White Nile, which takes its source from Central Africa. Similarly, it can be said the city itself takes its source from the longest river in Africa. Navigating the Nile, there is a noticeable transition from the agitated waters of the Blue Nile to the calmer temper of the White Nile.

    Together with districts of Omdurman and Bahri, Khartoum’s large urban area has a population upwards of 2 million. Culturally speaking, it embraces a number of key tourism ingredients such as museums, antiquities, natural attractions, gardens etc. Among the most attractive is the National Museum, which faces the Blue Nile river and is located in the Nile’s confluence. It contains an impressive collection of antiquities from all over the country, dating back from the Nubian area’s prehistoric ages.

     

     A visit to Meroe is a constant breathtaking discovery.

    The Nubian Kingdom of Kush

    Kerma, the ancient capital of the kingdom of Nubia, is considered the cradle of the Sudanese civilizational identity, dating back over five thousand years. Here, the kings of this local African civilization maintained power for a thousand year. In the same area, the kingdom of Meroe, which followed the kingdom of Napata, was the peak of ancient Sudan’s glorious civilization. It was at the beginning of the third century BC that the Kushite royal necropolis was officially transferred from Napata and Nuri to Meroe. It included the city, palace, several temples, “Royal Baths” and three large pyramidal necropolises. A visit to Meroe is a constant breathtaking discovery of pyramids which bore witness to a brilliant civilization.

    The kingdom of Meroe, which followed kingdom of Napata, was the peak of ancient Sudan’s glorious civilization

     

    The Red Sea State

    Port-Sudan is the capital of the Red Sea state, located in the east of the country on the Red Sea’s western coast.  As the eastern gate of Sudan and one of its most beautiful cities, it is the hub of wonderful diving sport, beaches, swimming, shopping etc. The region has some famous tourism targets but one the most attractive is the Sanganeb atoll. In this area, marine ecotourism has been and is still the main attraction for tourists.

     

    Suarkin

    The town of Suakin in northeastern Sudan is a site of outstanding historical importance and a vital port of the Red Sea since the times of ancient Egypt. Crossed by Muslim and Christian pilgrim routes, it served as the main transshipment point for the Hajj, the Islamic pilgrimage to Mecca, and also linked Africa to Jerusalem for the Christian communities who wanted to see the Holy Sepulcher. It was the city of trade and wealth on the Red Sea. The gates of the old city, where the buildings are made of coral, still stand.

    Port Sudan is the hub of wonderful diving sport, beaches, swimming… it’s also known for its Red Sea Festival, one of the longest in the world
     

    Sanganeb atoll, Red Sea State, Sudan.

    One of Port Sudan’s iconic tourist attractions is its traditional markets, which are segregated by gender.

    One of the markets is characterized by the Beja people, historically nomadic shepherds who live scattered across the desert regions of Sudan, Egypt, and Eritrea. The Beja are the largest non-Arabic ethnic group between the Nile River and the Red Sea. They are also known as the Fuzzy Wuzzy due to their resistance to the British soldiers during the 19th century when they supported Muhammad Ahmad a religious leader of the Samaniyya. A poem written by R. Kipling, an infantry soldier, praises the Beja for their martial prowess, but their bravery wasn’t enough to prevent the British troops from conquering their land.

    It is important to know that all the sites mentioned here are but a small part of the cultural wealth and tourism heritage of the Republic of Sudan. In order to make the destination of Sudan competitive and attractive, the Ministry of Tourism, accompanied by the government, adopted the World Tourism Organization’s action plan in the framework of sustainable tourism, training of local actors and tourism professionals in order to create jobs and reduce poverty. At the international level, as part of the UNWTO action plan, Sudan is implementing a communications and actions strategy to make the Sudanese destination even more attractive by upgrading its infrastructure to international standards.

     

     Pictures and text by Franck Olivier Kra.

    @franckokra

  • España, país africano

    España es un país africano: una comunidad autónoma —Canarias— y dos ciudades autónomas —Ceuta y Melilla— están en África; el resto del país, a apenas unos kilómetros. Sin embargo, España ignora a África. Al menos hasta ahora.

    España ha vivido de espaldas a África, especialmente del África Subsahariana. De ella solo oímos hablar a colación de alguna desgracia, desastre o calamidad. La cobertura informativa del continente, centrada en inmigración clandestina, terrorismo, inestabilidad política y social, pobreza y hambre, funciona a modo de venda en los ojos de la sociedad española, que no deja ver la realidad de la región: un espacio dinámico, complejo, rico en oportunidades, con unas sociedades y culturas vibrantes.

    La primera gran apuesta española por África se dio durante la primera legislatura de José Luis Rodríguez Zapatero al frente del gobierno español, que elaboró el denominado Plan África I (2006-2008). En ese periodo se inauguraron numerosas oficinas de cooperación al desarrollo (OTC) y embajadas —sobre todo en el Sáhel, como parte de la apuesta por el control de la inmigración clandestina en origen— y se invirtió en cooperación y ayuda al desarrollo —si entre los años 2001 y 2004 se destinaron a este continente 150 millones de euros de media anual, solo en 2007 fueron 1 190 millones, casi el 40% de la ayuda oficial al desarrollo española según la OCDE.

