Autor: Andrés Cerezales

  • Freddie Mercury, famoso en el mundo pero desconocido en su tierra natal

    Freddie Mercury, famoso en el mundo pero desconocido en su tierra natal

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  • Saima Suluhu, primera mujer presidenta de Tanzania

    Saima Suluhu, primera mujer presidenta de Tanzania

    Saima Suluhu el pasado 12 de enero / Twiiter

    Por África Actual

    Saima Suluhu (Sultanato de Zanzíbar, 1960) juró el cargo de presidenta de Tanzania el pasado 19 de marzo tras la muerte repentina el pasado 17 de marzo de John Magufuli (61 años), que lideraba el país desde 2015 y conocido por su negacionismo ante de la Covid-19.

    Suluhu se convierte en la primera mujer presidenta de la historia de Tanzania . Es junto a la etíope Sahlework Zewde, es la única mujer que ostenta la jefatura de estado de un país de África. Desde que empezara su carrera política en el año 2000 como ministra de Empleo Juvenil, Desarrollo de la Mujer y la Infancia en de la región de Zanzíbar, no ha hecho más que escalar posiciones en su partido (Partido de la Revolución) hasta llegar al más alto cargo. Su nombramiento como presidenta se ha producido siguiendo el proceso constitucional por el que, en caso de fallecimiento del jefe del Estado su cargo para a la Vicepresidencia, cargo que ocupaba Suluhu desde 2015.

    La muerte de Magufuli

    Según las fuentes oficales —las cuales dan poca información—, la muerte del Magufuli se debió a “complicaciones cardíacas”. Magfuli estuvo ausente de la vida pública durante semanas y su muerte inesperada ha levantado sospechas sobre una posible causa de Coronavirus.

    El presidente, que desde octubre cumplía con su segundo mandato, era una figura controvertida a escala internacional. Muchos lo acusaban de hacer política dictatorial y oprimir la libertad de prensa; el candidato opositor, Tundu Lisso, denunció públicamente “irregularidades” en las últimas elecciones y días después fue detenido para ser liberado a las pocas horas. El propio Lisso es quien asegura que el líder no murió por complicaciones, sino por el virus. Magufuli y sus declaraciones negacionistas hacia la pandemia le habían dado mala fama internacional. Llegó a asegurar primero que la enfermedad no existía, después, que los casos disminuían “rezando” y tras el contagio de su hijo, celebró que se curaba con “limón”, “jengibre” e “intervención divina”.

    Renovación política

    La presidenta Suluhu, conocida cariñosamente como Mama Samia, llega creando grandes expectativas de cambio. Se la considera una figura más diplomática que su predecesor; en 2017, tras un intento de asesinato del opositor Lisso (atentado de origen desconocido, aunque se sospecha de agentes federales), ella fue a visitarlo en el hospital como gesto de reconciliador, forjándose, como lo lleva haciendo desde sus inicios, una buena imagen pública. También ha representado a Tanzania a nivel internacional durante años en las reuniones más importantes, como en Naciones Unidas o la Unión Africana. Aún así, poco se sabe de su vida privada de Suluhu; casada con un oficial agrícola, es madre de tres hijos y una hija, Wanu Hafidh Ameir, que ha seguido sus pasos en política y es diputada en la Cámara de Representantes de Zanzíbar.

    No obstante, Tanzania tiene importantes tareas de progreso en cuanto aspectos fundamentales como los derechos, la democracia, la educación y la economía, que requieren de un gran esfuerzo por parte de un liderazgo renovador y transparente. Pronto veremos cuáles serán los cambios y qué impacto tendrán en la población. Queda también pendiente el conocer la postura de Suluhu frente a la COVID-19, un factor transcendental en un país auto declarado “libre del virus” en mayo de 2020 y que tan solo ha reportado 509 casos y 21 fallecidos.

  • Los ‘think tanks’ más importantes de África

    Los ‘think tanks’ más importantes de África

    Los think tanks (o laboratorios de ideas, en su expresión española) son instituciones que, sin ánimo de lucro, ejercen la labor de dar al mundo algo positivo a través de una colaboración intelectual y profesional, generalmente uniendo a personas con las mismas inquietudes y con unos objetivos en común. La idea surgió en Estados Unidos y en los últimos años se ha extendido en todo el mundo. En España, por ejemplo, destaca el Real Instituto Elcano, cuya dedicación, desde su creación en 2001, ha sido “analizar la política internacional desde una perspectiva española, europea y global”.

