El primer Ministro de Somalia, Mohamed Hussein Roble, participa en el Foro de Colaboración de Somalia (SPF) en 2020 / WikiCommons
Después de muchos bloqueos políticos, las autoridades de Somalia lograron un acuerdo para que se celebren elecciones, una medida que aplaude la oposición pero que plantea un escenario de más violencia. La cadena alemana Deutsche Welle informó que las votaciones tendrán lugar dentro de 60 días y es un acuerdo que se ha firmado entre el Gobierno Federal y los líderes de los cinco estados del país.
As I had previously committed to, my Government and I are steadfast in implementing this agreement and to lead the country's elections in a transparent, free and fair manner that does not infringe upon anyone’s rights, God-willing. #SomaliaElections2021
— Mohamed Hussein Roble (@MohamedHRoble) May 27, 2021
El primer ministro, Mohamed Hussein Roble dijo en su cuenta de Twitter que “mi Gobierno y yo somos firmes en la implementación de este acuerdo y en liderar las elecciones del país de una manera transparente, libre y justa”.
Esta decisión fue aplaudida por el expresidente somalí Hassan Sheikh Mohamud, quien afirmó que “es un acontecimiento histórico para la nueva democracia” y ello, “acaba con un largo período de miedo sobre hacia dónde se dirige el país”.
Los obstáculos electorales en Somalia
El enviado especial de Naciones Unidas en Somalia, James Christopher Swan elogió la decisión de un diálogo y el acuerdo posterior, que han permitido el desbloqueo de la crisis política, según un comunicado de prensa del organismo internacional. “Felicito a todos los líderes somalíes que buscaron el compromiso y el consenso durante este período, y que trabajaron para reducir la situación, en interés de la nación y el pueblo somalí. Este espíritu de compromiso sigue siendo una necesidad urgente de cara al futuro”.
La Declaración del funcionario internacional fue expresada ante Consejo de Seguridad de Naciones Unidas el pasado 25 de mayo y en ella destacó que es de vital importancia la participación de la mujer. “Es fundamental que se aplique la representación mínima del 30% de las mujeres en ambas Cámaras del Parlamento Federal” y no solo ellas, “también la de los jóvenes y los grupos minoritarios en la toma de decisiones políticas en el futuro. Esto es necesario para garantizar el desarrollo del país y una paz sostenible en Somalia”.
La nación africana ha vivido desde el pasado 12 de abril una serie de tensiones políticas después que el mandatario decidiera extender su gestión por dos años más, ya que su administración había expirado el 8 de febrero.
Esa decisión fue rechazada por la oposición y terminó en enfrentamientos armados registrados a principios de mayo y que dejaron tres muertos, según informó en una nota de prensa la agencia Africanews.
Días después se registraron nuevos disturbios en la población de Mogadiscio entre las fuerzas gubernamentales y grupos opositores, incluidos miembros de Ejército, que tomaron por un breve espacio de tiempo el control de algunas partes de la ciudad. Un hecho que dejó al menos 13 muertos y 22 heridos.
Ante esos sucesos, el mandatario encargó al primer ministro que se negociara con la oposición. Ahora la fecha exacta para los nuevos comicios debe ser determinada por la Comisión Electoral Nacional.
Somalia, un estado en constante guerra
Este nación africana vive en una constante crisis de violencia y caos desde 1991, cuando fue derrocado el dictador Mohamed Siad Barre en una sangrienta guerra civil y tras un gobierno dictatorial ejercido desde 1969 hasta 1991.
Somalia en la actualidad es un país debilitado por décadas de guerra civil y una insurgencia de islamistas radicales afilados a al-Qaeda, que atraviesa una de sus peores crisis políticas de los últimos años, detalla la nota de prensa de Africannews.
Cartel electoral del presidente de Etiopía Abiy Ahmed // Google Creative Commons
Las sextas elecciones nacionales en Etiopía previstas a realizarse el próximo 5 de junio se han pospuesto indefinidamente debido a los crecientes problemas logísticos, dijo la jefa de la Junta Electoral de Etiopía, Birutkan Mideksa, sin dar una nueva fecha.
La agencia de noticias AFP indicó en una nota de prensa que Mideksa enumeró una serie de problemas logísticos entre ellos, finalizar el registro de votantes, capacitar al personal electoral, imprimir y distribuir las papeletas de votación. “Prácticamente se volvió imposible entregar todo en las fechas programadas originalmente”, dijo.
Estos desafíos observados en el proceso de las elecciones también son motivo de frustración para los partidos políticos, según detalla The Reporter Ethiopia, dado que el proceso de las elecciones está tomando un camino lleno de baches.
Zelalem Workagegnehu, jefe de comunicaciones de Ciudadanos Etíopes por la Justicia Social (Ezema), dice que tales contratiempos durante el proceso electoral obstaculizarían la transición a una nación más democrática que se espera que provoque la elección.
Para estos comicios que han quedado con fecha en el aire, los etíopes elegirán un nuevo parlamento, así como consejos regionales y municipales. Las elecciones, explica la emisora alemana Deutsche Welle (DW), estaban programadas originalmente para el 29 de agosto del año pasado, pero se pospusieron debido a la pandemia del coronavirus.