    África es un espacio dinámico, complejo, rico en oportunidades y con unas sociedades y culturas vibrantes 

    Hoy en día, España cuenta con representación diplomática al más alto nivel en 28 de los 55 Estados del continente pero, tras el impulso de ese primer Plan África, la Gran Recesión truncó las perspectivas del Plan África II (2009-2012) y supuso un repliegue en las ambiciones españolas por incrementar su intercambio y presencia en el continente. Para muestra, un botón: la ayuda oficial al desarrollo, que creció hasta el 0,46% de la renta nacional bruta (RNB) en 2009 —lejos aún del compromiso del 0,7%—, llegó a bajar al 0,12% en 2015, para recuperarse hasta el 0,33% de las últimas estadísticas correspondientes a 2016.

    En el terreno económico, la presencia de empresas españolas en África se ha ido extendiendo, aunque no al mismo ritmo, ni por las mismas geografías por las que lo hizo nuestra diplomacia.

    África es el continente del futuro; un mercado de 1 300 millones de personas. Las previsiones apuntan a que el 28% del comercio africano será intracontinental en 2021, un negocio de 35 000 millones de euros. Según EY, aunque en muchos aspectos África se encuentre hoy en el estadio de desarrollo económico de los países del este asiático en los años setenta del siglo pasado, para 2030 el continente habrá alcanzado los niveles de ingresos per cápita de los que esas economías disfrutan en la actualidad.

     

     El turismo es una industria llena de oportunidades en África a cuya expansión la experiencia española puede colaborar. Playa en el archipiélago de Bazarutos, Inhambane, Mozambique (Foto: Alejandro Dorado Nájera).

    Actualmente, las exportaciones españolas hacia África suponen, según datos del ICEX, un 6,4% del volumen total [datos de enero a septiembre de 2017], siendo la cuarta región en importancia por detrás de la UE (65,9), resto de Europa (13,3%) y Asia (9,2%), y por delante de Latinoamérica (5,5%), Norteamérica (5,1%) u Oceanía (0,7%). Aunque atendiendo a esos datos pudiera parece que España está bien implantada en el continente, la presencia española está muy concentrada en los países del Magreb, concretamente en Marruecos (2,9% del volumen total  de exportaciones y 45,3% de las africanas) y en Argelia (1% del total, 15,6% de las africanas). El volumen restante, 2,5% del total y 39,1% de las exportaciones africanas, se lo reparten los otros 53 Estados del continente.

    En cuanto a la inversión española en África, las cifras son aún más expresivas y el continente recibió únicamente el 0,06% de los flujos de inversión bruta de enero a junio de 2017 (más de un 66% concentrados en Egipto). La UE, mientras tanto, recibió el 55,35% de estos flujos, por 24,57% de América del Norte, 11,95% de Latinoamérica o 4,95% de la región Asia-Pacífico.

    Además de en la dimensión económica, en la dimensión blanda y militar España tampoco puntúa alto en África: según el Índice de Presencia Global del Real Instituto Elcano, la presencia global española en África Subsahariana es mínima y solo explica el 3% del total, frente al 61% de Europa, el 14% de Latinoamérica o el 7% de Magreb y Oriente Medio. 

    África recibió únicamente el 0,06% de los flujos de inversión bruta española de enero a junio de 2017

    El nicho de mercado y las posibilidades de crecimiento en sectores para los que África necesita una experiencia y excelencia con las que España cuenta, como la construcción, las infraestructuras, las nuevas tecnologías, la agricultura y la ganadería, el turismo o las finanzas, es evidente. Con la llegada de Alfonso Dastis al Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación, parece que la atención de la diplomacia española está volviendo a centrarse en África, como declaró el mismo ministro en Costa de Marfil: «Queremos dedicar toda la atención y los medios posibles para dinamizar la relación con África, que es un continente de futuro».

    Según el ministro, «la política exterior no la hacen sólo los gobiernos. Hay que involucrar al sector privado y en España el sector privado y la sociedad miran mucho a África». Es por ello que su departamento prepara un nuevo Plan África, que estará listo a finales de 2017, y en el que el sector privado tendrá un protagonismo compartido.

    «Queremos dedicar toda la atención y los medios posibles para dinamizar la relación con África, que es un continente de futuro»: Alfonso Dastis, Ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación de España

     CAMION

    África necesitará invertir masivamente en infraestructuras para mejorar el transporte y en comercio intracontinental en los próximos años. Camión de mercancías en la República de Guinea, a las afueras de Conakry (Foto: Alejandro Dorado Nájera).

    Otra muestra del peso que África está adquiriendo en las prioridades de la diplomacia española es la reciente y muy necesaria creación de la Dirección General para África dentro del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación, para la que se ha contado con el experimentado diplomático Raimundo Robredo Rubio como director general. 

    También lo son la reciente gira del ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación por África Subsahariana o algunas iniciativas concretas, como la condonación de la deuda del Reino de España a Costa de Marfil: más de 100 millones de euros que de los cuales alrededor de 50 serán destinados a un fondo que financiará proyectos de desarrollo en los sectores del agua y de la energía. Para el embajador español en Costa de Marfil, Luis Prados Covarrubias, «las relaciones bilaterales entre España y Costa de Marfil se han intensificado considerablemente desde 2013, cuando ya el gobierno español condonó deuda marfileña por un valor de más de 172 millones de euros» y las relaciones comerciales han pasado de 335 millones de euros à 617 en cinco años; cifras modestas, pero cuyo aumento muestran clara prueba del creciente interés mutuo.