    Muchos países en África están en vías de desarrollo, motivo por el que los think tanks africanos suelen estar centrados en ayudar en todo el continente. Algunas tienen una enorme importancia en la evolución de muchos países, al poder reunir a las personas mejor capacitadas a impulsar cambios con unidad y coordinación. Cada institución tiene un enfoque diferente y en su mayoría cubren un campo concreto; desde fundaciones dedicadas a asegurar política transparente, al crecimiento económico o la lucha por los derechos humanos, a continuación tenemos una lista que incluye algunas de las organizaciones más influyentes y activas.

    Africa 2.0 Foundation

    Africa 2.0 es una importante fundación conocida en todo el mundo. Su misión enfoca al continente entero y se definen a sí mismos como “algo más que una red de personas”. Sus 600 colaboradores alrededor de África se enfocan principalmente en jóvenes líderes y emprendedores; entienden que el modo de cambiar la sociedad a mejor sólo puede ser a través de una juventud carismática y con capacidad para dirigir nuevos proyectos. La fundación les apoya con campañas y recursos para darse a conocer y que puedan ser un portal para nuevas ideas por el bien común. Visitando su página oficial o sus redes como su Facebook, podemos encontrar una gran variedad de jóvenes de diferentes países que luchan por cambiar el mundo a través de la política.

    Sus principios son claros y definidos: “solidaridad, unidad, progreso, liderazgo, integridad, acción y servicio”, los cuales son ejecutados a través de sus diez pilares: “capacidad para construir, la reinvención de África, el emprendimiento, estrategia de grupo, interpretación regional, África empoderada, alimentos asegurados, gobernanza, animar la inversión, y tener éxito en cada lugar”. 

    Club 2030

    Club 2030 lleva en funcionamiento desde 2012.  Su principal objetivo es estar “al servicio de las entidades gubernamentales” de cualquier país de África en vías de desarrollo. Han creado una plataforma de “debate y pensamiento innovador”, un sistema pensado para renovar las ideas políticas del continente. Sus ambiciones miran de cara al futuro y así lo anuncia el eslogan: “Construyendo hoy el África del mañana”. Por esto se han marcado objetivos importantes a cumplir en el año 2030 como principal meta. En su cuenta de Twitter es donde son más activos. 

    El mensaje del presidente del club, que podemos encontrar en la página oficial, marca las pautas de conducta de la institución. Establece cuatro necesidades que “todas las poblaciones de África desean cumplir: vivir en un entorno seguro, trabajar bien y en condiciones beneficiosas, tener acceso a un sistema sanitario de calidad y asegurar la educación completa de sus hijos”.

    El Club 2030, además de su conexión internacional, tiene importantes representantes en universidades de África y en la mayoría de los países alrededor del continente. En el apoyo ofrecido a las políticas sociales, se desarrollan estudios con análisis y estadísticas de calidad.

    AfriHeritage

    Basado y centrado en Nigeria (aunque con alcance en otros países) AfriHeritage, es un Think Thank en el que sus integrantes se consideran “el nexo entre las masas y la política”. Siendo la evolución económica su principal objetivo, consideran que medidas que animen la inversión y la creación de nuevos negocios es un factor clave para objetivos imprescindibles en el desarrollo de Nigeria y el resto de África, como es la creación de empleo. Consideran que Nigeria, uno de los países más ricos en recursos naturales, debe crear los medios para canalizar sus recursos y convertirse en una potencia mundial. Para impulsar este desarrollo económico, ejercen también políticas de gobernanza y relaciones exteriores.

    En su página web podemos encontrar múltiples publicaciones que incluyen estudios, ensayos, trabajos, noticias o libros, entre otros muchos documentos con una gran colaboración.

    Wathi

    Wathi es un think thank que trabaja para el desarrollo de África Occidental, incluyendo, además de los 15 países miembros de la CEDEAO (Comunidad Económica de los Estados de África Occidental), a países fronterizos como Mauritania, Camerún y Chad. Las iniciativas de la institución se centran en las necesidades de cada uno de estos países, realizando campañas específicas en función de las necesidades del momento.

    La misión de Wathi en estos países es de especial carácter pacifista y solidario. La institución funciona como un círculo para todas aquellas personas que, de cualquier manera, deseen contribuir a la consolidación de los “estados, instituciones y sociedades” de África Occidental con sus ideas. De esta forma, el movimiento ciudadano se convierte en una de las claves en su idea de desarrollo.