Los obstáculos de este proceso electoral
Las elecciones pacíficas parecen cada vez más improbables en esta nación del este de ÁFrica devastada por el conflicto, donde residen más de 80 nacionalidades y grupos étnicos y persisten agravios sin resolver, señala la DW.
“El gran problema es el nivel de violencia que estamos viendo en todo el país en este momento, que parece que está aumentando en el período previo a las elecciones a principios de junio”, dijo a DW William Davison del International Crisis Group.
Esto se aplica particularmente a los estados regionales de Benishangul-Gumuz y Oromia, el último de los cuales es la mayor de las nueve regiones administrativas de Etiopía y donde, según Davison, la actividad insurgente ha aumentado. El primer ministro Abiy Ahmed y su Partido de la Prosperidad enfrentan desafíos de partidos de base étnica cada vez más estridentes que buscan más poder para sus regiones, explica una nota de la agencia Reuters.
El gobierno ha creado un Comité Nacional de Seguridad Electoral integrado por miembros de la Policía Federal, el Fiscal General, el Servicio Nacional de Inteligencia y Seguridad, el Ministerio de Defensa y representantes regionales para garantizar una elección pacífica y legítima, según se explica en un comunicado de prensa divulgado por la Oficina de Prensa del Primer Ministro.
La sombra de la guerra que se vive en la población de Tigray es un problema para el país al que se suma que partidos como el Frente de Liberación Oromo (OLF), se retirará del proceso electoral argumentando la detención de algunos líderes de su partido. El mismo camino siguió el Congreso Federalista Oromo (OFC). Sin embargo el partido Ezama adoptó una postura diferente, argumentando que las elecciones era la mejor cura para el malestar actual.
Esfuerzos europeos insuficientes
La Unión Europea canceló recientemente su misión observación, expresando dudas sobre el proceso electoral. No fue posible llegar a un acuerdo con las autoridades etíopes sobre los parámetros clave para el despliegue de una Misión de Observación Electoral de la UE, explica un comunicado de prensa de la Unión Europea.
“Es decepcionante que la UE no haya recibido las garantías necesarias para extender al pueblo etíope uno de sus signos más visibles de apoyo a su búsqueda de la democracia”, se lee en un comunicado del jefe de política exterior de la UE, Josep Borrell.
En la búsqueda de unas elecciones creíbles, inclusivas y transparentes, la UE ha apoyado a la Junta Nacional Electoral de Etiopía (NEBE) en la preparación de estas elecciones con más de 20 millones de euros.
Etiopia de cerca
Abiy Ahmed de 44 años es el actual primer ministro y ganador del Premio Nobel de la Paz en 2019 y quien buscará un nuevo mandato.
Este país ubicado en el llamado “Cuerno de África”, tiene más de 112 millones de habitantes y es el segundo más poblado de África, según datos del Banco Mundial.
Datos del organismo internacional señalan que la economía de Etiopía experimentó un fuerte crecimiento con un promedio de aumento del 9,4% del PIB anual en la década pasada en los sectores de la industria, la construcción y los servicios.
La agricultura dice el informe no se vio afectada por la pandemia de Covid-19, sin embargo como en todo el mundo el virus ha tenido un fuerte impacto social y económico que se ha visto reflejado en un aumento del precio de los alimentos básicos, el aumento del desempleo, pa desaceleración del crecimiento y el aumento de la pobreza.
También Etiopía ha experimentado la peor invasión de langostas en décadas y esto, dice el Banco Mundial, podría impactar de forma negativa a la inversión extranjera o las exportaciones turísticas, por ejemplo. Desde su refundación tras la caída del régimen comunista en 1991, el país cuenta con una Constitución que establece un sistema parlamentario federal.
Etiopía está formada por el Gobierno Federal, los 9 estados regionales autónomos y dos administraciones municipales. Tanto el gobierno federal como el regional están organizados en tres ramas del gobierno: legislativa, ejecutiva y judicial.
Saima Suluhu (Sultanato de Zanzíbar, 1960) juró el cargo de presidenta de Tanzania el pasado 19 de marzo tras la muerte repentina el pasado 17 de marzo de John Magufuli (61 años), que lideraba el país desde 2015 y conocido por su negacionismo ante de la Covid-19.
Suluhu se convierte en la primera mujer presidenta de la historia de Tanzania . Es junto a la etíope Sahlework Zewde, es la única mujer que ostenta la jefatura de estado de un país de África. Desde que empezara su carrera política en el año 2000 como ministra de Empleo Juvenil, Desarrollo de la Mujer y la Infancia en de la región de Zanzíbar, no ha hecho más que escalar posiciones en su partido (Partido de la Revolución) hasta llegar al más alto cargo. Su nombramiento como presidenta se ha producido siguiendo el proceso constitucional por el que, en caso de fallecimiento del jefe del Estado su cargo para a la Vicepresidencia, cargo que ocupaba Suluhu desde 2015.
Según las fuentes oficales —las cuales dan poca información—, la muerte del Magufuli se debió a “complicaciones cardíacas”. Magfuli estuvo ausente de la vida pública durante semanas y su muerte inesperada ha levantado sospechas sobre una posible causa de Coronavirus.