    España ha condonado más de 100 millones de euros a Costa de Marfil de los cuales, alrededor de 50 serán destinados a un fondo que financiará proyectos de desarrollo en los sectores de agua y energía

    Precisamente este país, Costa de Marfil, acoge a finales de noviembre de 2017 la Vº Cumbre Unión Africana – Unión Europea. Esta cita supone un éxito diplomático para el presidente Alassan Ouattara y una oportunidad para mostrar los avances del país y el continente en un momento en el que la estabilidad se ha convertido en la tónica habitual en la mayoría de los países de la región, pese a retos persistentes como la lucha contra la corrupción o la dependencia africana de la explotación de materias primas. Como recuerda el embajador marfileño en España, Charles Darius Atchimon, «África se encuentra en segunda posición, tras Asia, en dinamismo económico, una variable en la que Costa de Marfil mejora día a día, como muestra que el país se encuentre entre los 10 más atractivos del mundo para la inversión según el Doing Business Report del Banco Mundial».  Para el embajador, «Costa de Marfil está poniendo en marcha grandes proyectos vertebradores en campos como las infraestructuras, la sanidad, la educación o el agua y saneamiento». 

    Su país es muestra de la necesidad de concebir el desarrollo africano, desde Europa y desde España, como lo que es: una enorme oportunidad para crecer juntos en beneficio de las sociedades de ambos lados del Mediterráneo.

    Autoría y fotografía: Alejandro Dorado Nájera. @DoradoAlex

  • Los bancos islámicos en África: una alternativa al desarrollo socioeconómico

    El banco islámico es un sistema de finanza fundado sobre los principios de la charía (el camino para respetar la ley de Dios). Una institución bancaria con una característica esencial: contribuir al cumplimiento de los objetivos de desarrollo económico y social.

     

    La base ideológica y cultural de los BIS (Bancos islámicos) emana del principio de la designación de un sucesor, lo que exige que solo Dios sea el poseedor del dinero y que el hombre lo posea por procuración, pudiendo disponer de él únicamente por la voluntad del todo poderoso. La meta es ayudar tanto a los países miembros, como a las comunidades islámicas en sus actividades económicas, respetando los valores impuestos por la charía.

     

    Los principales bancos islámicos presentes en África

     

    El mayor banco islámico del mundo, el Bank Melli de Irán, un país donde todos los banco respetan la charía en virtud de la ley sobre los servicios

    bancarios adoptados en 1983. En el Norte de África los servicios bancarios islámicos tienen más oportunidad de desarrollarse por su población perteneciendo mayoritariamente a la religión musulmana. Sudán sigue siendo el mercado líder con veintidós bancos islámicos, teniendo cerca de diez mil millones de activos conformes a la charía. Este país emitió las primeras obligaciones islámicas (sukuk) en 2007.

     
    El banco islámico es un sistema de finanza fundado sobre los principios de la charía, el camino para respetar la ley de Dios

     

    En lo que se refiere a los principales BIS del Norte de África, Egipto tiene la más larga experiencia en servicios bancarios y de las finanzas islámicas con Faisal Islamic, el Banco Nacional de Egipto, luego con el Al Baraka y el banco Misr. El banco islámico Al Baraka en Argelia fue creado en 1991 y es el primer establecimiento bancario con capital mixto y privado.  En 1983 se creó Al Baraka en Túnez, y, en 1985 Al Wava en Mauritania.

    Todos estos bancos islámicos participan activamente en el desarrollo económico financiando sectores vitales (transporte urbano, pequeñas y medianas empresas, comercios, servicios).

    En África Subsahariana hay una BIS en Senegal, la cual pretende darse una posición de actor principal en el mercado bancario senegalés, aliando ética y buenos resultados y así contribuyendo al desarrollo económico y social del país. El BIS de la República de Guinea fue creado en 1983 y BINCI (Banco Islámico de Níger para el Comercio y la Inversión) en 1997.

     

    El concepto del banco islámico y su impacto en la sociedad

     

    El banco islámico se define como una institución bancaria que ni toma ni da intereses. Al contrario que los bancos tradicionales occidentales, los BIS reciben y conservan el dinero de sus clientes sin ninguna obligación ni compromiso de dar un beneficio fijo y determinado para devolver un préstamo, ningún interés es descontado de este dinero. Los BIS rechazan a usar este medio, emplean sus propios recursos sobre las operaciones de inversiones reales ya sean independiente o en participación con los que solicitan préstamos. Los BIS practican la actividad bancaria y la inversión según las enseñanzas del Islam y se someten al control de la ley islámica. Su papel es ofrecer una alternativa ética aplicando esos principios a la actividad financiera de sus clientes, usando unos métodos compatibles a la charía. Dicho esto, para permanecer en la legalidad islámica, los BIS han desarrollado unos mecanismos jurídicos y financieros para evitar la prohibición del préstamo con intereses y de todas las transacciones que se refiere a estos intereses.