    Wathi, que se inspira en la palabra waati de la lengua bamanakan de Mali, significa tiempo. El tiempo presente y futuro guarda las grandes preocupaciones de esta institución que, además tiene un especial enfoque feminista.

    ACODE

    La ACODE (Coalición de Defensores por el Desarrollo y el Medio Ambiente) es un think tank independiente con sede en Uganda. Su trabajo se centra en África Oriental y Meridional y trabaja en diversos campos de políticas públicas. Recalcan que ellos no se alinean con ningún partido político, organización o ideología; aunque, reconocen la necesidad de ejercer política a la hora de luchar por sus programas de desarrollo. Su visión es clara: crear una África “inclusiva, sostenible y próspera”, defendiendo la “libertad académica e intelectual, el no partidismo, la integridad, la no discriminación y la excelencia”. Su compromiso es trabajar para la investigación y la acción, con propuestas basadas en la evidencia.

    Uno de los principales objetivos en los planes de la ARCOE se centra en desarrollar las políticas verdes y de desarrollo marcadas por la ONU. Para ello cuentan con un plan estratégico creado en 2019 con planes hasta el año 2028.

    CODESRIA

    CODESRIA (Consejo para el Desarrollo de la Investigación en Ciencias Sociales en África) es una institución con sede en Dakar, Senegal. Fue fundada en 1973 y se centra en investigación de Ciencias Sociales en África. Este think tank, inmerso en un enfoque histórico y multidisciplinario del estudio, lucha contra la “fragmentación de la producción de conocimiento y de la comunidad africana de eruditos”. CODESRIA busca formas para reunir a las personas más capacitadas en un espacio seguro, para ejercer libre pensamiento y así compartir las investigaciones en unas redes académicas constructivas y fructífera para el continente.

    Sus trabajos de investigación son diversos e incluyen múltiples facetas sociales. Entre las actividades destacadas hay programas de estudio de género, infancia y juventud, economía, libertad académica o humanidades en África. Tienen un canal de Youtube con múltiples eventos publicados hasta la fecha.

    IMANI Francophone

    IMANI Francophone es, de nuevo, un think tank dedicado a lograr cambios en políticas públicas que impulsen el desarrollo. En el caso de IMANI Francophone, los principales proyectos están relacionados con la economía, la agricultura, la educación, la salud, la gobernanza, el comercio y la integración regional; para cada uno de estos asuntos hay diferentes programas y estudios, acompañados en la página web por noticias relacionadas que, por otro lado, se actualizan con poca regularidad (las últimas datan de 2017). Su alcance llega a todos los países francófonos de África.

    Esta institución con sede en Ghana es, según un estudio de la Universidad de Pensilvania, la tercera más influyente de todo África en 2019 y la novena del mundo con un presupuesto inferior a cinco millones de dólares.

  • AfCFTA, el deseado “milagro africano”

    AfCFTA, el deseado “milagro africano”

    Presentación del tratado de AfCFTA en Ruanda, 2018 /

    Por África Actual

    El Tratado de Libre Comercio Africano (AfCFTA) ha sido una de las mayores avances para el desarrollo económico de África de las últimas décadas. Sus objetivos, inspirados en la Unión Europea, son el de crear un mercado único en el continente, establecer una libertad de mercado en un entorno donde invertir se facilite y en el que las personas puedan moverse libremente; todo de cara a un desarrollo que haga emerger las economías de los países, haciéndolos más competitivos y con la oportunidad de acelerar el progreso. En el tratado participan el mayor número de países desde que se firmara la Organización Mundial de Comercio en 1995. Fue acordado en 2018 por 44 países de la Unión Africana y entró en funcionamiento el pasado enero con un total de 53 países ya participantes. Solo se ha quedado fuera Eritrea, que rechazó el proyecto debido a su conflicto de aduanas con Etiopía.

    Pese a las buenas intenciones del AfCFTA, algunos detractores lo denuncian exponiendo pronósticos negativos. Muhammadu Buhari, presidente de Nigeria (la mayor economía de África) lo criticó en sus inicios cuando aún era una idea de proyecto, con temor a que sus iniciativas económicas frenaran el proceso de industrialización. El economista francés Jaques Berthelot advirtió sobre el posible aumento de la dependencia alimentaria y un principal beneficio de las grandes empresas petrolíferas y extractoras de materias primas.