El presidente, que desde octubre cumplía con su segundo mandato, era una figura controvertida a escala internacional. Muchos lo acusaban de hacer política dictatorial y oprimir la libertad de prensa; el candidato opositor, Tundu Lisso, denunció públicamente “irregularidades” en las últimas elecciones y días después fue detenido para ser liberado a las pocas horas. El propio Lisso es quien asegura que el líder no murió por complicaciones, sino por el virus. Magufuli y sus declaraciones negacionistas hacia la pandemia le habían dado mala fama internacional. Llegó a asegurar primero que la enfermedad no existía, después, que los casos disminuían “rezando” y tras el contagio de su hijo, celebró que se curaba con “limón”, “jengibre” e “intervención divina”.
Renovación política
La presidenta Suluhu, conocida cariñosamente como Mama Samia, llega creando grandes expectativas de cambio. Se la considera una figura más diplomática que su predecesor; en 2017, tras un intento de asesinato del opositor Lisso (atentado de origen desconocido, aunque se sospecha de agentes federales), ella fue a visitarlo en el hospital como gesto de reconciliador, forjándose, como lo lleva haciendo desde sus inicios, una buena imagen pública. También ha representado a Tanzania a nivel internacional durante años en las reuniones más importantes, como en Naciones Unidas o la Unión Africana. Aún así, poco se sabe de su vida privada de Suluhu; casada con un oficial agrícola, es madre de tres hijos y una hija, Wanu Hafidh Ameir, que ha seguido sus pasos en política y es diputada en la Cámara de Representantes de Zanzíbar.
No obstante, Tanzania tiene importantes tareas de progreso en cuanto aspectos fundamentales como los derechos, la democracia, la educación y la economía, que requieren de un gran esfuerzo por parte de un liderazgo renovador y transparente. Pronto veremos cuáles serán los cambios y qué impacto tendrán en la población. Queda también pendiente el conocer la postura de Suluhu frente a la COVID-19, un factor transcendental en un país auto declarado “libre del virus” en mayo de 2020 y que tan solo ha reportado 509 casos y 21 fallecidos.
Catherine Kyobutungi, Executive Director, African Population and Health Research Center
Tanzania ha tenido un enfoque muy particular para controlar el SARS-CoV-2. El año pasado, solo unos meses después del inicio de la pandemia, el presidente John Magufuli declaró a Tanzania libre de Covid-19tras tres días de oraciones nacionales.
Desde entonces, se ha negado a imponer un confinamiento, ha reabierto las escuelas, ha permitido la celebración de grandes eventos deportivos, ha continuado con las reuniones religiosas, ha dejado de hacer pruebas y ha suspendido las campañas de comunicación públicas sobre el virus. El país también ha dejado de notificar casos y muertes.
El argumento era que la gente debía dejar de vivir con miedo y confiar en Dios y en los remedios tradicionales africanos para prevenir contagios. Tanzania podría ser el único país del mundo que haya adoptado este enfoque, que va en contra de todo lo que han recomendado los científicos, otros organismos sanitarios nacionales y la Organización Mundial de la Salud (OMS).
No, porque nose puede utilizar una vacuna en el país sin que esté registrada y autorizado su uso. El proceso normal es que los expertos, junto con los organismos reguladores, revisen los datos sobre la vacuna y aprueben su uso si están convencidos de su eficacia y seguridad.
Para la vacuna de la Covid-19, esto se está haciendo mediante el procedimiento de la lista de uso en emergencias de la OMS. La revisión la realiza un equipo internacional de expertos con la participación de otros especialistas de las autoridades nacionales.
Pero si el Gobierno tanzano se niega a registrar la vacuna para su uso, nadie podrá acceder a ella.
No obstante, el país podría registrar la vacuna, pero negarse a importarla. Esto permitiría al sector privado importar algunas, aunque no serían suficientes. Los programas de vacunación contra la Covid-19 en cualquier país suponen una gestión masiva y, si el sector privado coge las riendas, muchos no podrán permitirse las vacunas o tener acceso a ellas.
Quienes sí se podrían vacunar serían las personas pertenecientes a la élite de Tanzania (o aquellos que dispongan de medios), que podrían salir del país y vacunarse en otro lugar.
Otros tanzanos que podrían tener acceso a las vacunas son aquellas comunidades fronterizas que, en el pasado, han cruzado a los países vecinos y se han beneficiado de los programas de vacunación. Esto podría suceder si la vacunación generalizada comienza a producirse en Kenia, Uganda, Ruanda y Malaui.
Pero eso será dentro de un par de años.
Muchos países ricos habrán vacunado a todos los que lo necesiten a finales de este año. Pero los países africanos no contarán con total disponibilidad de la vacuna hasta finales del próximo año o, incluso, hasta 2023.
Todavía existe la posibilidad de que Tanzania registre e importe las vacunas en el futuro. Magufuli ha enviado mensajes contradictorios. Por una parte, el Gobierno ha dicho que no tiene previsto encargar vacunas a través de COVAX (una iniciativa global destinada a lograr un acceso equitativo a las vacunas contra la Covid-19) ni de ningún otro mecanismo. De hecho, la lista de distribución de COVAX publicada recientemente no incluye ninguna dosis para Tanzania.
Por otra parte, ha afirmado que los tanzanos solo deberían confiar en las vacunas que hayan sido revisadas por expertos del país y que estos hayan considerado seguras.
¿Tiene Tanzania antecedentes de oposición a las vacunas?
No, que yo sepa.