    Estas transacciones se basan en unos conceptos llamados: mourabaha, moudaraba, mousharaka, istina’a e ijira:

     

    Mourabaha es un contrato, por el cual un cliente que desee adquirir unos productos o bienes, pide al banco comprárselos para luego volver a vendérselos al precio de coste aumentado con un margen de beneficio. Es una técnica de financiación que se parece al alquiler con opción a compra o a la venta a disposición. Gracias a la mourabaha, el BIS ofrece a sus clientes un producto de financiación que, respetando sus principios, les permite financiar tanto sus necesidades de explotación (stocks, materias, productos intermediarios) como sus inversiones.

     

    Moudaraba es otorgado a los clientes que gozan de una buena moralidad y de un control perfecto de sus campos de actividad, pero que no disponen de recursos financieros que les permitan explotar sus conocimientos.

     

    Mousharaka es una formula de financiación participativa. El banco y el cliente participan juntos a la financiación de una operación y asumen conjuntamente el riesgo de prorrateo de su participación. Los beneficios y las pérdidas se reparten entre el cliente y el banco sobre un acuerdo de ambas partes.

     

    Istina’a es un contrato de empresa, una persona pide a otra que le construya o le fabrique una obra mediante una remuneración pagada por adelantado, de manera fraccionada o al finalizar la obra. Permite financiar la construcción de equipamiento de producción, de transporte y de consumo bajo petición de los usuarios y/o comerciantes.

     

    Ijira consiste en adquirir a través del banco unos bienes que pone a disposición del cliente en alquiler, en este caso el banco percibe un alquiler por el servicio prestado.

     

    El banco islámico se define como una institución bancaria que ni toma ni da intereses. Al contrario que los bancos tradicionales occidentales, los BIS reciben y conservan el dinero de sus clientes sin ninguna obligación ni compromiso de dar un beneficio fijo y determinado para devolver un préstamo

     

    Estas instituciones tienen como misión proteger a la sociedad y preservar sus bienes y sus intereses. Esta finanza está de acuerdo con los derechos musulmanes basados sobre dos criterios: la prohibición del interés y la responsabilidad social de la inversión. La activad social es considerada entre los sectores no tradicionales, donde los BIS han desempeñado un papel eminente tanto en las inversiones directas como indirectas de dichos sectores, ya que favorecen los proyectos que van a satisfacer las necesidades financieras de los pobres, relaciona la rentabilidad financiera de una inversión con los resultados del proyecto concreto asociado. Los BIS no financian las actividades que dañan a la sociedad porque deben de obedecer a las prerrogativas del islam, las cuales prohíben todas las acciones profanas o perversas.

     

    Estos servicios bancarios adaptados a los clientes tienen un mayor efecto en el desarrollo económico. Los servicios islámicos aportan una contribución a las actividades gracias al sukuk (son las emisiones de obligaciones islámicas) que permiten asegurar e invertir la financiación de los proyectos a fin de incrementar el desarrollo económico.

    Los BIS tienen un impacto muy positivo sobre la sociedad, colocan sus ventajas al alcance tanto de la población islámica como de la no musulmana siempre que sea capaz de respetar la ley de la charía —de hecho los bancos islámicos no se limitan a la población musulmana. La clientela debe de seguir los fundamentos del sistema y los principios generales que rigen los productos actualmente comercializados en los bancos, tales como el halal (lo que está autorizado).

     

    Por Angélique Philippy.

  • La Conferencia Internacional de Desarrollo Africano de Tokio, TICAD: avanzando en la agenda de desarrollo sostenible de África

    El discurso dominante sobre la política de desarrollo en el continente africano tiende a presentar a China como el socio asiático por excelencia. 

    A pesar de que las relaciones del gigante asiático con la región son de una relevancia mayúscula, Japón ejerce, desde hace más de un siglo, un papel destacable en el continente africano. La cooperación entre el país nipón y África cuenta con una larga historia y surge en el marco de la revolución Meiji (finales del siglo XIX) con la que se va a buscar una apertura hacia el exterior orientada a conseguir una rápida modernización tecnológica y económica.  

    La cooperación entre Japón y África cuenta con una larga historia y surge en el marco de la revolución Meiji, a finales del siglo XIX

    Dicho gesto, que tiene lugar tras la Conferencia de Berlín (1884-1885) y que se formula desde una perspectiva postcolonial, fue visto con gran alarma por el parlamento británico que, por aquel entonces, denunciaba una serie de prácticas «incorrectas» por parte de Japón (facilidades crediticias a exportaciones, subvenciones estatales, infravaloración del yen, bajo coste de la mano de obra, etc.). En palabras de Ángel Turco, «se decía de Japón entonces más o menos lo que hoy se denuncia de China en relación con el continente». Tras la II Guerra Mundial, continúan los acuerdos comerciales y surge el Programa Oficial de Ayuda al Desarrollo (AOD), que contó con un enorme éxito tanto en la esfera cultural como tecnológica. Sin embargo, es con los nuevos escenarios que se crean tras el fin de la Guerra Fría cuando se abre una nueva etapa en la cooperación nipoafricana gracias a la Conferencia Internacional de Tokio sobre el Desarrollo de África (TICAD en adelante), pues Japón se posiciona en primera línea de juego en lo que se refiere a los desafíos económicos y de desarrollo en el continente. Establecida en 1993 a iniciativa del gobierno japonés, la TICAD incluye una amplia gama de socios estratégicos y cinco coorganizadores: el Gobierno de Japón, la Comisión de la Unión Africana, la Oficina del Asesor Especial de las Naciones Unidas para África (OSSA), el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Banco Mundial (BM).