    Lo cierto es que, más allá de las críticas, la realidad brilla sobre África con una nueva luz llena de grandes atractivos. El mercado del continente pasa a ser un mercado único, lo que otorga una gran flexibilidad a nuevos proyectos capaces de crear puestos de trabajo —imprescindible para un continente con altísimo crecimiento demográfico y aumentar el consumo. Por ejemplo, siendo Nigeria el mayor productor de aceite de palma, Kenia consume el aceite importado de Malasia. Todo esto, en las condiciones adecuadas, podría cambiar el panorama comercial hacia algo similar al sello de “importación europea” en Europa. Es un momento crucial para los negocios a nivel continental, que de pronto ven las puertas abiertas para llegar a otros países.

    Logo de la asociación

    Medios de investigación, como el portal online de Oxford Business Insider, auguran buenos resultados con datos precisos. Se calcula que a medio plazo se reducirá la exportación de productos, pero esto se recuperará con un mercado mucho más rico y competente si el crecimiento económico continúa. Además, la Unión Africana podrá negociar con mucho más poder en el mercado internacional al representar a una enorme economía, cuando hasta ahora cada país debía negociar con grandes compradores como China o Estados Unidos siendo entidades independientes.

    El reto más grande al que se enfrenta el continente es la infraestructura, la cual es imprescindible para conectar a los países y que exista un flujo y crecimiento reales de bienes y servicios. Se calcula que la población de las ciudades se doblará en los próximos diez años hasta los 760 millones; con ciudades prósperas en las que se establece un comercio que, inevitablemente, irá necesitando más servicios, aparecerán nuevos negocios junto con dinero extranjero. Es una gran oportunidad para un inversor el posicionarse en un mercado nuevo con gran proyección y poca competencia.

    Otro factor base y determinante en el éxito del proyecto, es la cooperación entre todos los países. De nuevo con la Unión Europea de ejemplo, nos encontramos con una historia de décadas para definir un proyecto conjunto del mismo grado de confianza y asociación. En este aspecto, algunos países deberán desarrollar un ejercicio de transparencia, democracia o una exitosa reducción de conflictos regionales que aseguren la paz y la colaboración para desatascar el tremendo potencial del continente. África está de enhorabuena este 2021; el proyecto es parte de una gran evolución que llama a las puertas del mundo entero, con una carta de presentación que no puede ser más atractiva, en un mercado internacional que busca constantemente nuevas oportunidades.

  • Casi 100 muertos por las explosiones de Bata, que se debieron a un “descuido”

    Casi 100 muertos por las explosiones de Bata, que se debieron a un “descuido”

    El vicepresidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang Nguema, inspecciona el lugar de las explosiones de Bata / Twitter La Vicepresidencia

    Por África Actual

    La capital de Guinea Ecuatorial sufrió el pasado domingo 7 marzo una catástrofe de grandes dimensiones. Hacia las 13.30 (hora local), cuatro fuertes y sucesivas explosiones llegaron de la nada ante el estupor de miles de vecinos del cuartel de Nkoantama en Bata, uno de los mayores arsenales militares del país. Además de 98 muertos identificados hasta el momento, se habla de alrededor de 600 heridos e importantes daños estructurales en una ciudad con escasos recursos.

    El presidente del gobierno, Teodoro Obiang, declaró a las pocas horas en un comunicado público que las explosiones fueron causadas por “negligencia y descuido” de la unidad encargada del “transporte de explosivos”, los cuales “cogieron fuego de la quema de las fincas en sus cercanías por los vecinos, llegando a explotarse los depósitos de dinamita, explosivos y sucesivamente las municiones”. Asegura que el gobierno designará un cuantioso desembolso en las infraestructuras tanto “públicas como privadas” que han sido destruidas, ya que “las ondas expansivas de las explosiones ocasionaron grandes destrozos en casi todos los edificios y viviendas de la ciudad de Bata”. También ha pedido ayuda internacional para apoyar a Guinea Ecuatorial en “unos momentos difíciles que coinciden con la crisis económica derivada de lo caída de los precios del petróleo y de la pandemia de la COVID-19”.

    Desde España, Arancha González —ministra de Asuntos Exteriores— ha dado su pésame y anunciado en Twitter el envío inmediato de un cargamento de ayuda humanitaria. También transmitió sus condolencias Ángel Víctor Torres, presidente de Canarias, entre otras figuras políticas.