Tanzania, al igual que otros países, ha puesto en marcha programas de vacunación rutinarios. Están dirigidos especialmente a los niños menores de cinco años y actúan contra enfermedades como la tuberculosis, la poliomielitis, la tos ferina, el sarampión, la rubeola y la difteria. En los últimos años, estos programas se han ampliado para incluir vacunas contra la neumonía bacteriana, la diarrea y la hepatitis B.
En Tanzania, la cobertura de vacunación, es decir, el porcentaje de personas que reciben la vacuna es muy alto: alrededor del 80 % o 90 %. Esto significa que no hay antecedentes de oposición a las vacunas.
Diferencias entre Tanzania y países vecinos como Kenia y Uganda
Estos cuatro países también han empezado a informar a la población sobre estos planes. Por ejemplo, han confirmado que la primera fase de distribución se destinará prioritariamente al personal sanitario y a las personas de alto riesgo.
En estos momentos, el mayor problema al que se enfrentan los países africanos es a la escasez de vacunas en el mercado global para vacunar a una parte importante de la población. Muchos países ricos habrán vacunado a todos los que lo necesiten a finales de este año. Pero los países africanos no contarán con total disponibilidad de la vacuna hasta finales del próximo año o, incluso, hasta 2023.
Si los países que han buscado las vacunas con tanto ímpetu están tan atrasados, imagínense un país como Tanzania que, ahora mismo, ni siquiera ha comenzado.
¿Cuál es el riesgo para el país y la región?
El riesgo para el país ya se ha hecho evidente. El método que ha seguido Tanzania ha permitido que el virus se propague sin control entre la población. La gente se está muriendo de lo que se está categorizando como “neumonía” y “dificultades respiratorias”.
La gente que vive en Tanzania no está suficientemente preparada ni protegida, pues no hay protocolos sobre lo que se debe hacer para evitar la propagación del virus si alguien cae enfermo. La mayoría de la información trata sobre hacer vaporizaciones para prevenir la covid-19, pero eso no impide que el virus se transmita de persona a persona.
El segundo gran problema es el impacto en el personal sanitario. Incluso en países en los que se han implementado medidas estrictas, el personal sanitario ha enfermado y muchos han muerto. La desinformación en Tanzania podría provocar que los trabajadores sanitarios no tomen suficientes precauciones en los ambulatorios, en las salas de urgencias e incluso en las consultas donde se atiende a los pacientes. Si el personal sanitario enferma, otros servicios sanitarios también se verán afectados.
Un gran peligro para la región y para el mundo
En primer lugar, mientras haya casos de Covid-19 en Tanzania, resultará imposible que los países vecinos (con los que comparte fronteras permeables) estén libres de la enfermedad.
En segundo lugar, y quizás más importante, existe el riesgo de que se desarrollen nuevas variantes en el país mientras nadie está llevando a cabo un seguimiento. Las nuevas variantes surgen debido a la propagación incontrolada.
Si más delante surge una nueva variante en Tanzania, el peligro reside en que se podría propagar por toda la región e invalidar las vacunaciones que se hayan administrado si no son efectivas contra esa variante.
La pandemia no terminará para nadie en ningún lugar hasta que no esté controlada en todos los países. La postura de Tanzania hará que sea mucho más difícil volver a la normalidad.
Este artículo ha sido publicado originalmente en inglés por The Conversation y traducido con la colaboración de Casa África. Traducción: Clara León.
Taiwo Afolabi, Assistant Professor, Faculty of Media, Arts and Performance, University of Regina
El estado de Nasarawa, en la región centro-norte de Nigeria, es conocido por la agricultura, las minas de sal y una de las cataratas más altas de África. También ha registrado de forma constante una de las tasas de prevalencia por VIH más altas de Nigeria, equivalente a un 7,5 % en comparación con la media nacional, de un 4,1 %. Para hacer frente a la epidemia, el Gobierno del estado de Nasarawa decidió, entre otras medidas, recurrir al teatro para concienciar a la población.
El teatro y el radioteatro son recursos educativos habituales porque pueden motivar a que las personas piensen de manera diferente y tomen decisiones informadas para resolver problemas, como el estigma del sida.
El VIH es un fenómeno tanto social como médico que puede desembocar en estigma, ostracismo, represión y discriminación. Muchos de los afectados han sido rechazados por sus familias, sus seres queridos y sus comunidades. Sin embargo, este fenómeno también ha suscitado compasión, solidaridad y apoyo, y ha logrado sacar lo mejor de los enfermos y de la gente que los rodea.
Con el término estigma se suele hacer referencia a la discriminación o a las actitudes negativas hacia las personas con VIH. No obstante, la obra de teatro Talk to Me, que recorrió los centros de educación secundaria del estado de Nasarawa, se centró en el autoestigma, o en cómo se ven de forma negativa los que, estando afectados por el VIH y el sida, conviven con su enfermedad.
Mi investigación como participante-observador en la obra Talk to Me, creada por el proyecto Skul Konekt, se centró en las técnicas teatrales empleadas para concienciar sobre el efecto negativo de la autoestigmatización. En los coloquios organizados a posteriori hablé sobre la obra con funcionarios, estudiantes (entre 13 y 17 años), padres y profesores, así como con los productores de esta.