    El encuentro entre ellos tiene lugar cada 5 años y sirve para poner sobre la mesa los temas más relevantes para ambas partes. A lo largo de los últimos 20 años la TICAD se ha convertido en un importante foro mundial que, abierto y multilateral, se asienta bajo la convicción de que «los africanos deben ser los dueños de su desarrollo» y los principios de «apropiación africana» y de «asociación internacional». La colaboración con los diferentes socios estratégicos ya citados ha sido y es muy positiva, pues contribuye a incrementar la sensibilización sobre la importancia de las cuestiones africanas y a reconocer que la paz y el desarrollo mundiales serían imposibles sin el continente. 

    Objetivo y principales avances del foro

    El objetivo del TICAD como foro de intermediación y cooperación es claro y conciso: sirve como instrumento en la facilitación y promoción de un diálogo político de alto nivel entre los líderes africanos y los asociados de desarrollo en África sobre cuestiones relacionadas con el crecimiento económico, el comercio y la inversión, el desarrollo sostenible, la seguridad humana, la paz, la estabilidad y el buen gobierno. Así mismo, al ser una asociación multilateral, promueve activamente la cooperación Sur-Sur y la triangular (en la que intervienen un país u organismo internacional que provee los recursos financieros, otro país que provee los medios técnicos –el país pivote-, y un país beneficiario de los dos anteriores), sin dejar a un lado las fórmulas tradicionales.  

    En líneas generales, el devenir de las conferencias ha sido bastante positivo, a excepción del fracaso de la III TICAD en el año 2003, cuyo objetivo era el establecimiento de la Nueva Alianza para el Desarrollo de África (NEPAD). Este retroceso no ha frenado la tendencia positiva, siendo uno de los logros más destacables el Plan de Acción 2013- 2017 de Yokohama, uno de los documentos finales de la V Cumbre de la TICAD celebrada en la ciudad en mayo de 2013 bajo el lema «Mano a Mano por un África más Dinámica». El plan, supervisado por la OSAA, contiene más de 617 iniciativas concretas de desarrollo de instituciones africanas y socios para el desarrollo que se planea sean puestas en marcha a finales del presente año 2017. Algunos proyectos prioritarios promoverán la integración de las infraestructuras del continente, el conocimiento científico, la innovación tecnológica, la seguridad y el crecimiento de la producción agrícola, así como un mayor acceso de las mujeres a los sectores económicos. Además, contribuirá a la mejora en el acceso a la salud, a la seguridad alimentaria y a la lucha contra el cambio climático. El programa Abe Iniciative o la Iniciativa de Educación en Negocios Africana, otro de los resultados de dicha cumbre, ofrece oportunidades a jóvenes africanos de cursar estudios en universidades japonesas y de hacer prácticas en empresas nacionales. 

    Tras la II Guerra Mundial continúan los acuerdos comerciales y surge el Programa Oficial de Ayuda al Desarrollo (AOD), que contó con un enorme éxito tanto en la esfera cultural como tecnológica

    La VI Cumbre TICAD 

    La sexta conferencia (TICAD VI) se celebró en el Centro Internacional de Convenciones Kenyatta (KICC), en Nairobi, del 27 al 28 de agosto del pasado año 2016. La reunión tuvo especial relevancia, pues es la primera vez que la TICAD tiene lugar en suelo africano, reforzándose de este modo los principios de «apropiación africana» y de «asociación internacional» que sustentan dicho foro. El encuentro tuvo un éxito abrumador pues reunió a 32 jefes de Estado y de g obierno de África, al primer ministro de Japón, a los coorganizadores y a más de 18.000 participantes acreditados, atrayendo a más de 300 altos ejecutivos de negocios, a 1.700 representantes empresariales de Japón y a 2.000 participantes de África. También se celebraron alrededor de 74 eventos paralelos antes y durante la cumbre. El foco de atención estuvo en el eslogan «Avanzando en la Agenda de Desarrollo Sostenible de África-Asociación TICAD para la Prosperidad», con el que se buscó atajar cuestiones pendientes de la Declaración y Plan de Acción de la Cumbre de Yokohama entre los que se encontraban el impulso del crecimiento económico, la aceleración de la construcción de infraestructuras y el desarrollo de capacidades, la potenciación de las explotaciones agrícolas como principal sector económico, la promoción de un crecimiento sostenible y resiliente, la creación de una sociedad inclusiva para el crecimiento, así como la consolidación de la paz, la estabilidad, la democracia y la buena gobernanza. 

    De forma más especifica, el objetivo de la sesión fue discutir maneras concretas de utilizar la plataforma TICAD para promover y apoyar la estabilidad social en África, a través de tres áreas temáticas que reflejan los desafíos y oportunidades emergentes desde la TICAD-V del año 2013, así como las prioridades para el continente esbozadas tanto en la Agenda 2063 como en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. La promoción de la transformación económica estructural mediante la diversificación económica y la industrialización, el fomento de un sistema de salud flexible para aumentar la calidad de vida, y la promoción de la estabilidad social para la prosperidad compartida, conforman estos tres ámbitos centrales. 