    La situación ha desbordado los hospitales. Tanto el Centro Médico La Paz como el Hospital Regional de Bata están al límite de sus capacidades, con cientos de heridos ingresados y otros tantos que precisan atención médica.  El gobierno ha declarado emergencia sanitaria y ha pedido a los ciudadanos que acudan con urgencia a donar sangre. En internet podemos encontrar vídeos con camiones llenos de supervivientes, personas desesperadas buscando allegados, niños perdidos y un gran caos general que se expandió por la ciudad desde el primer momento, ante el desconcierto de lo que era un posible atentado.

    La web de Naciones Unidas reliefweb emitió un comunicado el miércoles, tres días después del desastre, en el que afirmaba que las imágenes recogidas por el satélite UNOSAT mostraban que la deflagración había causado daños en un radio de 800 metros. El mismo organismo cifró en 300 las casas destruidas por la explosión, solo dentro del complejo militar.

    Además, Reliefweb aseguraba en su información que el principal laboratorio de la ciudad para hacer PCRs para el Covid19 había sufrido daños significativos y que numerosos proyectiles y munición sin explotar seguía desperdigada por la zona, lo que supone un riesgo para la población.

    Mas información sobre Guinea Ecuatorial de nuestro socio eBizGuides y su Guia de Negocio

  • Los jóvenes escritores africanos que no te debes perder

    Los jóvenes escritores africanos que no te debes perder

    Por Andrés Cerezales

    Siendo la frontera del mundo, es natural que de África nos lleguen pocas cosas. Quizás la literatura guarde los mayores tesoros de un continente silenciado, abocado a mencionarse cuando nos llegan sus penas o desgracias. No es sencillo completar una lista de jóvenes escritores africanos y más si queremos presentarlos traducidos al español. Por suerte, las nuevas generaciones emergentes, a través de un mercado que se abre poco a poco, van llegando a nuestras librerías con un gran interés de los lectores. 

    Nos adentramos en estos nuevos autores —por mayoría, autoras— que ya tienen cierto recorrido con reconocimiento y atención pública. Como podrán comprobar, son pocos los que comienzan el camino literario en sus países, dadas las notorias dificultades que editoriales del continente encaran para distribuir las obras con éxito. Estados Unidos, Inglaterra o Francia, son frecuentemente los destinos de inmigrantes desde África en busca de una nueva vida, y por ende, en estos países con mejores medios se multiplica el alcance del escritor africano.

     

    Leila Slimani; 40 años, Marruecos

    La escritora y periodista franco-marroquí Leila Slimani (Marruecos, 1981), de madre franco-argelina y padre marroquí, vivió su infancia en Marruecos, donde estudió en el Liceo francés de Rabat. Se trasladó a París en 1999 para estudiar en el Instituto de Estudios Políticos de la ciudad.

    Es una de las pocas mujeres galardonadas con el premio literario Goncourt, el más importante de Francia. Lo ganó en 2016 con su segunda novela, Canción dulce (CABARET VOLTAIRE; 2017), la historia de una niñera que asesina a dos niños a su cargo. La obra continúa destilando los motivos de la niñera, desentramando controversias morales que buscan incomodar y hacer reflexionar a los lectores, pasando de la maternidad a las relaciones de poder o los prejuicios sociales. Su primera novela En el jardín del ogro (CABARET VOLTAIRE; 2019) —que obtuvo un gran éxito en Marruecos, donde ganó el premio Mamounia—, trata de la adicción sexual femenina desde los ojos de Adèle, una mujer de aparente vida perfecta que no puede retener sus deseos profundos.

    Chimamanda Ngozi; 43 años, Nigeria

    Chimamanda Ngozi (Nigeria, 1977) es probablemente la autora más conocida de todo África. Se acercó a la literatura desde niña en la Universidad de Nigeria, donde vivía con sus padres, profesores, y de quienes se nutrió intelectualmente para después trasladarse a Estados Unidos con 19 años, donde estudió comunicación y ciencias políticas en Drexel University (Filadelfia).  

    La enorme influencia de Chimamanda pasa no sólo por su literatura, sino también por su gran activismo feminista y cultural. Entre sus ensayos más conocidas destaca El peligro de la historia única (LITERATURA RANDOM HOUSE; 2019), donde trata de concienciar al mundo —desde su propia experiencia como inmigrante— de las distorsiones sociales y los disparatados estereotipos que emergen por desconocer culturas ajenas a la de uno mismo. Sobre esto hizo un interesante Ted Talk donde resume los pensamientos y el trasfondo de su libro. 