Descubrí que gracias a la obra se creaban espacios para conversar de forma atrevida, pero segura, sobre un tema que puede ser muy personal y desafiante.
Conoce a Aggio y Abachi
Talk to Me cuenta la historia de dos amigos, Aggio y Abachi. Aggio es inocente e ingenuo cuando se trata el tema de la sexualidad, mientras que Abachi es todo lo contrario. Abachi se esfuerza por informar a Aggio y aclararle sus dudas.
Abachi es aventurero, pero rebelde. Su padre, un hombre soltero, es ciego y pobre. Y seropositivo. Abachi contrae el VIH mientras usa una cuchilla de afeitar para cortarle el pelo a su padre. Descontento por el hecho de que su amigo Aggio sea seronegativo, Abachi jura llevar a Aggio por el camino equivocado.
A través del engaño de Abachi, Aggio finalmente contrae el VIH al acostarse con Lydia, una chica promiscua que es víctima de una violación y que planea vengarse de sus compañeros de clase varones, a pesar de las súplicas de su amigo.
En esta trama se emplearon numerosas técnicas teatrales que permitieron tener un fuerte impacto en el público para que este dejara de lado sus prejuicios.
Narración de historias
La narración de historias es una poderosa herramienta cultural y dramática para trabajar la expresividad. Talk to Me ayudó a crear un espacio seguro para hablar de la autoestima, la autopercepción y los efectos negativos de crear estereotipos sobre las personas.
Durante el taller de escritura de la obra, Paul Ugbede, el autor y coordinador, recalcó que su uso de la técnica de la narración de cuentos estaba orientada a “entretener y enseñar al público”. Su objetivo era también “preservar los valores culturales”. En el proceso de elaboración de la obra, los actores compartieron historias relacionadas con el VIH para profundizar en la comprensión mutua y crear ideas para la sesión de diálogo.
Toda la historia se cuenta desde la perspectiva de Aggio. Lleva al público a un viaje a su pasado y explica su condición actual. Su narración muestra que, a pesar del trauma que supone vivir con el VIH, es fundamental mantener una fuerte percepción positiva de uno mismo. Aggio descubre que sus amigos, compañeros de clase e incluso sus padres lo estigmatizan.
¡No me hables! ¿Ves lo que has conseguido? ¡Soy seropositivo! ¡Todos mis amigos me han abandonado! Ya no puedo ir a la escuela. La gente me señala y huye. Me llaman “hombre muerto”
Aggio (protagonista de ‘Talk to me’)
La difícil situación de Aggio en la historia provocó la reacción del público; de hecho, al final, muchos alumnos interactuaron con su personaje. Sus comentarios se centraron en las formas en que Aggio podía vivir una vida plena a pesar de su condición de seropositivo, lo que dio al público la oportunidad de imaginar cómo Aggio podía vivir de forma positiva e invertir su tiempo y esfuerzo en cosas que le hicieran feliz.
Humor y lenguaje
Talk to Me se impregnó de humor para crear una atmósfera relajada, ya que la historia es intensa y conmovedora. El tema del autoestigma podría fácilmente crear una atmósfera de presión, tensión y ansiedad emocional.
Las situaciones cómicas, los personajes y el diálogo facilitaron una atmósfera segura y positiva para el público. El diálogo se intercaló con el pidgin, una jerga o inglés criollo muy difundida en Nigeria. Esto permitió a los alumnos identificarse más fácilmente con los personajes.
Durante las sesiones de diálogo, también nos dimos cuenta de que el pidgin era la forma más eficaz de comunicarse, junto con el hausa, un lenguaje coloquial del estado de Nasarawa, pues los participantes se expresaron libremente durante el debate.
Uno de los alumnos, por ejemplo, señaló que la comprensión de un tema –en este caso, ponerse en la piel de Aggio– es importante para adoptar una determinada postura. Dijo que la gente considera que muchas situaciones son peligrosas y desesperanzadoras, pero si podemos ver su lado positivo seremos más fuertes.
El humor es un elemento esencial para llegar a esta conclusión, puesto que rompe las barreras y con ello favorece la interacción y una comunicación efectiva.
Juego de roles
También se utilizó la técnica teatral del juego de roles o de asumir el papel de otra persona.
En la sesión de diálogo, los actores-profesores representaron el miedo de algunos adolescentes que viven con el VIH. Esto afecta a la comunicación con sus compañeros y puede llevarlos a aislarse y, con el paso del tiempo, a tener una vida más corta.
El poder del teatro
Uno de los poderes del teatro es su capacidad para criticar el statu quo destacando las paradojas, contradicciones e hipocresía del poder. A través de la narración de historias, la creación de obras y escenarios, el público aprendió nuevos conceptos y formas de convivir con el VIH.
No quiero decir que el teatro haya resuelto el problema del autoestigma. Más bien, proporcionó el espacio para un pensamiento y una narrativa orientados a la búsqueda de soluciones.
Esto se debe a que el teatro puede fomentar la participación, la colaboración, la comunicación y la conciencia crítica, herramientas esenciales para promover un cambio de comportamiento.
El teatro tiene la capacidad de fortalecer a las personas mediante la creación de conocimiento gracias a la cooperación. Permite al público apoderarse de sus experiencias, pues las formas de participación permiten imaginar nuevas realidades y modelos para las personas que conviven con el VIH.