    Compromisos para el desarrollo futuro de África

    La Declaración de Nairobi, en la que se definen los nuevos compromisos contraídos con Japón para el desarrollo en África, fue el documento final de la TICAD-VI. Los esfuerzos programados buscan fomentar las inversiones, pues el país nipón realizara importantes aportes monetarios para el futuro del continente centrados en el desarrollo de infraestructuras de calidad, el establecimiento de sistemas de sanidad resistentes y la creación de las bases para la paz y la estabilidad. Asimismo, el documento incluye el desarrollo de recursos humanos, previendo la formación de 10 millones de personas, pues se busca el empoderamiento africano aprovechando la fuerza de Japón.  De hecho, en lo que se refiere a la diversificación e industrialización económica, se prevé que las infraestructuras de «calidad» sean el fundamento de la economía y que promuevan las actividades del sector privado como «núcleo». Otro de los compromisos derivados del foro es la promoción de la actividad del sector privado a través del desarrollo de recursos humanos y del incremento de la productividad, con la capacitación de 30.000 personas. La mejora del entorno empresarial con la contribución del sector privado será lanzada a través  del Foro Público-Privado Japón-África, que busca fomentar el diálogo entre los dos sectores. 

    La TICAD se ha convertido en un importante foro mundial abierto y multilateral y se asienta bajo el lema «los africanos deben ser los dueños de su desarrollo»

    Japón viene perdiendo posiciones frente al resto de actores asiáticos presentes en el continente; no solo con respecto a China (se calcula que solo unos 8.000 japoneses viven en territorio africano, frente a aproximadamente 15.000 chinos), sino también frente a los Emiratos Árabes Unidos y a Arabia Saudí, sin olvidar a otros países BRICS como Rusia y Brasil. A pesar de ello, la «silenciosa» presencia nipona es de enorme relevancia pues, de encuentros como la TICAD, surgen iniciativas orientadas a hacer frente a los retos que supone, si se cumplen las previsiones, tener una población de 2.200 millones de personas en 2050. Las medidas orientadas al respeto al medio ambiente, así como las asociadas al desarrollo sostenible, tienen un papel protagonista y enlazan, a su vez, tanto con los Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS) como con otras iniciativas sobre la materia que se desarrollan actualmente en suelo africano, como por ejemplo la Gran Muralla Verde. 

    A mi madre, por guiarme y enseñarme a ser fuerte y salir siempre adelante

    Por Malembe Dumont

    @Malembewe

  • Magrebís en París.

    Francia, el país de la libertad, de la igualdad y de la fraternidad, símbolo de tantos acontecimientos que han cambiado el curso de la historia contemporánea en todos los ámbitos, saca su fuerza de su composición multicultural y París es su capital. 

    Es una de las ciudades más creativas y expresivas del continente europeo. En esta ocasión nos paramos para compartir el día a día de la comunidad de origen magrebí que forma parte de la población de la Ciudad de la Luz.

     

    Mess Messouda, 33 años, marroquí

    Ella y su marido llegaron a Francia en el año 2000, principalmente por razones médicas. Al principio, el cambio fue relativamente fácil para ella puesto que ya conocía el país, habiendo nacido, y pasado su infancia hasta el último año de secundaria en Francia. Sin embargo, Mess esperaba encontrar un empleo rápidamente para hacer frente a sus necesidades. En cuanto a su marido, el traslado fue un verdadero sufrimiento puesto que a penas se desenvolvía con el idioma, y tampoco se hallaba en este nuevo contexto cultural y ambiental. Además, el dejar atrás a toda su familia siendo el único hijo varón también contribuyó a este sufrimiento. 

    Cuando le preguntamos si se siente integrada, esto fue lo que respondió: «Yo no diría que me siento especialmente integrada. Por otra parte me cuesta trabajo comprender el sentido profundo del término integración. Somos franceses, musulmanes y, visto el clima actual, parece difícil sentirse integrado sin concesión por parte de Francia. Sin embargo, tengo mi empleo, mi familia y me siento relativamente satisfecha. Vivimos dichosos con los altibajos inherentes a la vida.»

     

    Lo que más echan en falta es la mentalidad, la generosidad y el calor humano de sus compatriotas

     

    Lo que más echa en falta de su país de origen es la mentalidad, la simpatía, la generosidad y el calor humano de sus compatriotas. Las riquezas patrimoniales y geográficas son también fuente de grandes nostalgias. Ella se llevaría de Marruecos a Francia todas estas cosas que añora, pero, inversamente, también le gustaría poder llevarse a Marruecos el  sistema sanitario, las infraestructuras (carreteras, autopistas, accesibilidad, transportes), un poco de orden, las facilidades administrativas y las de la vida cotidiana en general (tiempo libre, ocio, salidas, etc.).

    Lo que menos le gusta de Francia son las mentalidades prefijadas, los prejuicios, y la reiterada falta de tolerancia, la carestía de la vida y el exceso de impuestos de todo tipo (de habitabilidad, sobre la renta, el impuesto de valor añadido, etc.).

    Mess no tiene muchos más amigos marroquíes que franceses. Debido, ciertamente, según ella, a su entorno de trabajo y ambiente (trabaja en un hospital en la región parisina) y cuando se le plantea la pregunta de si quiere volver algún día a Marruecos y jubilarse, nos responde lo siguiente: «Sería un buen final: volver. Pero no veo cómo, por el momento. Pienso que haré como nuestros antecesores: volver a vivir en Marruecos cuando sea mayor. A día de hoy ese es mi deseo».