    El estilo de Chimamanda es limpio, hondo, lleno de tacto y de soltura. Así pues, la profundidad cultural y política que resulta de todas sus obras la acompaña también una narrativa llena de matices y personalidades. Recomendamos Medio sol amarillo (LITERATURA RANDOM HOUSE; 2007), quizás su mejor novela, donde se adentra en la historia de Nigeria y la guerra de Biafra. 

    WikiCommons

    NoViolet Bulawayo; 39 años, Zimbabue

    Elizabeth Zandile Tshele (Zimbabue, 1981), conocida por su seudónimo, NoViolet Bulawayo, es una novelista zimbabuense, residente desde los 18 años en Estados Unidos, donde completó su educación en el Master of Fine Arts in Creative Writing de Cornell University. La muerte de su madre en la infancia la marcó para siempre; de ahí su seudónimo, en honor a ella (Violet), puesto que “no” significa “con” en el idioma de su región, el sona. 

    Su novela más conocida, Necesitamos nombres nuevos (SALAMANDRA; 2018), fue la primera obra de una autora africana jamás nominada al Booker Price británico, otorgado a la mejor novela escrita en inglés y publicada en el Reino Unido. En una prosa ágil y en ocasiones poemática, NoViolet narra la historia de una niña y sus amigas en un barrio de chabolas. Al tiempo que los niños disfrutan de los juegos y la inocencia, la realidad encubre de amargura en la vida de este barrio. 

    Ismael Beah; 40 años, Sierra Leona

    La historia de este autor es sin lugar a duda la más impactante de nuestra lista. Ismael Beah (Sierra Leona, 1980) saltó a la fama tras la publicación de sus memorias, Un largo camino: memorias de un niño soldado (RBA LIBROS; 2008), donde nos cuenta con detalle su historia en la guerra civil de Sierra Leona (1991 – 2002). Al comenzar la guerra, la familia de Ismael fue asesinada: mataron a sus padres y a sus dos hermanos. Con solo 11 años, migró hacia el sur del país con un grupo de su comunidad, y a los 13 años fue interceptado por tropas del gobierno y forzado a convertirse en soldado. Luchó durante más tres años, hasta que una comisión de UNICEF en 1997 lo rescató junto a más grupos de niños. Desde entonces, tras un proceso de rehabilitación y adaptación a una nueva vida en Estados Unidos, Ismael se ha convertido en un exitoso autor y activista de derechos humanos. 

    En 2014, dio el salto a la ficción con su novela más reciente Radiance of Tomorrow (FSG ADULT; 2015) sobre el regreso de dos amigos a Sierra Leona tras la guerra. Lamentablemente, esta novela aún no ha sido traducida. 

    Chinelo Okparanta; 40 años, Nigeria

    Chinelo Okparanta (Nigeria, 1981) vivió sus primeros años de infancia en Port Harcourt, una ciudad en el delta del río Níger. A los 10 años emigró con su familia a Estados Unidos, donde vive desde entonces. Se graduó en Pennsylvania State University y después cursó el prestigioso máster de escritura de la universidad de Iowa. Comenzó su carrera narrativa publicando relatos cortos en revistas como The New Yorker o Granta, en el Reino Unido.

    Su exitosa primera novela —y la única publicada hasta ahora— Bajo las ramas de los udalas (BAILE DEL SOL, 2019) fue publicada originalmente en 2015. En los años 60, Ijeoma, una niña nacida en la devastada Nigeria en guerra vive su adolescencia y duda de su sexualidad al tiempo que sufre el conflicto social. Vive entre peligros y alegrías, y una sucesión de malas decisiones la llevan a casarse y a ser madre. La novela, que pasó desapercibida en España, tuvo un gran éxito en Sudamérica.

    Warsan Shire; 33 años, Kenia

    Quizás sea la poesía la voz más arraigada de una lengua, pero no por esto debemos ignorar a jóvenes poetas traducidos como Warshan Shire (Kenia, 1988). La joven poeta, de ascendencia somalí, vive en Londres desde que su familia se refugiara en Reino unido con ella y sus hermanos, un año después de nacer. De nuevo, donde es conocida es en Estados Unidos. Es la ganadora del Brunel African Poetry Prize de 2013.

    A los 23 años publicó su primer libro de poemas, Enseñando a parir a mi madre (VALPARAÍSO, 2021). Los poemas de este libro están impregnados de las dificultades y el sufrimiento de refugiados fuera de sus países, adentrándose en los horrores de la guerra y la lejanía del hogar. Su poesía, cargada de emoción sufrida, es interpretada por la cantante Beyoncé en muchos momentos de su álbum Lemonade (2016), hecho que dio un mayor reconocimiento a Shire, llegando a un público inmenso.