Este artículo ha sido traducido con la colaboración de Casa África. Traducción: Linda Marini.
Víctor Astray con una mujer Rendile en 2018 / Facebook de Víctor Astray
Por Andrés Cerezales
El español Víctor Astray (Ciudad de México, 1964) es ante todo un aventurero, un hombre de acción enamorado de la naturaleza. Su pasión lo llevó a explorar el mundo: empezó queriendo conocer España, pero la Península se le quedó pequeña y fue a recorrer Sudamérica, de norte a sur en una Vespa. Ha conocido a fondo culturas remotas hasta dar con Kenia y quedarse en esa tierra, donde ha vivido cerca de 24 años en diferentes etapas. Es un experto en las culturas de los turkana y los masái, tribus con las que ha convivido y de las que ha aprendiendo hasta ser el puente para cientos de extranjeros. Su dedicación es esa: organizar safaris, viajes en moto y a pie que llevan a los turistas a conocer lo más profundo del país.
Después de muchas vueltas, viajes por el mundo e idas y venidas, Astray se asienta en Kenia, aunque, según él, “quizá fue también un poco por casualidad, a mí el continente que siempre me dejó un poco enganchado ha sido Latinoamérica”. Pero reconoce que el inmenso paisaje y peligrosidad natural de Kenia han sido imanes para una persona arrojada, un viajero como él. “Aquí te la juegas de verdad. En el resto de África, no pasa absolutamente nada de nada. Con suerte cuatro avestruces, tres jirafas y ocho cebras y nada más. Para que te hagas una idea, en Costa de Marfil ya no queda ni un elefante. ¡Imagínate y se llama Costa de Marfil!”
“Había tantísimas cosas por ver por ahí fuera, que tenía la sensación de estar perdiendo el tiempo”
Astray nos atiende por videoconferencia desde Nairobi, fuma con calma y habla a la pantalla de sus primeras inquietudes por conocer el mundo. “No pegas de repente un salto y te piras. Normalmente se empieza a ver que hay una trayectoria, que te inquietan las cosas. Ya de pequeño tienes inquietudes; cuando se mira un mapamundi, hay a quien le llama y a quien no. A mí me llamaba, me decía: ‘¿cómo será esto por aquí? ¿Cómo será por allá?’ En mi caso era al principio conocer mi país. Al final empiezas a recorrer como puedes España, a trancas y barrancas, sin dinero. Normalmente todos los viajes los hacía en autostop, eran épocas en que aquello más o menos funcionaba. Realmente lo hacía muy poca gente en España, pero por ahí en Europa era algo bastante habitual. Pero llega un momento en el que dices: ‘Quiero descubrir lo que hay fuera de mi país’. Y te vas dando cuenta de que cuanto más lejos miras, más interesante es”.
Acabamos de empezar la entrevista y Astray levanta cada poco la mirada, pareciendo llenarse de recuerdos. “Vas tirando de una cuerda que te hace cada vez plantearte objetivos más atractivos, o más apasionantes. Hasta que un día te sientas y dices: ‘Yo quiero conocer muchas cosas y no tengo cómo’. Entonces, a partir de ahí pensamos en montar un viaje lo suficientemente potente para que a alguien le interesara y quisiera colaborar. Y así empezó un poco el tema de los años que pasamos haciendo viajes en moto por aquí, por allá, como el de Sudamérica, que fue el primero. Ese fue un viaje iniciático al máximo. En mi caso, concretamente, creo que mi vida dio un giro de 180 grados, me quedé absolutamente alucinado con lo que descubrí. Me afectó de una manera brutal, donde yo ya sabía que mi interés hacia España cada vez era menor. Había tantísimas cosas por ver por ahí fuera, que tenía la sensación de estar perdiendo el tiempo”.
Foto de www.bmwmotosafari.com
Pasamos a hablar de las tribus masai y turkana, dos culturas de entre las mejores conservadas de África. Pese a ya no estar en contacto estrecho, posiblemente sea de los españoles que mejor las conoce. “Inevitablemente comparas” nos dice, “de repente te das cuenta de que eres un inútil en su medio y que ellos son unos expertos. Empiezas a comprender cómo son capaces de vivir en un medio así. Tienen un olfato, una vista, un oído, todo súper desarrollado y habilidades en todos los sentidos. Cada minuto que pasas con ellos te dan una lección brutal. En todos los sentidos, no solamente en sus habilidades, sino en cómo entender la vida también, en cómo interpretar la naturaleza. Gente que ha sabido convivir los últimos 250-300 años con la naturaleza, no como en otros sitios donde eran aniquilados inmediatamente y ya solo hay ovejas, cabras y vacas. Esto es otra forma de lidiar con el entorno. Ves que coge el tío un palo, fija cualquier objetivo y le da el 95 por ciento de las veces; tú, es el contrario, ya puedes tirar veces y veces sin acertar nunca”.