     

    Yousef Tagham, 36 años, argelino

    Yousef vino a Francia por sus estudios, la experiencia y el amor por viajar.  Reconoce haber sido bien acogido por la familia y se ha sentido en su ambiente en París. Disfruta del teatro, de comer, salir, conocer gente y, simple y llanamente, de  vivir. 

    En cuanto a la integración, piensa que los valores y principios ya adquiridos en el país de origen, su Argelia natal, han hecho que se sienta integrado en Francia desde el primer día, «unos valores universales que no están relacionados con el lugar de residencia». Echa en falta muchas cosas, pero las más importantes son la familia y los amigos que viven en Argel. «Añoro mucho el  mar y a mi madre; las pequeñas salidas por Cabilia con mi padre, escuchando jazz y recorriendo la mágica costa mediterránea argelina».

    Lo que le ha llevado a Francia es la calidad de vida, el nivel de los estudios y de la formación, el encanto de este bello país (ha vivido nueve meses en la Costa Azul), vivir sus convicciones sin complejos, sin censura y de forma natural.

    Lo que podría hacerle volver a Argelia es la familia, solo la familia. 

    En Francia disfruta de la cultura, la libertad, el país, la cocina, su situación geográfica (en el centro de Europa), la historia, los castillos, los teatros, la grandeza y, para acabar, la hospitalidad. Lo que no le gusta es el individualismo de las grandes metrópolis, la carestía de los alquileres en París, el metro, las huelgas, los conductores parisinos, la meteorología, y sin olvidar los fines de semana de dos días. 

    Tiene amigos de todo tipo: franco argelinos, y argelino franceses, que son antes «amigos» que «originarios de».

    Para Youssef, los valores aprendidos en su Argelia natal, han hecho 

    que se sienta integrado desde el primer día

     

    ¿Volverá a Argelia? Yousef nos responde que todo depende del proyecto profesional y personal, que en la vida todo es posible. Para poder jubilarse, debe cotizar primero. Objetivamente, el sueño sería jubilarse en Andalucía. Sueños aparte, el lugar de la jubilación depende de varios factores y espera pasar su jubilación viajando, en Francia, en Argelia, en Andalucía… etc.

     

    Assia Menas, 32 años, argelina

    Tras sus estudios de ingeniería sus planes la llevaron a Francia para proseguir sus estudios en el campo de la farmacia y adquirir un doble grado, también por la facilidad del idioma.

     

    Extraño mucho las costas argelinas. 

    Ir a la playa al salir de la universidad o del trabajo y relajarme frente 

    al mar es muy agradable

     

    Su llegada a Francia fue un poco difícil, sobre todo por la añoranza de su familia. Se sintió también estresada a causa de las numerosas gestiones que se vio obligada a realizar. Tuvo un gran momento de duda en cuanto a la elección de su máster, pues cambiaba de especialidad y se salía de su trayectoria en el ámbito de los estudios. Actualmente, Assia trabaja en un puesto en CDI y, según ella, se encuentra bien arropada. Ha hecho muchos amigos, tiene sus pequeñas costumbres y recientemente ha obtenido la nacionalidad francesa. «Lo que echo de menos de mi país es, en primer lugar, a mi familia y diría que también la calidez del pueblo argelino; allí se puede abordar más fácilmente a la gente». Nos dice que también añora las costas argelinas. Ir a la playa al salir de la facultad o del trabajo y ponerse frente al mar es muy agradable.

    Según ella, si pudiese se llevaría el sol de Argelia para dar alegría y dar más calor a sus jornadas parisinas, además de mayor apertura de espíritu a los parisinos, y añade: «lo que más me gusta de Francia es la riqueza de la vida cultural. Siempre hay cosas para hacer, muchos espectáculos y museos para visitar. En Argelia, desgraciadamente, eso no está tan desarrollado.»

    Lo que menos le gusta a Assia es la relación de los franceses con el dinero y la falta de lazos familiares. Nos explica que tiene algunos amigos argelinos que, como ella, han venido para acabar sus estudios en Francia. Sin embargo, la mayoría de sus amigos son franceses o de otros lugares y los ha conocido dentro del ámbito laboral o de las salidas con sus amigos. No descarta regresar un día a Argelia, un país rico donde quedan muchas cosas por hacer, y no diría que no si se le presentase una buena oportunidad.

     

    Zola Menas, 36 años, argelina

    Zola dejó Argelia ante la falta de posibilidades de evolución profesional y las dificultades para ejercer correctamente su profesión, lo que era frustrante para una persona ambiciosa como ella. Decidió entonces retomar sus estudios para reorientarse profesionalmente y llevar a cabo investigación médica en Francia, puesto que, debido a las incompatibilidades académicas, no puede ejercer la medicina. También huía de una mentalidad social que no era compatible con su modo de vida.

    Zola nos dice: «al principio me sentí mal, pero me adapto muy rápido y soy una persona sociable. Tengo muchas ventajas al encontrarme en Francia y no en otro sitio, tanto por el idioma como por la presencia de algunos miembros de mi familia y amigos próximos, pero el cambio siempre es un poco difícil al inicio».  