    Yaa Gyasi; 32 años, Ghana

    Yaa Gyasi (Ghana, 1989) es una joven escritora residente en Nueva York, de doble nacionalidad ghanesa y americana. Su familia se trasladó a Estados Unidos cuando ella era una niña, pero Gyasi regresó a su país en 2009 con 26 años, a través de la Universidad de Standford. Fue en aquel viaje donde se gestó su primera novela, Volver a casa (SALAMANDRA BOLSILLO, 2019). El éxito que obtuvo la posicionó como una de las escritoras africanas con mayor proyección. La ficción ocurre en la costa suroccidental africana en el siglo XIX, cuando dos hermanas de distinto padre viven caminos abruptamente separados, una como esclava en Estados Unidos, otra como mujer de un gobernador inglés. La esclavitud, el comercio del cacao o las guerras tribales llenan de historia esta gran novela.

    Su segunda novela, Transcendent Kingdom (RANDOM HOUSE, 2020), ha sido publicada recientemente y aún no ha sido traducida al castellano. Continúa con la historia de Volver a casa, y ya ha sido un éxito en Estados Unidos.

    Tendai Huchu; 38 años, Zimbabue

    Tendai Huchu (Zimbabue, 1982) estudió en el instituto de Churchill en Harare. Empezó la carrera de ingeniería de minas en la universidad de Zimbabue, pero sólo tardó unos pocos meses en desengañarse con las matemáticas y adentrarse en su pasión literaria. Más adelante se trasladó a Edimburgo, en Escocia, donde vive actualmente.

    Huchu obtuvo un gran reconocimiento por parte de la crítica tras la publicación de su primera novela El peluquero de Harare (BAPHLA EDICIONES, 2016), la dramática historia de una peluquera enamorada de un carismático cliente. La historia sigue el hilo de esta extraña relación de amistad, colapsada eventualmente de forma brutal; a la historia la acompaña una interesante, perspectiva vívida y real, de la vida en Harare. Se evidencia a lo largo de la novela el rápido cambio que el país experimenta en los últimos años.

  • “Cuando conoces a las tribus africanas, te das cuenta de que eres un inútil”

    “Cuando conoces a las tribus africanas, te das cuenta de que eres un inútil”

    Víctor Astray con una mujer Rendile en 2018 / Facebook de Víctor Astray

    Por Andrés Cerezales

    El español Víctor Astray (Ciudad de México, 1964) es ante todo un aventurero, un hombre de acción enamorado de la naturaleza. Su pasión lo llevó a explorar el mundo: empezó queriendo conocer España, pero la Península se le quedó pequeña y fue a recorrer Sudamérica, de norte a sur en una Vespa. Ha conocido a fondo culturas remotas hasta dar con Kenia y quedarse en esa tierra, donde ha vivido cerca de 24 años en diferentes etapas. Es un experto en las culturas de los turkana y los masái, tribus con las que ha convivido y de las que ha aprendiendo hasta ser el puente para cientos de extranjeros. Su dedicación es esa: organizar safaris, viajes en moto y a pie que llevan a los turistas a conocer lo más profundo del país.

    Después de muchas vueltas, viajes por el mundo e idas y venidas, Astray se asienta en Kenia, aunque, según él, “quizá fue también un poco por casualidad, a mí el continente que siempre me dejó un poco enganchado ha sido Latinoamérica”. Pero reconoce que el inmenso paisaje y peligrosidad natural de Kenia han sido imanes para una persona arrojada, un viajero como él. “Aquí te la juegas de verdad. En el resto de África, no pasa absolutamente nada de nada. Con suerte cuatro avestruces, tres jirafas y ocho cebras y nada más. Para que te hagas una idea, en Costa de Marfil ya no queda ni un elefante. ¡Imagínate y se llama Costa de Marfil!”