“Yo soy un poco ese punto intermedio entre los masái y los turistas, porque yo estoy a mitad de camino, medio turista, medio masái, más o menos”
El trabajo le ha dado a Astray la oportunidad de conocer estas culturas y observar el gran impacto que tienen en viajeros primerizos. “Los turistas te idealizan un poco a veces. Resulta que hablas el idioma local y ellos se quedan sorprendidos, no entienden nada de lo que hablas con esta gente y uno ya sabe muchas cosas, muchos trucos. Cualquiera que venga aquí, que viene de España o de cualquier país europeo civilizado, de repente se queda descolocado. No sabe interpretar nada, ve una huella y no sabe lo que es, o un ruido que no sabe si es de una yema, una cebra o es que los leones ya están a punto de comernos. Es un mundo tan aparte, tan diferente al nuestro, que el tío más pintado de repente se descubre. He tenido gente muy pudiente que llegan allí y se sienten como si les hubieran bajado los pantalones, que todos los conocimientos que ellos tienen no valen de nada aquí. Aquí más vale que te sepas orientar. Saber dónde está el norte, dónde está el agua; cosas muy básicas de saber interpretar tu entorno. Yo soy un poco ese punto intermedio entre los masái y los turistas, porque yoestoy a mitad de camino, medio turista, medio masái, más o menos.”
Foto de www.bmwmotosafari.com
La vida sigue para Astray en Kenia y no parece tener intención de volver a España. “Aquí sales al campo y de repente estás delante de una manada de elefantes, lo que no quiere decir que salir al campo en España no sea bueno ni suficiente, no. Pero claro, aquí es la ostia”. Y aunque la pandemia lo deja “todo parado”, pretende seguir haciendo nuevos proyectos en este país único, mirando siempre lejos.
El Dr. Ibrahim Mayaki durante una conferencia en La Granja de San Ildefonso (Segovia, España)
Franck Olivier Kra
@franckokra
Durante su último paso por Madrid para una visita de trabajo e intercambios con diversas instituciones públicas y privadas, el Dr. Ibrahim Assane Mayaki es el Secretario Ejecutivo de la Agencia para el Desarrollo de la Unión Africana (AUAD- NEPAD). Entre dos paneles internacionales en la Granja de San Ildefonso, en la región de Segovia (España), el Dr. Mayaki, a pesar de su apretada agenda, no escatima sus esfuerzos para responder a nuestras preguntas sobre los acontecimientos actuales y la evolución de la Agencia Técnica de la Unión Africana.
Africa Actual: Dr. Mayaki, gracias por darnos algo de su tiempo para esta entrevista. ¿Podría presentarnos brevemente la organización que dirige, NEPAD-AUDA?
Ibrahim Assane Mayaki: En mi opinión, la mejor manera de responder a esta pregunta es centrarnos históricamente en la NEPAD creada en la década de 2000 en un contexto en el que no había una reflexión estratégica sobre el futuro del continente, en el que estábamos saliendo de un ajuste estructural y todo lo que teníamos eran estrategias de reducción de la pobreza. Es en este vacío estratégico que los líderes africanos decidieron desarrollar un programa de los africanos para los africanos. Obviamente, este programa fue criticado inicialmente por ser neoliberal, promovido por grandes países, a pesar de que Senegal formaba parte de él, además de Nigeria, Sudáfrica, Egipto y Argelia. Pero rápidamente resultó ser el único programa disponible para la Unión Africana y la antigua Unión Africana, la OUA, se creó justo después de la formación de la NEPAD, y la organización panafricana no cuenta en estos momentos con un programa de desarrollo estratégico. En este momento hay que tener en cuenta que los creadores de la UA se encuentran entre los fundadores de la NEPAD, mencionando a los presidentes Obasanjo, Thabo Mbeki, Bouteflika, etc. Así que pasan a la UA el primer segmento de desarrollo de la Unión Africana y esto forma parte del primer segmento histórico de la UA. Siempre se ha previsto que este programa sea ejecutado por una entidad especializada que fue la secretaría de la NEPAD y que posteriormente se integrará en la Unión Africana, como se había previsto inicialmente en el decenio de 2000. Esta integración dio lugar al Organismo de Planificación y Coordinación de la NEPAD, que a su vez se convirtió en el Organismo de Desarrollo de la Unión Africana porque uno de los diagnósticos de la reforma del Presidente Kagame era el bajo nivel de aplicación de las decisiones de desarrollo; además, había confusión de funciones entre la Comisión de la Unión Africana y las Comisiones Económicas y Regionales y el Organismo de la NEPAD. Así, al contar con un organismo de desarrollo, permite distinguir entre dos funciones esenciales, a saber, la definición estratégica encomendada a la Comisión y una función de ejecución y ejecución encomendada al Organismo de Desarrollo de la Unión Africana, que, evidentemente, tendrá que trabajar en estrecha colaboración con las comisiones económicas regionales para hacerlo.
“La NEPAD fue creada en la década de 2000 por africanos para africanos…. y es un ambicioso programa de desarrollo estratégico que ha demostrado ser el único programa disponible para la nueva Unión Africana”
A.A.: Entonces, lógicamente, puesto que las funciones están definidas, esto permitirá a la Agencia operar con una eficiencia sin precedentes?
I.A.M.: Teóricamente, deberíamos ser más eficaces, porque siempre hay una diferencia entre los textos que se establecen, las intenciones que tenemos y el papel efectivo de las entidades. Para que todo esto no funcione, es esencial tener un liderazgo que asegure que todo lo que se dice se implemente. Al menos hemos llegado a una etapa que fue la racionalización de los roles. Ahora tendremos que pasar a la aplicación y estamos trabajando en ello de forma bastante sostenida. Dos ejemplos que demuestran la voluntad de hacer avanzar las cosas son la gran participación de los Estados Miembros en el seguimiento de la aplicación. Para ilustrar esto, cuando negociamos nuestro presupuesto en la sede de la Unión Africana en Addis Abeba, es necesario tener tasas de ejecución muy buenas en comparación con los presupuestos anteriores. Esto significa que todos los niveles tienen la responsabilidad de supervisar la calidad de la aplicación.