    Le ha hecho falta poco tiempo para tener nuevos objetivos. Ahora todo va mucho mejor puesto que su situación es mucho más estable y posee los papeles que le autorizan a permanecer en territorio francés durante un año. Zola se encuentra bien instalada y puede dedicarse a cumplir sus perspectivas y a disfrutar de la vida.  

    Me falta mi familia, mis amigos, ejercer como médico, el buen tiempo y el sol, tener tiempo libre y el sabor de las frutas y las verduras… bueno, quizás sean pequeños detalles pero, en cualquier parte, elegir conlleva siempre un pequeño sacrificio

     

    Al plantearle la pregunta sobre su integración,  nos hace saber que es una palabra que no le gusta mucho, pues no se ha sentido nunca apartada. La gente no le hace sentirse diferente, quizás porque es una chica blanca de piel, porque habla la misma lengua, comparte la misma actualidad y bastantes otros puntos comunes, pero el sistema y la administración le recuerdan constantemente que es extranjera.

    Zola nos cuenta: « me faltan mi familia, mis amigos, ejercer como médico, el buen tiempo y el sol, tener tiempo libre y el sabor de las frutas y las verduras, etc. Bueno, quizás sean pequeños detalles pero, en cualquier parte, elegir conlleva siempre un pequeño sacrificio»

    Se llevaría de Argelia a sus padres y estaría tranquila de tenerlos en un país desarrollado con un sistema sanitario puntero, sin olvidar la generosidad de la gente. De Francia a Argelia, la lista para ella se alarga, ya que es difícil la comparación dada la enorme distancia entre un país en desarrollo y una potencia económica e industrial como Francia. Según ella, las tres grandes prioridades serían la educación, la sanidad y la justicia, y piensa que Francia tiene valores sólidos. 

    Añade que lo mas importante para ella en Francia es un todo que se resume en el desarrollo, el acceso a los derechos, a la educación y a la cultura, el refinamiento de la gastronomía (panes y quesos para ella en particular) y las ayudas sociales, que son muy ventajosas en relación con otros países desarrollados. También el patrimonio francés: una buena unión que alía historia y diseño futurista, en lo que concierne a la arquitectura.

    Al preguntarle por aquello que menos le gusta nos responde: «desgraciadamente es delicado. La relación con la inmigración es una preocupación a nivel mundial y, la falta de apertura de mente en relación con ciertas amalgamas (asociadas a los orígenes y las religiones). Creo que se levantan muros y se separa a la gente en clases por criterios escandalosos, y eso hay que denunciarlo, pues se aleja de los valores de la República, lo que es una pena»

    La mayoría de los amigos de Zola tienen la doble nacionalidad franco-argelina, mantiene contacto con personas llegadas a Francia antes que ella y cuenta entre sus amigos a miembros de su familia y amigos de diferentes orígenes.

    Zola se siente llena de energía para trabajar y le gusta saber que la jubilación está demasiado lejos como para pensar en ello en este momento. Se plantea seriamente, si las cosas no cambian, vivir su jubilación en Francia o en otra parte dejando la puerta abierta a otras posibilidades.

     

    Rym Ghamgui, 25 ans, estudiante tunecina

    Rym vino a Francia, a París concretamente, para terminar sus estudios de diseño de interiores, pues siempre fue su sueño estudiar en Francia, debido al nivel de educación superior en relación al de Túnez en lo que concierne a su profesión y a las mayores oportunidades profesionales.

    El primer año no fue en absoluto fácil puesto que París le parecía demasiado grande y se sentía un poco perdida. Se encontraba cansada y deprimida debido a que pasaba mucho tiempo en el metro y le faltaba el sol. También le sorprendió la actitud de la gente, demasiado apresurada y bastante materialista. 

    Rym se rodeaba de compatriotas, pero desde hace un tiempo, ha añadido franceses y personas de otras nacionalidades a su larga lista de amigos, lo que le ha ayudado mucho a sentirse más integrada

     

    Con sus palabras nos dice lo siguiente: «después de tres años, me va mucho mejor. Felizmente para mí, tengo a mi familia materna que me ha ayudado mucho; vivo en casa de mi tía y eso me ayuda económicamente, pues no podría vivir sola. Sin embargo, eso tiene algunos inconvenientes, ya que no estoy del todo en mi hogar y debo respetar las reglas de la casa.

    Lo que más añoro es mi familia más cercana, mis padres, mi hermana y mi hermano, que están en Túnez. Voy con frecuencia a Túnez, sobre todo en vacaciones de verano. También echo de menos el lujo que me suponía mi coche, por ejemplo, que no lo tengo aquí. La vida en París es cara e, incluso si dispongo de medios, los precios me parecen exagerados: visitas a los museos, restaurantes, vestimenta… todo, a decir verdad».

    Lo que le gustaría traer a París es a sus padres. Lo que más aprecia es su evolución en la vida profesional y, lo que menos, el estrés de la vida diaria. Rym se rodeaba de compatriotas. Ahora, entre su larga lista de amigos, cuenta con franceses y de otras nacionalidades, lo que la ha ayudado mucho a sentirse más integrada. Rym piensa volver a Túnez, pero no enseguida, quizás tras algunos años de experiencia. Reconoce también que la situación en su país ha sido muy difícil tras la Primavera árabe y los atentados en Túnez.

      

    Por Daria Skarzynska