    “Había tantísimas cosas por ver por ahí fuera, que tenía la sensación de estar perdiendo el tiempo”

    Astray nos atiende por videoconferencia desde Nairobi, fuma con calma y habla a la pantalla de sus primeras inquietudes por conocer el mundo. “No pegas de repente un salto y te piras. Normalmente se empieza a ver que hay una trayectoria, que te inquietan las cosas. Ya de pequeño tienes inquietudes; cuando se mira un mapamundi, hay a quien le llama y a quien no. A mí me llamaba, me decía: ‘¿cómo será esto por aquí? ¿Cómo será por allá?’ En mi caso era al principio conocer mi país. Al final empiezas a recorrer como puedes España, a trancas y barrancas, sin dinero. Normalmente todos los viajes los hacía en autostop, eran épocas en que aquello más o menos funcionaba. Realmente lo hacía muy poca gente en España, pero por ahí en Europa era algo bastante habitual. Pero llega un momento en el que dices: ‘Quiero descubrir lo que hay fuera de mi país’. Y te vas dando cuenta de que cuanto más lejos miras, más interesante es”. 

    Acabamos de empezar la entrevista y Astray levanta cada poco la mirada, pareciendo llenarse de recuerdos. “Vas tirando de una cuerda que te hace cada vez plantearte objetivos más atractivos, o más apasionantes. Hasta que un día te sientas y dices: ‘Yo quiero conocer muchas cosas y no tengo cómo’. Entonces, a partir de ahí pensamos en montar un viaje lo suficientemente potente para que a alguien le interesara y quisiera colaborar. Y así empezó un poco el tema de los años que pasamos haciendo viajes en moto por aquí, por allá, como el de Sudamérica, que fue el primero. Ese fue un viaje iniciático al máximo. En mi caso, concretamente, creo que mi vida dio un giro de 180 grados, me quedé absolutamente alucinado con lo que descubrí. Me afectó de una manera brutal, donde yo ya sabía que mi interés hacia España cada vez era menor. Había tantísimas cosas por ver por ahí fuera, que tenía la sensación de estar perdiendo el tiempo”.

    Foto de www.bmwmotosafari.com

    Pasamos a hablar de las tribus masai y turkana, dos culturas de entre las mejores conservadas de África. Pese a ya no estar en contacto estrecho, posiblemente sea de los españoles que mejor las conoce. “Inevitablemente comparas” nos dice, “de repente te das cuenta de que eres un inútil en su medio y que ellos son unos expertos. Empiezas a comprender cómo son capaces de vivir en un medio así. Tienen un olfato, una vista, un oído, todo súper desarrollado y habilidades en todos los sentidos. Cada minuto que pasas con ellos te dan una lección brutal. En todos los sentidos, no solamente en sus habilidades, sino en cómo entender la vida también, en cómo interpretar la naturaleza. Gente que ha sabido convivir los últimos 250-300 años con la naturaleza, no como en otros sitios donde eran aniquilados inmediatamente y ya solo hay ovejas, cabras y vacas. Esto es otra forma de lidiar con el entorno. Ves que coge el tío un palo, fija cualquier objetivo y le da el 95 por ciento de las veces; tú, es el contrario, ya puedes tirar veces y veces sin acertar nunca”. 

    “Yo soy un poco ese punto intermedio entre los masái y los turistas, porque yo estoy a mitad de camino, medio turista, medio masái, más o menos”

    El trabajo le ha dado a Astray la oportunidad de conocer estas culturas y observar el gran impacto que tienen en viajeros primerizos. “Los turistas te idealizan un poco a veces. Resulta que hablas el idioma local y ellos se quedan sorprendidos, no entienden nada de lo que hablas con esta gente y uno ya sabe muchas cosas, muchos trucos. Cualquiera que venga aquí, que viene de España o de cualquier país europeo civilizado, de repente se queda descolocado. No sabe interpretar nada, ve una huella y no sabe lo que es, o un ruido que no sabe si es de una yema, una cebra o es que los leones ya están a punto de comernos. Es un mundo tan aparte, tan diferente al nuestro, que el tío más pintado de repente se descubre. He tenido gente muy pudiente que llegan allí y se sienten como si les hubieran bajado los pantalones, que todos los conocimientos que ellos tienen no valen de nada aquí. Aquí más vale que te sepas orientar. Saber dónde está el norte, dónde está el agua; cosas muy básicas de saber interpretar tu entorno. Yo soy un poco ese punto intermedio entre los masái y los turistas, porque yo estoy a mitad de camino, medio turista, medio masái, más o menos.”

    Foto de www.bmwmotosafari.com

    La vida sigue para Astray en Kenia y no parece tener intención de volver a España. “Aquí sales al campo y de repente estás delante de una manada de elefantes, lo que no quiere decir que salir al campo en España no sea bueno ni suficiente, no. Pero claro, aquí es la ostia”. Y aunque la pandemia lo deja “todo parado”, pretende seguir haciendo nuevos proyectos en este país único, mirando siempre lejos.