A.A.: ¿Cuáles son los proyectos emblemáticos de la UA en este momento?
I.A.M.: Los proyectos emblemáticos se clasifican en tres grandes categorías y la primera se refiere a las infraestructuras que nos permitirán conectar, crear mercados regionales y en las infraestructuras hay una prioridad absoluta que es la de la energía porque sin energía no hay industrialización. Pero más allá de la energía, tenemos proyectos relacionados con el agua, el transporte multimodal, que son las carreteras, los ferrocarriles, etc. Y los proyectos relativos a la digitalización. Todos estos proyectos de infraestructura están diseñados para ser implementados como parte de corredores de desarrollo con el fin de ir más allá de las soluciones puramente nacionales. En infraestructura, el nivel óptimo de operación es regional. Si tomamos como ejemplo la ejecución del corredor Abidjan-Lagos, una vez que se hayan realizado las mejoras en la infraestructura, podremos duplicar la intensidad del comercio entre los países de África occidental. En el corredor central, que incluye Tanzania, Burundi y Kenia, al mejorar la infraestructura, se optimiza el comercio intrarregional. En cuanto al corredor norte-sur, que tiene su origen en el sur de África, que incluye Sudáfrica, Mozambique y otros países, también estamos optimizando los mercados. En términos de infraestructura, por lo tanto, estamos trabajando en términos de corredores.
La segunda prioridad principal es la zona de libre comercio continental, que ha sido ratificada por un número significativo de países miembros y que facilitará el comercio intrarregional. El desarrollo de los mercados regionales permitirá una mejor circulación de personas y mercancías.
“Las prioridades se dividen en tres grandes categorías: infraestructura, zonas francas ya establecidas y la transformación de nuestra agricultura.“
Para el movimiento de personas hay progreso, pero para las mercancías necesitamos resolver los problemas logísticos, que son problemas blandos de reglamentos y normas. Pero es importante que en este contexto exista una voluntad nacional muy clara. Todavía en esta área del libre comercio, es importante saber que para comerciar mejor, debemos producir y por lo tanto necesitamos una estrategia de industrialización basada en la transformación agrícola, que se basará en la diversificación de la economía rural para satisfacer las necesidades de las ciudades y el proceso de urbanización tal como lo conocemos. La economía rural va más allá de la agricultura y también incluye servicios. El otro aspecto se refiere a la formación de habilidades y conocimientos técnicos, que puede abrir oportunidades para los servicios y el turismo, por ejemplo, es un punto extremadamente importante. En términos de prioridad, no podemos dejar de lado la transición climática porque los efectos tendrán consecuencias que son conocidas en algunos casos y desconocidas en otros. Por lo que sabemos, los efectos sobre la agricultura serán considerables y esto requerirá una estrategia de adaptación muy amplia. También tenemos todo lo relacionado con la economía marítima porque África es una isla y todo lo relacionado con la economía azul es importante para el continente.
A.A.: Su misión en España le permitió conocer a los responsables de instituciones españolas como Mujeres Por África y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, ¿cuáles son los objetivos de estas reuniones y sus contenidos?
I.A.M.: Saben que con la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) hemos puesto en marcha un proyecto de más de 20 millones de euros, que es el mayor proyecto de capacitación para mujeres en África y que en los últimos treinta años ningún otro proyecto en este ámbito ha sido tan importante. Esto nos permitió realizar “convocatorias de propuestas” para mujeres empresarias del sector privado, para instituciones públicas, para organizaciones de la sociedad civil que presentaron proyectos que apuntaban a fortalecer la capacidad de las mujeres tanto en zonas rurales como urbanas y que, según evaluaciones especializadas, alcanzaron a 1.200.000 mujeres y a todas las áreas involucradas, PYMES, comercio transfronterizo, la lucha contra la violencia de género. En una serie de temas, respondimos a las necesidades expresadas por estas mujeres, pero no nos detuvimos en el camino porque las apoyamos en la ejecución de sus proyectos. A medida que nos acercamos al final de estos proyectos y se han acumulado conocimientos, la idea de mi reunión con el Director de la Agencia es saber qué se puede hacer con la acumulación de estos conocimientos. No se trata de que España vuelva a invertir recursos en un proyecto, sino de ver, sobre la base de la asociación creada, lo que podemos hacer con otros socios como la Unión Europea y los propios socios africanos para difundir las buenas prácticas.
“Con la Agencia Española de Cooperación Internacional, hemos implementado un proyecto para fortalecer las capacidades de las mujeres en África… ningún otro proyecto ha sido tan importante”
Con la Fundación Mujeres Por África, la Presidenta ha estado involucrada durante mucho tiempo en el tema de la promoción de las mujeres investigadoras africanas. Iniciativas como la movilización de mujeres investigadoras africanas y su conexión con instituciones españolas y la creación de redes han sido importantes para promover la condición de la mujer.